02/02/2026 12:59
02/02/2026 12:59
02/02/2026 12:59
02/02/2026 12:58
02/02/2026 12:58
02/02/2026 12:58
02/02/2026 12:58
02/02/2026 12:58
02/02/2026 12:58
02/02/2026 12:58
Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 02/02/2026 09:17
Otra empresa de la industria argentina ajustó su estructura de personal en un contexto que se repite cada vez con mayor frecuencia: baja del consumo interno, suba de costos locales y fuerte presión por la apertura de importaciones. En este caso, se trata de Neba, fabricante nacional de heladeras, freezers y hornos, con planta en el Parque Industrial El Pantanillo, en San Fernando del Valle de Catamarca. La firma desvinculó a 34 de los 90 empleados que trabajaban en la planta. Desde la empresa atribuyeron la decisión a una crisis profunda del sector, asociada a la caída de las ventas, el aumento de los costos operativos y el impacto de la mayor oferta de productos importados. Los trabajadores denunciaron que no fueron advertidos previamente y que algunos se enteraron de su cesantía al presentarse a trabajar durante los últimos días hábiles de enero. En relación con las indemnizaciones, Neba propuso abonar el 80% en cuotas, luego de haber realizado una oferta inicial inferior. La propuesta fue rechazada tanto por los despedidos como por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que reclama el pago completo conforme a la legislación vigente. El sindicato solicitó la intervención de la Dirección de Inspección Laboral para analizar la legalidad del procedimiento. Frente a la situación, los trabajadores realizaron protestas en el ingreso a la planta, con quema de neumáticos y asambleas, lo que motivó la presencia policial. Indicaron que las manifestaciones se desarrollaron de forma pacífica y recordaron que en meses anteriores ya se habían producido desvinculaciones que no trascendieron públicamente. Un fenómeno que expone la tensión del sector El caso de Neba se conoce pocos días después de que se difundiera que el mercado de electrodomésticos cerró 2025 con un crecimiento del 23% interanual en ventas, según datos de NielsenIQ. Las categorías de línea blanca y pequeños electrodomésticos lideraron esa expansión, con un incremento del 36% anual. Este comportamiento ubicó al rubro entre los más dinámicos del año pasado, junto al automotor y motocicletas, en contraste con otros segmentos del consumo masivo. Sin embargo, el crecimiento estuvo fuertemente vinculado a niveles históricos de importaciones, favorecidos por la liberalización comercial, lo que amplió la oferta disponible y generó una baja de precios sostenida durante varios meses. De acuerdo con el informe, esa caída de precios dejó a los valores por debajo de la inflación, afectando los márgenes y los flujos de fondos de los fabricantes nacionales, que enfrentan costos elevados con precios de venta rezagados. La comparación interanual muestra la magnitud del fenómeno: en noviembre de 2025, las heladeras bajaron 39,5% en dólares y los lavarropas 45%. En pesos, las caídas fueron del 10% y 18%, respectivamente. Otros antecedentes en la industria El impacto de este escenario ya había tenido consecuencias en otras empresas del sector. En noviembre pasado, Whirlpool cerró su planta de lavarropas en Pilar y mantuvo únicamente su actividad comercial en el país. También Electrolux, Mabe y Longvie atravesaron dificultades financieras que las obligaron a readecuar sus estructuras productivas. En términos de demanda, la baja del precio relativo fue uno de los principales motores del repunte en las ventas, junto con una mejora en las condiciones de acceso al crédito para bienes durables. Pero, al mismo tiempo, ese proceso dejó a parte de la industria nacional en una situación de fuerte vulnerabilidad, obligando a ajustes de producción y personal.
Ver noticia original