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  • Los zurdos por la derecha, el punto de conexión de Mastantuono con Juanfer y Boca: el fútbol los lleva al extremo

    » La Nacion

    Fecha: 03/02/2026 09:58

    Los zurdos por la derecha, el punto de conexión de Mastantuono con Juanfer y Boca: el fútbol los lleva al extremo El análisis de los rendimientos de los zurdos Quintero, Gelini, Zenón, Carboni y Montiel en un torneo Apertura que no regala nada, menos espacios para jugar - 11 minutos de lectura' Franco Mastantuono fue silbado este domingo en Real Madrid. Arrancó como titular, pero tuvo un flojo partido y al ser reemplazado a los 15 minutos de la segunda etapa, los hinchas fueron implacables, como con todo el equipo. Pese a que Arbeloa armó un equipo súper-ofensivo, él no pateó al arco: tocó 30 pelotas, dio 17 pases bien (de 19), once de ellos apenas en campo rival, recibió dos infracciones, perdió 8 pelotas, recuperó tres y de los tres intentos de gambetas no pudo festejar exitosamente ninguno. Enganche por naturaleza o N° 10 zurdo y elegante para jugar por todo el frente del ataque, quedó encasillado sobre la derecha en un ataque que también tuvo a Mbappé y Vinicius Jr, y que en la línea de volantes juntó a Arda Guller y Bellingham, aunque este último se fue lesionado. Es algo normal y común que los entrenadores se la jueguen por los futbolistas zurdos para que jueguen sobre la derecha a perfil cambiado, dándole importancia a los corrimientos hacia adentro para que puedan triangular con los demás volantes y también quedar rápidamente perfilados para asistir con un cambio de frente o pase filtrado para la diagonal de un compañero, explotar las gambetas en dirección al arco o rematar desde afuera del área. Lo curioso, y aquí se genera el anclaje con el fútbol argentino, es que se está viendo como un recurso muy utilizado en el torneo Apertura. Sin embargo, tanto aquí como allá (en Madrid), los contextos son adversos por las urgencias y porque los equipos no terminan de despegar. Arbeloa tomó las riendas luego del despido de Xabi Alonso. Le tocó surfear con una ola complicada, y ahí está buscando salir a flote. En la Argentina los equipos también están en formación, en un arranque del torneo 2026 en donde los entrenadores hacen equilibrio en líneas generales- entre los refuerzos que no llegaron, los pocos que pudieron conseguir y los chicos de las inferiores que pueden subir para darle otra energía al plantel. El punto coincidente es que se ve en el Apertura a muchos zurdos jugando por la derecha. Juanfer Quintero comenzó así en River ante Rosario Central, aunque como viejo enganche tiene luego la tendencia a cerrarse. Pero juega (y trata de hacer jugar) preferentemente desde allí, como se ve en el mapa y las fechas en dirección hacia donde hizo los pases. Por ahora, en esta nueva versión del equipo de Gallardo, sigue quedando lejos del arco rival, por más que ante el Canalla estuvo cerca de convertir y viene de anotarle dos goles a Gimnasia. Por características, pareciera que Driussi y Juanfer se superponen. River aparece como una versión mejorada con respecto a la imagen de 2025, pero algo no termina de engranar. No está generando tanto en el arco rival y jugar sin un 9 definido también le saca referencias a Juanfer. El 10 colombiano está mejor desde lo físico, busca tocar y pasar, si aparece desde la derecha trata de jugar con las proyecciones de Montiel, pero a Galván, Driussi y Colidio los termina teniendo o muy cerca o muy lejos. En el Millonario aparece seguido Fausto Vera pisando el área rival, aunque eso también trastoca roles. Cuando Juan Pablo Sorin no paraba de pisar el área rival en la selección argentina de Bielsa, incluso en pleno Mundial 2002, y él iba de carrilero izquierdo a 9, todo el mundo lo aplaudía y reconocía el esfuerzo y despliegue. Ahora bien: con ¿todas las chances que generaba ese equipo del Loco, no hubiera sido mejor que los movimientos se hubieran hecho para que el último toque sea de Batistuta o Crespo? Juanfer tocó 67 pelotas contra Rosario Central, según datos de Sofascore, dio 46 pases precisos (de 50), remató 5 veces, recibió una falta y completó una gambeta exitosa (sobre dos intentos). Ganó dos duelos de 4 y perdió 10 pelotas. El habilidoso generador de juego está