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  • El misterioso final de Lily Süllos: las dudas sobre el pacto suicida, la carta de despedida y el día que anticipó su muerte

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 03/02/2026 01:02

    La muerte de Lily Süllos fue tan enigmática e intrigante como su misteriosa y apasionante vida. Se habló de un pacto suicida, pero más que pacto fue un trato, un acuerdo de familia. La noticia estalló en los medios el 15 de septiembre de 2013. Ese día, la astróloga fue hallada sin vida luego de que Luis, su hermano, la ejecutara de un disparo en la cabeza con un revólver casero que él mismo había realizado en el taller de la casa donde ambos vivían en La Lucila en el conurbano bonaerense. Y luego Luis cerró la tragedia disparándose un tiro en la sien para cumplir el compromiso moral y de lealtad que habían acordado. La explicación de semejante decisión llegó en una misiva que el hombre, desesperado, envió a una gran amiga de ambos, Aniko Szabó, a quien Lily quería como una hija. Aniko es una reconocida arquitecta, artista plástica y pintora de origen húngaro como ellos-, y nacionalizada argentina. La envió a través de un mail que decía exactamente: Me parece que Lenke (Nombre real de Lily Süllos) tuvo un derrame cerebral serio. Se cayó en la bañera y ya no pudo pararse ni hablar. Pasó alrededor de las 23.30. Estoy esperando que vuelva en sí. Caso contrario voy a cumplir con su deseo, que no sufra con un cerebro maltrecho, paralítica y con dolores, impotente. La solución es rápida y ruidosa. Llamé al médico. La sacaron de la bañera y la pusieron en la cama. Dijo que había que llevarla a un geriátrico, adonde mantienen con vida y torturan. Son pasadas las 9 de la mañana. La presión es normal, el pulso también, pero no puede caminar, no puede hablar, no puede ir al baño, no puede beber ni comer. Nos despedimos. Les deseamos mucha suerte. Luis. El pacto de los hermanos Luego de enviar el correo electrónico, Luis, de 75 años (su nombre de origen era Ludwig), se acercó a su hermana, le apuntó con el arma y le disparó a la altura de la oreja. De inmediato fue hasta el cuarto de al lado y se suicidó con un tiro en la sien. Concurrieron al lugar la policía de la provincia de Buenos Aires, personal de Defensa Civil y bomberos. Para entrar, los bomberos tuvieron que forzar el portón del garage. Lily llegó a hablar con sus amigas más íntimas y puso en práctica con su propia vida sus comentadas y sólidas predicciones: No vengan a casa porque sé que no voy a llegar, les advirtió. Por supuesto, entre sus seres queridos y allegados surgieron todo tipo de especulaciones. Aniko Szabó en aquel momento sostuvo con firmeza al respecto: Eran dos personas muy pero muy unidas. Y ambos conscientes de que dependían del otro. No imaginaban sus vidas por separado. Y no fue para nada un pacto, eso es cosa de la mafia, nada que ver, por favor. Dudas sobre el pacto suicida Liliana Chelli, a quien Lily Süllos definió siempre como su gran amiga y sucesora, que estudió artes adivinatorios como tarot, runas, I Ching y bola de cristal, nunca le cerró el título de pacto suicida. Chelli es reconocida y se define a sí misma como La duendóloga de los famosos, muy seguida por figuras como Moria Casán, Marley, y tantos otros. Y aclaró sobre el tema: Siempre lo hablábamos cuando nos juntábamos y ella repetía eso que la definía como una mujer muy creyente. Solía decir: Únicamente Dios es el que da la vida y la quita. Siempre insistía con que adoraba la vida. Yo había hablado con ella hacía menos de una semana, y si bien atravesó un ACV, no había sido tan grave, se podía mover. Sola no se hubiese atrevido a tomar semejante decisión con su vida. Fue cierto que existió esa carta de Luis, el hermano, explicando la situación, pero no la veía a Lily bajando los brazos para dejar este mundo. Lily Süllos creía conscientemente en la reencarnación. Solía repetir en sus apariciones públicas: No es ni un mito ni una religión, es una ley de la naturaleza. Creo en ella porque provengo de otras vidas, en dejar el cuerpo y que la energía quede y siga su curso por el Universo. Precisamente en su libro La Reencarnación, de Ediciones Florentinas, publicado en 1997, cuenta varias anécdotas que la conectan con vidas pasadas: De niña, la palabra Reencarnación no figuraba en mi vocabulario. Pero mamá comenzó a prestar atención, muy seriamente. Recordó el incidente ocurrido días atrás cuando fuimos al cine para ver la película Cleopatra. Mi padre, ingeniero, instaló las primeras máquinas de cine sonoro en casi todos