02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:03
02/02/2026 16:02
02/02/2026 16:02
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 02/02/2026 13:05
El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia a la dirección del Indec, según anunciaron fuentes del organismo estadístico. La dimisión del funcionario técnico se da poco después de la puesta en marcha de una nueva canasta para la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que empezó a aplicarse este mes y empezará a reflejarse cuando se conozca el número de enero. Marco Lavagna presentó hoy su renuncia al Indec y lo comunicó dentro del Instituto, dijeron voceros del organismo. Lavagna ostentaba el cargo de director del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) desde diciembre de 2019, con el inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Antes había sido legislador por UNA y, luego, para el Frente Renovador, el espacio de Sergio Massa. Su perfil técnico le permitió continuar a cargo del mismo pese a la asunción de Javier Milei y el giro político que implicó. La salida de Lavagna sigue a las de otros funcionarios, en un contexto de salarios congelados en la administración púbica. En agosto de 2025, Georgina Giglio renunció como directora de Índices de Precios de Consumo (IPC) del INDEC en Argentina, siendo reemplazada por Josefina Rim a partir del 1 de septiembre de ese año. Paralelamente, también renunció Guillermo Manzano, director de Estadísticas de Condiciones de Vida, responsable de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). En los últimos meses, Lavagna y el Indec estuvieron abocados a la actualización de la canasta con la que se mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el dato de inflación. Los cambios en la canasta buscaron acercarse a los consumos de las familias argentinas actuales de manera tal de reflejar mejor el impacto del movimiento de los precios en las cuentas de los hogares. El cambio sustancial en el IPC radica en que empezará a utilizarse la canasta de consumo que surge de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del 2017-2018 en reemplazo del relevamiento de 2004. La falta de actualización de la canasta con la que se mide el avance de los precios llevó a subestimar el impacto de muchos consumos que crecieron en las últimas décadas, como por ejemplo la mayor relevancia que ganaron los servicios de internet y celulares. Los cambios más drásticos están en los rubros Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, donde la ponderación (es decir el peso de ese capítulo en el total de la canasta) pasa de 9,4% a 14,5%, lo que lleva a que las tarifas de los servicios públicos incidan más. Así, con la nueva fórmula, cada incremento en el cuadro tarifario de electricidad o gas tendrá un impacto directo en el nivel general superior al que evidenciaba con la canasta anterior. En Transporte se notará otro cambio sustancial, ya que la ponderación pasará de 11% a 14,3 por ciento. Aquí tendrán mayor peso los combustibles y los boletos de pasajeros. También en Comunicaciones (de 2,8% a 5,1%), donde se duplicará el peso de internet y celulares, y Educación (de 2,3% a 3,1%) con mayor relevancia de las cuotas y servicios educativos. Otros rubros como Salud (de 8,0% a 9,1%) se mantendrán estables respecto al impacto que tienen en la inflación. Respecto a los que reducen su peso, figura Alimentos y Bebidas (de 26,9% a 22,7%), ya que el agro y la industria alimenticia se reducen. Este segmento fue la principal razón de la aceleración en el último cuatrimestre de 2025. Cabe destacar que la nueva canasta captura un consumo de alimentos con mayor incidencia de los procesados, donde el componente industrial, logístico y de comercialización (con servicios asociados) tiene más peso que el insumo primario. Lo mismo sucederá con Prendas de Vestir y Calzado (de 9% a 6,8%) que tendrá una pérdida de relevancia relativa en el gasto total; y Recreación y Cultura (de 7,3% a 8,6%) donde se ajusta el gasto en esparcimiento. En términos generales, los analistas plantean que si Servicios sube por encima de Bienes, la nueva metodología arrojará una inflación más alta que la que hubiera medido la canasta anterior. Por el contrario, si Bienes sube por encima de Servicios, la método actualizado podría mostrar una dinámica inflacionaria más moderada. A modo ilustrativo, en un escenario donde el precio de la carne aumentara un 10% en ene/26, el IPC viejo subiría 1,07 puntos solo por ese rubro; con el nuevo, subiría 1,03.
Ver noticia original