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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 02/02/2026 20:47
La UFC, principal organización mundial de artes marciales mixtas (MMA), vive el presente de Themba Gorimbo, quien en 2023 se convirtió en el primer zimbabuense en ganar un combate de la institución internacional. Aquella noche en Las Vegas, venció a Takashi Sato por decisión unánime y marcó un camino de ida en su carrera. Sin embargo, el luchador africano no olvida sus raíces y lleva en su recuerdo el duro camino que atravesó hasta el éxito. Su infancia se vio atravesada por la inestabilidad de su nación, tanto en lo económico como en lo social, además de la pérdida de familiares directos cuando apenas superaba los diez años. Incluso, tuvo que salir a ganarse la vida desde muy chico en actividades que le dejaron profundas cicatrices y que a día de hoy exhibe para dar a conocer las adversidades que superó. Desde el contrabando a la UFC La infancia de Themba Gorimbo estuvo atravesada por la pérdida de su madre cuando tenía nueve años y la de su padre a los trece. Huérfano, vivió bajo el amparo de familiares, quienes también se vieron afectados por la crisis económica de Zimbabue. Las sequías de 2002 y 2003 agravaron aún más la situación. Ese fue probablemente el año más difícil que recuerdo, donde solo se comía una vez al día, expresó Gorimbo sobre aquellos tiempos. Ante la falta de recursos, muchos jóvenes, entre ellos Gorimbo, recurrieron al contrabando en los yacimientos de diamantes de Marange para poder comer. Estaba en los yacimientos de diamantes de Zimbabue, contrabandeando diamantes, vendiéndolos, y la policía me golpeaba. Verá, tengo marcas de perro por todo el cuerpo, relató y mostró en una entrevista con CNN, dejando entrever la violencia y el peligro constantes en un entorno donde la ley parecía no existir. SIMULADOR Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial El riesgo era una constante diaria. Gorimbo recordó que fue atacado por perros y que estuvo a punto de morir en los yacimientos de diamantes. La persecución policial y las condiciones extremas formaban parte de una rutina en la que la supervivencia era la única prioridad. La actividad ilegal no solo era una salida desesperada, sino también una trampa mortal para muchos jóvenes sin otras alternativas en un país sumido en crisis. Sin embargo, su vida cambió radicalmente en 2008, cuando el ejército del país africano lanzó una operación brutal para tomar el control de los campos de las piedras preciosas. Con apenas 16 años, reveló que sentía miedo todos los días y vio en carne propia la incursión Sin retorno: Fue duro porque, incluso los valientes como yo, no querían estar allí porque corrías, los soldados te perseguían, y como este soldado se cansaba, venía otro. Y como esta gente estaba cansada, los helicópteros. Eso daba miedo, aseguró en la entrevista. Según datos de la ONG Human Rights Watch, la intervención de las fuerzas militares causó la muerte de más de 200 personas en tan solo 21 días, datos que el gobierno local intentó desmentir. La violencia que se vivía en su país lo empujó al sur, pasando la frontera hacia Sudáfrica: Me deportaron enseguida. Ese mismo día volví. Casi me matan allí la segunda vez. Y la primera también, porque cruzamos el río. Al llegar, la realidad fue dura, contó. No contaba con un techo y en varias ocasiones tuvo que dormir en una iglesia junto con otras personas de situación similar. Para sobrevivir, aceptó trabajos esporádicos, entre ellos el de jardinero, por el que ganaba 80 rands diarios, menos de 5 dólares. Parte de ese escaso ingreso lo destinaba a ayudar a su familia en Zimbabue, demostrando compromiso y solidaridad a pesar de sus propias carencias. Cómo llegó a las artes marciales mixtas Su vida cambió drásticamente cuando una película de artes marciales mixtas despertó en él una pasión inesperada. Decidió probar suerte en este deporte, aunque el acceso a un entrenamiento adecuado representaba un desafío económico. Trabajaba como guardia de seguridad y usaba mi dinero para pagar cuotas de gimnasios e intentar pagar entrenadores que me entrenaran en privado, explicó. Incluso llegó a realizar turnos de 17 horas en un supermercado, decidido a costear la formación necesaria para avanzar en el mundo de las MMA. Ese esfuerzo y determinación marcaron el inicio de su carrera en la lucha. En 2010, debutó como luchador amateur. Tan solo tres años después, logró convertirse en profesional, dando los primeros pasos de una trayectoria que lo llevaría a competir en los escenarios más exigentes del mundo. El salto internacional llegó a finales de 2022 y en Estados Unidos. El africano arribó a Miami y en un gimnasio de MMA Masters encontró refugio y un sillón donde dormir. Con algunas dificultades, en 2023 debutó en la UFC con derrota ante AJ Fletcher, aunque el resultado fue anecdótico. Apenas tres meses después, en mayo, consiguió su primera victoria: Creo que si tu mente está preparada para todo, puedes prepararte físicamente, pero si tu mente no está preparada, no está preparada. Y soy un buen luchador. Lo creo. No soy el mejor, pero me las arreglo con lo que tengo, aseguró en CNN. En varias ocasiones, el luchador marcó que sus principios más sólidos son el compromiso con la familia: Peleo por la sonrisa de mis niños, por la esperanza y el cambio. Actualmente, en UFC, tiene un récord de 4 victorias y 3 derrotas, aunque en la totalidad de su carrera cuenta con 16 triunfos y apenas 6 caídas.
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