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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 02/02/2026 13:54
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a justificar la polémica adjudicación de una licitación a una empresa india en la que Techint quedó afuera y presentó el episodio como una muestra del cambio de modelo que impulsa el Gobierno. Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación; no es una guerra con nadie en particular, sino con el modelo anterior, afirmó el funcionario, que volvió a convertir una discusión sobre precios, proveedores y condiciones en un debate ideológico de manual. En diálogo con Eduardo Feinman en Radio Mitre, Caputo trazó una comparación que, según su visión, resume todo: Unos USD 4.000 salió la tonelada del tubo en el gasoducto anterior. ¿Sabés a cuánto salió en esta licitación? A USD 1.400. La cuenta, simple y contundente, le sirvió para reforzar su tesis de que antes todo era caro, ahora todo es barato y la explicación es exclusivamente filosófica. No vamos a salir al mercado aunque el mercado nos mire El titular del Palacio de Hacienda también dejó una definición que buscó desactivar especulaciones: pese a la baja del riesgo país, aseguró que el Gobierno no tiene intención de emitir deuda en los mercados internacionales. No tenemos ninguna intención de salir al mercado internacional. Es exactamente lo contrario de lo que se viene diciendo, sostuvo. Para explicarlo, apeló a un repaso histórico: Argentina tuvo déficit en 113 de los últimos 124 años, dijo, para introducir el concepto de crowding out. Según Caputo, ahora se estaría viviendo el fenómeno inverso, el crowding in: como el Estado cancela deuda, los dólares vuelven solos, casi por vocación patriótica, a invertirse en riesgo argentino. Inflación que baja, cepo que sigue y DEG que pocos entienden Sobre la inflación de enero, tras el 2,8% de diciembre, estimó que seguramente esté en torno al 2,5% y aseguró que todo está encaminado a converger a niveles internacionales, aunque evitó precisiones. En cuanto al cepo cambiario, reiteró que se levantará cuando sea el momento correcto, una frase que ya empieza a tener más permanencia que el propio cepo. También explicó la operación por USD 808 millones con el Tesoro de Estados Unidos para pagar al FMI y aclaró que no se trata de un préstamo, sino de una operatoria habitual para conseguir DEG, la moneda con la que se cancelan compromisos con el organismo. La situación social, según Caputo Consultado por la realidad social, el ministro aseguró que la gente vive mejor y con mejores expectativas y vinculó esa sensación, entre otras cosas, al alivio por haber evitado lo que describió como un posible retorno del comunismo. Afirmó además que la pobreza bajó casi 20 puntos y que más de 13 millones de personas salieron de esa condición, y sostuvo que las jubilaciones, medidas en dólares, crecieron fuertemente, aunque reconoció que no se puede hacer magia. Pidió paciencia y apeló a una metáfora ya clásica: Roma no se construyó en un día. Reacomodamiento de empresas y el debate por la reforma laboral Caputo reconoció que el cambio de esquema económico genera un reacomodamiento de sectores, donde algunas empresas serán más competitivas que otras. Eso es lo normal y no hay que desgarrarse las vestiduras, señaló, en referencia implícita a los cierres de plantas y la caída de actividad en algunos rubros. Sobre la reforma laboral, consideró que finalmente se aprobará, aunque admitió que está trabada por la resistencia de gobernadores a la baja del Impuesto a las Ganancias prevista desde 2026. Ellos dicen que eso les cuesta 3 billones de pesos; en realidad es alrededor de un billón y medio, afirmó. Textiles, apertura y los mitos que encarecieron todo Finalmente, el ministro apuntó contra la histórica protección a la industria textil. Señaló que durante décadas se justificó en nombre del empleo, pero que en la práctica encareció la ropa y el calzado para millones de argentinos y benefició más a empresarios que a trabajadores. Planteó que bajar esos precios libera recursos para otros consumos y que el sector deberá reconvertirse para competir, ya sea por calidad, diseño o eficiencia. Nuestro objetivo es defender a los más de 47 millones de argentinos, promover la competencia y generar empleo, concluyó, mientras volvía a cargar contra los mitos del pasado que, según su diagnóstico, explican casi todo lo que salió mal.
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