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  • Martín González Rozada: Lo del Indec es una interferencia política que lo desacredita y trae incertidumbre

    » La Nacion

    Fecha: 03/02/2026 17:56

    Martín González Rozada: Lo del Indec es una interferencia política que lo desacredita y trae incertidumbre El econometrista e investigador en la Universidad Di Tella descartó, sin embargo, que sea una intervención; dijo que el cambio, en lo práctico, no trae ningún efecto: el Indec va a seguir publicando el índice de inflación como lo venía haciendo hasta ahora - 6 minutos de lectura' Martín González Rozada es una voz autorizada en materia de estadísticas públicas. Ayer se refirió a la salida de Marco Lavagna del Indec y a la decisión de no aplicar, por ahora, la nueva fórmula del IPC basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018. Según el econometrista, la jornada fue un día negro para la estadística pública y sostuvo que la interferencia política para frenar la publicación del IPC con la nueva canasta dice más sobre el proceso de desinflación impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo, que sobre la forma de medir la inflación. De todos modos, en diálogo con LA NACION, aclaró que este episodio no puede equipararse con la intervención del organismo durante los años de Guillermo Moreno y Cristina Kirchner. -¿Está bien que el Gobierno intervenga en una decisión del Indec? -El Indec no es un organismo independiente y autónomo; nunca lo fue. Depende del Ministerio de Economía y, cuando se toman decisiones políticas, el Indec no tiene otra opción que avanzar en ese sentido. En este caso, el Indec había anunciado en octubre que a partir de la inflación de enero de este año iba a comenzar a utilizar la nueva canasta basada en la encuesta de gastos de 2017. Yo no tengo forma de saber si ese anuncio fue consensuado con el Ministerio de Economía o si fue una decisión del director del Indec de ese momento. En principio, uno esperaría que haya sido consensuado, justamente porque el organismo depende del Ministerio. La interferencia política de ayer se vio magnificada en los medios por ese anuncio previo. Hay muchas otras intervenciones políticas que no se magnifican porque no se anuncian públicamente. -¿Qué efectos trae que se suspenda la publicación del nuevo índice? -En lo práctico, no trae ningún efecto. El Indec va a seguir publicando el índice de inflación como lo venía haciendo hasta ahora. El índice calculado con la canasta de 2004 no difiere demasiado del que se obtendría con la canasta actualizada. Lo único que cambia es la representación de los consumos: hay productos que estaban en la canasta de 2004 y desaparecen en la de 2017, y aparecen otros que antes no se relevaban, como los servicios de streaming. Pero en términos de la evolución del indicador, uno espera que siga un patrón razonablemente similar con cualquiera de las dos canastas. -Algunas interpretaciones señalan que las diferencias podrían aparecer más adelante, por la actualización de tarifas y una mayor ponderación de los servicios. -Eso hay que analizarlo cuando efectivamente se produzcan esos aumentos y hacer el cálculo correspondiente. Yo tengo una estimación de lo que podría haber sido la inflación con la nueva canasta, como hacen las consultoras privadas y la sociedad civil, justamente para echar luz sobre ese punto. Si el aumento de tarifas afecta más o menos a la inflación medida con la nueva canasta, eso se puede medir y se va a medir. Lo demás es futurología, porque hoy no sabemos cómo van a evolucionar los precios en el primer trimestre. -Algunos compararon esta situación con la intervención del Indec durante la gestión de Guillermo Moreno. ¿Es comparable? -No, y eso es una aclaración importante. Esto no es una intervención del Indec. Es una interferencia política que impide la publicación de un nuevo indicador. La intervención de 2007 fue otra cosa: se persiguió judicialmente a quienes publicaban inflaciones alternativas, se persiguió a trabajadores del Indec y se falsificaron datos. Nada de eso va a pasar ahora. El Indec va a seguir publicando sus indicadores con la misma metodología que venía utilizando. -Algunos economistas sugirieron publicar durante algunos meses ambos índices para dar mayor transparencia. ¿Es posible? -No. El Indec no puede publicar dos índices de inflación porque hay muchas variables atadas al IPC: bonos que se actualizan por CER, jubilaciones, entre otras. Publicar dos números distintos abriría la puerta a litigios para utilizar el índice más alto. Tampoco se puede recalcular hacia atrás la inflación con la nueva canasta por ese mismo motivo. La inflación pasada es la que fue medida con la canasta de 2004. -Usted sostiene que hay una percepción equivocada de que, si se actualiza la canasta, la inflación sería mucho mayor. ¿Por qué cree que existe esa idea? -No lo sé con certeza. En parte tiene que ver con la repercusión mediática, pero es algo que ocurre con todos los gobiernos. Siempre existe la percepción de que el Indec mide menos inflación de la que realmente hay. En realidad, el Indec calcula la inflación para una canasta representativa del consumo de la población de un determinado período: 2004-2005 o 2017-2018. Cualquiera puede tomar los documentos metodológicos del Indec y hacer el cálculo. No hay nada oculto ni mágico que haga que los números cambien. -¿La actualización de la canasta modifica los índices de pobreza? -No modifica la medición en sí, sino el umbral. Sería un umbral más alto. Para explicarlo de manera simple: la línea de pobreza surge de expandir la canasta básica alimentaria por el cociente entre el gasto total de los hogares y el gasto en alimentos. En 2004, el gasto en alimentos representaba alrededor del 40% del gasto total; en 2017 bajó al 32%. Como el coeficiente es la inversa de esa proporción, cuando baja el peso de los alimentos, sube el umbral de la canasta básica total. Es eso, nada más. -Usted dijo que fue un día negro para la estadística pública. ¿Por qué? -Porque no hay ninguna razón técnica para esta interferencia y lo único que logra es desacreditar la credibilidad de los indicadores del Indec. Esa es la principal consecuencia. La segunda es que genera una gran incertidumbre sobre cuándo se va a poder empezar a medir la inflación con la canasta de 2017. ¿Quién decide cuándo terminó el proceso de desinflación? Eso no es automático ni mágico. La implementación de un nuevo indicador requiere planificación. Hoy, esa previsibilidad se perdió, y esa decisión debería estar en manos del Indec y de los equipos técnicos que producen los indicadores. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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