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Crespo » Paralelo 32
Fecha: 03/02/2026 10:08
Históricamente, las cuestiones litigiosas que los gobiernos deben resolver por uso y costumbre suelen ejecutarse en enero. Son varios los motivos: en principio, el Estado se encuentra prácticamente inmóvil, con estructuras que funcionan con personal reducido y horarios acotados; pero también porque ese período permite apelar al factor sorpresa. La audacia del presidente Javier Milei no dejan de sorprender, pero el 31 de diciembre firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia proponiendo una reforma de la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado) que roza principios constitucionales, aunque hasta el momento no fue publicado oficialmente. Las más leídas Esta semana, el gobernador Rogelio Frigerio, luego de 24 meses sin mantener contacto con la primera línea del peronismo, convocó al ex gobernador Gustavo Bordet para plantear cuestiones vinculadas a temas institucionales y, especialmente, para dialogar sobre la posibilidad de una reforma de la Constitución provincial, una idea que en su momento impulsó el dirigente concordiense. También en enero se produce un hecho político relevante en el Concejo Deliberante de Victoria, que deja al oficialismo en minoría. La edil Ailén Guerra tomó la decisión esperada desde hace un tiempo de conformar un monobloque que se denominará Somos Victoria. Haciendo un poco de historia, cabe recordar que tras el ajustado triunfo de Isa Castagnino en 2023 comenzó la compleja tarea de conformar el gabinete. En esa etapa no sólo cuentan los niveles de formación y capacidad, sino también el grado de empatía con la futura gestión. Dentro del equipo, una de las personas que trabajó junto a Isa desde que decidió participar con protagonismo en las elecciones de 2023 fue Daniel Almada, quien ocupaba un cargo en el Senado provincial a instancias de la entonces vicegobernadora Laura Stratta. Cuando muchos suponían que asumiría en el área de prensa, la intendenta electa le ofreció la Secretaría de Gobierno. Todo parecía marchar sobre rieles, pero por cuestiones propias de la política y, en particular, por la vinculación de Almada con un cargo provincial, surgieron incompatibilidades que resultaron imposibles de resolver. En consecuencia, fue necesario designar a un nuevo secretario. A partir de ese hecho, Isa Castagnino decidió convocar a Lucina Menzcardi una dirigente de extrema confianza, quien ocupaba una banca en el Concejo Deliberante. La siguiente en la lista era Ailén Guerra, quien había integrado la nómina encabezada por Carla Almada y, por el sistema de reparto, accedió a la lista definitiva. Desde el inicio, la edil manifestó desacuerdos con el oficialismo y, aunque compartía bancada, mantuvo un perfil propio que esta semana se tradujo en su pedido formal para conformar un monobloque. El tiempo dirá si ese gesto es sólo táctico, o el germen de un nuevo espacio con ambiciones propias. De este modo, de los 11 concejales que integran el cuerpo, cinco pertenecen a Más por Entre Ríos, tres al Partido Vecinal, uno a La Libertad Avanza, uno a la UCR y uno a Somos Victoria. Si bien en política no es sencillo hacer futurología, esta fractura puede convertirse en una verdadera piedra en el zapato para el oficialismo a la hora de impulsar proyectos, y, en paralelo, habilitar la consolidación de un espacio interno dentro del peronismo con aspiraciones de crecimiento.
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