mejor que en 2025, se entiende muy bien con Tomás Galván, pero aún falta ensamble. Hoy River no tiene un goleador de raza, uno que viva del contacto con las redes rivales. Todos tienen técnica y desequilibrio en el uno contra uno, pueden asociarse, pero contra Central y en partidos anteriores también se ven muchos remates desde afuera del área. Todos pueden ser 9, pero ninguno termina asumiendo ese rol. Una de las pocas acciones colectivas que se vieron fue en tiempo adicional al primer tiempo, con un movimiento que involucró 15 pases y un centro de Juanfer para Driussi para el segundo palo. Ahí los roles estuvieron bien definidos. Hoy Vera podría ser el Sorín de Bielsa, aunque el exArgentinos puede llegar al gol, claro. Jugando bien vamos a tener más chances de ganar, reconoció con razón Gallardo luego del partido. Para dar ese salto, daría la impresión que le sobra una referencia intermedia y le falta una en el punto penal, un 9. ¿Y si Ruberto termina teniendo ese olfato finalizador que por características- hoy River no tiene? Gallardo siempre tuvo debilidad por los futbolistas zurdos y en esta versión 4-3-3 intenta mantener a uno sobre la derecha, a perfil cambiado. Cuando ingresó Santiago Lencina se ubicó sobre la derecha, donde estaba quien reemplazó, Juanfer. Y hasta tuvo la particularidad que el ataque millonario finalizó con tres zurdos: Lencina, Salas y Subiabre. Ahora incorporó a Kendry Páez, un futbolista ofensivo que también podría ubicar en esa función. Pero no es 9. La lesión de Driussi (se desgarró y estará tres semanas afuera de las canchas) obliga al DT a rediagramar el armado. El segundo de River, el segundo de Juan Fernando Quintero pic.twitter.com/ZxWSSDODJu River Plate (@RiverPlate) January 29, 2026 Claudio Ubeda intentó frente a Estudiantes algo que no había funcionado en el Boca de Fernando Gago: poner a Kevin Zenón de falso wing derecho. Tampoco funcionó. No todos los zurdos se sienten cómodos a perfil cambiado, por más que en esa posición le haya convertido un gol a Sarmiento en Junín. Por empezar, les limita la cantidad de pelotas que tocan, las incidencias. Y frente a Newells puso a Zenón en el banco pero como titular en ese rol apareció otro zurdo: Gonzalo Gelini, un chico de las inferiores que tuvo su mejor participación ofensiva cuando se ubicó como 10 para filtrarle un pase a Ascacibar y dejarlo mano a mano con el arquero Arias. Zenón ante Estudiantes tocó 47 pelotas, acertó 23 de los 29 pases que intentó, completó una gambeta de sus dos intentos, recibió 5 faltas y apenas remató una vez; acertó un centro de los 5 que buscó y perdió 15 pelotas. Ante Newells volvió a ingresar por la derecha, jugó 19 minutos, con apenas 15 toques de pelota, pero su mejor aparición fue cuando surgió como 10 y le filtró un pase a su amigo Zeballos para dejarlo cara a cara con el arquero. El Changuito no controló bien y por eso no fue gol, pero las sociedades dan señales de afinidad. Y tomar decisiones por afinidad también suelen funcionar para trasladar esa cercanía al campo de juego. Lo mejor de Zenón en Boca, con Diego Martínez, se vio como enganche o por la izquierda. ¿Y Gelini? Tocó 21 pelotas y dio 9 pases precisos de los 12 (según datos de sofascore), mostró actitud y ganó 3 de los 7 duelos ofensivos que disputó, salió airoso de la única gambeta que intentó y remató una vez, desviado al primer palo. Mostró un mayor sacrificio defensivo que Zenón (corriendo más de una vez como lateral derecho bis a Luciano hasta su propia área) y por eso no fue sorpresivo que haya cometido más faltas (4) de las que recibió (2). Para haber jugado 71 minutos, igual debió tener una mayor participación, pero eso no fue responsabilidad suya sino de Boca-equipo. Sin una ruta clara o con herramientas limitadas, se le hace complejo. Boca tiene una carencia en el juego colectivo importante ya que, salvo con algún centro largo de Barinaga o Lautaro Blanco (una de sus principales llaves para el gol) para Merentiel o la pelota parada a cargo de Paredes, después le resulta ultracomplejo fabricar sociedades y acciones elaboradas con entendimiento. Muy incómodo se lo vio a Valentín Carboni en su debut en Racing en La Plata. Ante Gimnasia, el delantero o enganche zurdo (puede cumplir ambas funciones) tocó apenas 17 balones y dio ¡5 