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» La Nacion
Fecha: 02/02/2026 14:16
Semana negra para la corona noruega: juicio por violación, una nueva detención y el regreso del caso Epstein El problemático hijo de la princesa heredera fue arrestado horas antes de sentarse en el banquillo, mientras su madre enfrenta su propia crisis - 5 minutos de lectura' OSLO. La monarquía noruega, históricamente asociada a la moderación, la transparencia institucional y un alto nivel de confianza pública, atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas décadas. En apenas días, la familia real quedó envuelta en una seguidilla de crisis que combinan causas judiciales de extrema gravedad y revelaciones internacionales incómodas. La nueva detención de Marius Borg Hoiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, a horas del inicio de su juicio por violación y violencia doméstica, coincidió con la difusión de documentos del caso Jeffrey Epstein que volvieron a exponer los vínculos de la futura reina con el financista estadounidense condenado por delitos sexuales. El episodio más inmediato y explosivo tiene lugar en los tribunales de Oslo. Marius Borg Hoiby, de 29 años, fue detenido nuevamente el domingo por la noche por la policía noruega, acusado de agresiones, amenazas con arma blanca y violación de una orden de restricción. La detención se produjo apenas un día antes del inicio de su juicio, previsto para este martes ante el tribunal de distrito de Oslo. La fiscalía anunció que solicitará cuatro semanas de prisión preventiva por considerar que existe riesgo de reincidencia. Hoiby, hijo de Mette-Marit de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, enfrenta un proceso judicial de altísimo perfil que incluye 38 cargos. Entre ellos figuran cuatro presuntas violaciones algunas cometidas contra víctimas que no estaban en condiciones de defenderse, violencia física y psicológica contra exparejas, amenazas de muerte, infracciones a una orden de alejamiento y delitos vinculados al tráfico y posesión de estupefacientes. Siete personas son consideradas víctimas en la causa. De ser declarado culpable de los cargos más graves, podría enfrentar una condena de hasta 16 años de prisión. El acusado niega los hechos más serios y su abogado defensor aseguró que presentará un relato detallado de su versión ante el tribunal. La Casa Real optó por marcar distancia. En una declaración poco habitual, el príncipe heredero Haakon subrayó que Hoiby no forma parte de la familia real, no posee título ni funciones oficiales y debe responder ante la justicia como cualquier ciudadano noruego. Confirmó además que ni él ni Mette-Marit asistirán a las audiencias y que el palacio no realizará comentarios durante el proceso, que se extenderá al menos hasta mediados de marzo. Aun así, el caso ya se convirtió en una fuente constante de incomodidad para una institución que basa gran parte de su legitimidad en la ejemplaridad pública. El caso Epstein Cuando el impacto del juicio aún no había alcanzado su punto máximo, una segunda crisis estalló desde el plano internacional. El viernes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó una nueva tanda de documentos vinculados al caso Jeffrey Epstein. Los archivos incluyen una extensa correspondencia por correo electrónico entre el financista condenado en 2008 por delitos sexuales contra menores y la princesa heredera noruega, con intercambios que se habrían producido incluso después de aquella condena. Las revelaciones provocaron una reacción inusualmente directa del primer ministro, Jonas Gahr Store. El lunes, el jefe de gobierno afirmó que Mette-Marit mostró falta de criterio al mantener contacto con Epstein y coincidió públicamente con la autocrítica expresada por la propia princesa. Ella dice que demostró falta de criterio. Estoy de acuerdo, declaró ante la prensa. Store añadió que tanto la princesa heredera como otros noruegos destacados mencionados en los documentos deberían ofrecer explicaciones más detalladas sobre el alcance de sus vínculos con Epstein, al considerar que la nueva información arroja más luz de la que se conocía hasta ahora. Un día antes, Mette-Marit había emitido una disculpa formal a través del palacio real. En su declaración, asumió la responsabilidad por no haber investigado más a fondo los antecedentes de Epstein y calificó su conducta como simplemente vergonzosa. También expresó su profunda empatía y solidaridad con las víctimas del abuso sexual. Medios noruegos revelaron además que la princesa se alojó durante varios días en una propiedad de Epstein en Palm Beach, Florida, a comienzos de 2013, algo que la Casa Real confirmó, aunque sostuvo que el contacto se produjo a través de un amigo en común. Este doble escándalo se inscribe en un contexto más amplio de fragilidad para la monarquía noruega. El rey Harald, de 88 años el monarca en funciones de mayor edad en Europa, redujo su actividad en 2024 tras ser hospitalizado por una infección y someterse luego a la implantación de un marcapasos. La propia Mette-Marit padece fibrosis pulmonar desde 2018 y podría necesitar un trasplante de pulmón. A ello se suma la renuncia de la princesa Martha Louise, hermana de Haakon, a sus deberes reales en 2022, y las controversias que rodearon su boda con un autodenominado chamán estadounidense y un documental de Netflix crítico con la institución. Hasta ahora, la monarquía había logrado atravesar las controversias sin que se resintiera de manera significativa su respaldo social. Según una encuesta reciente de Norstat, alrededor del 70% de los noruegos apoya la institución. Sin embargo, la simultaneidad de un juicio penal de enorme gravedad y la reaparición del nombre de la futura reina en los archivos de Epstein marcan un punto de inflexión. Agencias AFP, AP y Reuters Otras noticias de Noruega Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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