02/02/2026 16:59
02/02/2026 16:59
02/02/2026 16:59
02/02/2026 16:59
02/02/2026 16:56
02/02/2026 16:56
02/02/2026 16:55
02/02/2026 16:55
02/02/2026 16:53
02/02/2026 16:53
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 02/02/2026 13:18
Jonás de Napoli, un joven de 20 años que trabajaba en un aserradero de Eldorado, provincia de Misiones, relató en las redes sociales la pesadilla que sufrió días atrás con sus empleadores, que lo sometieron a un brutal castigo cuando regresó de un reposo tras haber sufrido un accidente laboral y le obligaron a firmar la renuncia. En ese contexto, la víctima se mostró con visibles lesiones en el cuello y el rostro, y la Policía provincial ya detuvo a los tres sospechosos. De acuerdo al estremecedor relato que compartió el propio Jonás, la violenta situación ocurrió el lunes 19 de enero, cuando se presentó en la maderera La Nativa, su lugar de trabajo, para retomar sus funciones. Sin embargo, la respuesta de los dueños de la carpintería no fue la esperada: no solo le dijeron que no le darían más trabajo, sino que, además, le comunicaron que no le pagarían ninguno de los días que estuvo en rehabilitación. No conformes con ello, también lo obligaron a firmar unos papeles en blanco para concretar su renuncia. Al ingresar a la oficina me dijeron que no había trabajo para mí y que no se me iba a remunerar ningún día de los días de reposo que tenía, a lo que yo exigí que se me paguen porque el accidente lo sufrí en un día laboral de semana y sucedió dentro de su carpintería. Y me dijeron que no me iban a pagar nada y que querían que les firme unos papeles en blanco, contó Jonás, acompañado por su madre. Al expresar su disconformidad con la decisión de sus empleadores, el patrón reaccionó de la peor manera. Me negué y mi patrón me dijo: Bueno, vamos a pagarle entonces al muchacho. Le dijo al hijo que cierre la puerta. Cuando cerró la puerta, lo primero que hicieron fue atacarme entre los tres; me empezaron a pegar con los puños, con un palo por la cabeza, me amenazaron con una pala y me pedían que firme, que firme, que firme. Me rehusé y me siguieron pegando hasta que, por cansancio, accedí a firmar, detalló. Pero eso no era todo. Una vez que Jonás había firmado la documentación requerida por sus empleadores, estos le exigieron que entregara su teléfono celular para borrar todo el contenido relacionado con ellos. Mediante una nueva golpiza, los atacantes lograron que la víctima les revelara la contraseña del dispositivo, accedieron a él y eliminaron sus contactos, el contacto del seguro, el de la empresa y el de su hijo, según precisó Jonás. Tras más de dos horas de permanecer encerrado en la oficina, Jonás fue llevado por sus agresores a una escribanía, donde nuevamente fue obligado, esta vez, a firmar su renuncia. Luego, fue abandonado en plena ruta junto a sus pertenencias. Sin embargo, el calvario para Jonás continúa. No conforme con todos los golpes que me dieron, sufrí amenazas de parte de los tres, de parte de los dos hijos y de mi patrón, que tienen mis datos, saben dónde vivo, tienen armas, tienen poder y dijeron que tienen la suficiente plata como para desaparecer a una persona. Así que estoy yo y mi familia bajo amenaza de ellos, advirtió. En este contexto, fuentes policiales consultadas por Infobae precisaron que Jonás denunció a sus empleadores cuatro días después del ataque. Al otro día, agentes pertenecientes a la Unidad Regional III de la Policía de Misiones allanaron la fábrica de maderas donde trabajaba la víctima y aprehendieron a dos de los presuntos atacantes, identificados como Virgilio y Román Alonzo. Asimismo, secuestraron una madera que habría sido utilizada para propinarle una golpiza al trabajador, el escrito que Jonás había firmado en la escribanía y las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en el interior de la oficina donde el joven había sufrido el brutal ataque. Dos días después, Maximiliano Alonzo, el otro sospechoso, se presentó en la sede policial de forma voluntaria y acompañado por un abogado. Según confirmaron fuentes del caso a este medio, hasta este lunes al mediodía los tres presuntos agresores continuaban demorados, acusados de cometer los delitos de privación ilegítima de la libertad, extorsión y lesiones. Interviene el Juzgado de Instrucción N° 1 de Eldorado.
Ver noticia original