pases! (cuatro de ellos bien), fue el que más gambetas intentó -ganó un duelo individual de 4-, se impuso en un duelo de los 8 que disputó, no sumó recuperaciones y perdió 8 pelotas; recibió una falta y aportó un remate, que se fue desviado en la primera etapa, en la única acción en donde logró hacerse un espacio para sacarle ventaja a su perfil. Pero en el equipo de Costas también hay una reinvención, donde el DT mantiene un estilo de juego más directo y vertical, donde la pelota va más por el aire que por el piso. Hoy Racing da la sensación de que juega como si todavía tuviera la dupla Salas-Maravilla Martínez. Futbolistas como Carboni o el propio Miljevic, interesantes refuerzos de este mercado, se asociarían más si los avances son escalonados, con mayor posesión (el propio Nardoni). Carboni se corrió a la izquierda vs. Central (porque Solari apareció por la derecha), pero tampoco pudo rendir mejor. Ante Tigre, por la 3° fecha, arrancó de nuevo por la derecha en un 3-4-3 pero fue reemplazado a los 15 minutos de la segunda etapa: tocó 25 pelotas; dio 16 pases (de 18) bien y generó un remate: los hinchas de la Academia -y sobre todo Costas- esperan más de él. Un delantero zurdo que le encuentra más fluidez a jugar por la derecha es Santiago Montiel en el Independiente de Gustavo Quinteros. Ante Vélez tocó 53 pelotas, metió 6 centros, ganó 3 gambetas de las 4 intentadas, recuperó 7 pelotas, remató 5 veces (3 en dirección al arco) y ganó 5 de los 8 duelos individuales. Recibió dos infracciones y perdió muchas pelotas, eso sí, (24) pero en la proporción tiene una influencia mayor que sus colegas zurdos que intentan desequilibrar por la derecha. Tiene que domar enojos, reacciones que lo perjudican y le hacen ver la tarjeta roja, pero da la impresión de que disfruta jugar a perfil cambiado. Pablo Guede lo llegó a ubicar a perfil cambiado pero como mediocampista interior, también, en Argentinos Juniors. Nico Paz, que se perfila seriamente para ganarse un lugar en la lista de Scaloni para el Mundial, viene desempeñándose libre en Como, por todo el frente del ataque: zurdo que también podía arrancar por la derecha, desequilibra mejor como 10, detrás del 9 (Anastasios Douvikas). Frente a Atalanta tocó 86 pelotas, dio 56 pases bien (de los 61 que intentó) y 43 de ellos fueron en campo rival. Todo un mensaje de realismo, como se ve en el mapa de calor, donde hay colores más intensos en las zonas donde más se movió. Remató 6 veces, intentó 6 gambetas, recibió dos faltas, aportó 4 recuperaciones y perdió 13 pelotas. Se fue llorando porque le atajaron un penal en el minuto 98, pero es un 10 zurdo argentino que se siente cómodo en su hábitat y se complementa a raíz de las características de sus compañeros. Apenas para tener otra referencia internacional del fútbol que se vio este fin de semana. El fútbol argentino es competitivo, nadie regala nada y menos espacios. No es sencillo desequilibrar ni para un 10 consagrado como Juanfer ni como una apuesta juvenil de mucha proyección como Gelini. No son los únicos. La reubicación de los enganches y ya casi no ver el sistema 4-3-1-2 los obliga a aparecer, al menos anotados en la planilla, en otro puesto. Y no quiere decir que no puedan jugar así, pero necesitarían de más entrenamientos y movimientos coordinados que involucren a más de un compañero. El fútbol es un deporte de once contra once en el que todos deben colaborar para hacer mejores a sus compañeros. Una gran asistencia se valora más si el compañero hace el gol. En ese contexto, muchas veces jugar a perfil invertido puede ser una decisión que quita frescura, comodidad y entendimiento. Para el que tiene que cumplir el rol y para quienes lo rodean. Que algunos no puedan jugar bien así no sólo es responsabilidad de ellos. Sobre todo en tiempos de construcción, donde hay que jugar cada tres días porque el Mundial comprime el calendario y agiganta los esfuerzos. Pero tienen la calidad para sacarse un rival de encima y poner la pelota en el ángulo opuesto. Es la magia del fútbol, que logra poner en duda hasta la afirmación mejor argumentada. Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo. Otras noticias de Torneo Apertura 2026 Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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