los cines de Budapest. Íbamos mucho al cine, a mí me fascinaba; más aún las primeras películas de color que llegaban desde Hollywood. El incidente ocurrió cuando en la pantalla aparecieron las pirámides... Y fue cuando yo, desplegando todo mi mal carácter, comencé a gritar furiosa: Mentirosos! ¡Las pirámides no son así! Hubo un ¡pssss! indignado en la sala, pero yo seguía con mis gritos. Al final, mamá tuvo que sacarme por la fuerza y llevarme afuera. Los inicios de Lily -¿Qué te pasa, mocosa del demonio? -¡No son así! Las pirámides son... son... lisas, hermosas, como la pared de la cocina nuestra, sí, de color azul, como el cielo... Luego de ese episodio, mamá tuvo una larga conversación con papá. Y me llevaron a visitar a un amigo de papá. Él era médico y jefe de un grupo muy prestigioso que estudiaba los fenómenos extrasensoriales. Así, desde muy chica empezaron sus contactos con el mundo de la astrología y la clarividencia, como cuando conversó como una adulta con su abuela materna y así lo relató en su obra: Ella tuvo una vida muy sufrida, poblada de frustraciones, pérdidas de seres queridos y un mal matrimonio, meditaba sobre su vida. Yo tenía cuatro añitos, sedientos de cuentos y de juegos, y me encantaba escucharla. Ella me contaba los más maravillosos cuentos de Transylvania, leyendas milenarias. Pero cuando se ponía así, tan triste, yo me acurrucaba a su lado y le preguntaba; qué era lo que le dolía tanto. Ella contestaba con evasivas, pero una vez se le escapó un profundo suspiro y habló, como para sí misma: Pienso: ¿por qué razón tuve que sufrir tanto en mi vida? He sido siempre muy buena; creyente en Dios, piadosa; no he faltado ni una vez al servicio protestante; fui la favorita del pastor por mi esmero... ¿Dónde he pecado tanto para que Dios me castigue así?. Fue entonces que yo, como si de pronto hubiera crecido y me hubiese convertido en una persona adulta, le dije: Es muy posible, abuelita, que en tu vida anterior hayas pecado mucho y ahora te toque aprender la lección. Mi abuela me miró como si viera un monstruo. ¿Qué dijiste de mi vida anterior? Pero yo ya estaba correteando detrás de una mariposa que entró en la alcoba, olvidándome de todo, como lo hacen los niños de cuatro años. Curiosamente, hoy su página de internet en ocasiones se mantiene activa, y allí Lily se presentaba así: Mi nombre verdadero es Lenke Süllös. Soy húngara, nací en Budapest, capital de Hungría, el 27 de septiembre de 1928. En el año 1944, en plena guerra, salí de mi país junto con mis padres y con mi hermanito de 6 años (Ludwig). Terminé mis estudios secundarios en Alemania (Austria) donde comencé a estudiar medicina y simultáneamente Astrología. A los 20 años llegué a la Argentina, donde continué mis estudios de medicina, aunque sin poder terminar la carrera por falta de recursos. Seguí pues haciendo práctica en la Asociación Mundial de Investigaciones Astrológicas, entidad dependiente de la Facultad de Astrología en Londres. Mi verdadera vocación era (y sigue siendo) escribir. Jamás pude desprenderme de mi patria abandonada. La literatura, historia de Hungría, su destino, sus tierras, sus tesoros culturales y naturales seguía siendo mi principal interés. Por la invasión de los soviéticos no pude retornar a Hungría. Tampoco escapaba de mi interés y amor mi segunda patria, la Argentina, cuya historia, costumbres, geografía, literatura me han servido como campo de investigación, fuente de datos estadísticos valiosos para mi trabajo como astróloga. Para costear mis estudios, sacaba fotos en los años sesenta. Más allá de dudas, cuestionamientos y planteos, en la investigación de su muerte y la de su hermano, la justicia caratuló la causa como homicidio seguido de suicidio. El fallo aclaró varios interrogantes que en su momento generaban incertidumbre y suspicacias. El informe brindaba algunas precisiones tales como que ambos no presentaban señales de haberse defendido de un ataque y tampoco se hallaron rastros ni huellas de terceras personas que pudieran haber entrado a la casa. Las autopsias establecieron que Ludwig Süllos tenía restos de la deflagración en su mano derecha con la que hizo los disparos sobre la sien a escasa distancia y que las muertes se produjeron por esos balazos que recibieron. El arma presentaba una vaina servida dentro del cañón, apareció otra cápsula en el piso y un cartucho arriba de la mesa de luz de Luis. Ambos murieron casi al mismo tiempo. Lily yacía sentada en un sillón de su dormitorio. Su hermano en otro cuarto sobre la cama.

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