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Lucas Gonzalez » FMsensacion887
Fecha: 04/02/2026 10:23
4 de febrero de 2026 ¿Qué ocurre en nuestras células cuando dormimos? Investigadoras argentinas dieron un paso clave para entender cómo funcionan las neuronas que regulan los ritmos biológicos y «ponen en hora» la fisiología del organismo. Foto: Shutterstock Investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard advirtieron recientemente que muchos problemas graves de salud, como algunas de las enfermedades crónicas no transmisibles, se vinculan con la falta de sueño. Así, señalaban que la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial e incluso las enfermedades cardíacas tenían relación con el no dormir. ¿Pero por qué? ¿Qué ocurre en nuestras células cuando dormimos? ¿Cómo funciona el llamado reloj biológico? Una investigación de científicas del Conicet empezó a desentrañar el misterio para comprender mejor el fenómeno. El estudio, coliderado por la investigadora del CONICET Fernanda Ceriani, utilizó microscopía electrónica volumétrica, es decir técnicas avanzadas que permiten obtener imágenes en 3D de alta resolución, y logró registrar los cambios estructurales y de funcionamiento que ocurren en el interior de ciertas neuronas que regulan, justamente, el llamado reloj biológico y que, por lo tanto, «ponen en hora» la fisiología del organismo a lo largo del día. Esto significa que, por primera vez, se pudo ver ver cómo se modifican, a medida que avanza el día, la forma, la cantidad y el volumen de las mitocondrias, que son estructuras que producen la energía que necesitan las células para cumplir sus funciones.Según pasan las horas«A la mañana, las mitocondrias son pequeñas, redondas y vigorosas, pero hacia la noche se vuelven alargadas y se fusionan. Esto sugiere que se tienen que reciclar, rejuvenecer en su funcionalidad. Tal vez sea por esto, justamente, que es importante el dormir: durante la noche es cuando se reconstituyen las mitocondrias que necesitaremos al despertar», explicó Ceriani, investigadora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires y jefa del Laboratorio de Genética del Comportamiento de la Fundación Instituto Leloir (FIL). Para la científica, «esto nos habla de cómo va cambiando el estado fisiológico de las células y es algo que nadie había visto hasta ahora. Somos los primeros en observarlo a este nivel, adentro de neuronas reloj». El hallazgo, que fue publicado en la prestigiosa revista Current Biology, fue llevado a cabo mediante la utilización de la mosca Drosophila melanogaster, ya que es uno de los modelos experimentales más usados en investigación por compartir mecanismos biológicos con los seres humanos. El camino para llegar al descubrimiento fue iniciado en 2008, cuando Ceriani y su grupo descubrieron que las neuronas que son parte del sistema circadiano de la mosca adulta cambiaban de forma a lo largo del día. A partir de allí, se concentraron en comprender mejor los procesos involucrados. Fue así que en 2024, junto al equipo liderado por el cronobiólogo argentino Horacio de la Iglesia, de la Universidad de Washington, en Seattle, Estados Unidos, comprobaron que esa transformación diaria también sucede en ratones, lo que lleva a suponer que se repite en otros mamíferos, incluido el ser humano.La sociedad insomneEl descubrimiento no es menor, sobre todo si se considera que el insomnio se revela como un nuevo flagelo dentro de la sociedad argentina. De hecho, según datos de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño, más del 50% de los argentinos no duerme correctamente. Hoy se sabe, además, que el llamado reloj biológico es un grupo heterogéneo de neuronas que regula el sueño y la vigilia, el sistema inmune, la digestión, la temperatura corporal, la presión arterial, el funcionamiento de los riñones, la frecuencia cardíaca, los ritmos de ovulación cada 28 días y muchas otras funciones. Por eso resulta fundamental conocer cada vez más cómo funcionan estos mecanismos a nivel molecular, apuntando a tratar afecciones vinculadas a él. Los hallazgos fueron posibles gracias a la utilización de tecnología avanzada. Así lo describió Micaela Rodríguez-Caron, becaria doctoral del CONICET en el IIBBA y primera autora del estudio: «La microscopía de fluorescencia, que era la que veníamos usando, tiene un límite de resolución. En este caso pudimos disponer de un microscopio electrónico de barrido, que posee la posibilidad de hacer cortes del tejido e ir sacando fotos. Eso nos permitió mirar la ultraestructura, es decir, detalles del interior de la célula». Y es que además de De la Iglesia, las investigadoras se aliaron a Mark Ellisman, un físico experto en imágenes e inventor de técnicas de microscopía del departamento de Neurociencias de la Universidad de California, en San Diego, Estados Unidos. Fue justamente ese consorcio el que posibilitó el acceso a tecnología que no está disponible en el país. «Pudimos mirar con gran resolución dentro de los procesos de estas neuronas y comprobamos que están realmente mucho más comunicadas al principio del día que a la noche. Cuando uno entiende que este proceso está ocurriendo concluye Ceriani, de alguna manera puede comprender el porqué de la importancia de respetar los ciclos de sueño y vigilia». Compartir
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