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» Clarin
Fecha: 02/02/2026 06:37
Pensé que era el estrés del viaje, el haberse separado de la mamá, comienza a contar Iván Nicolás Adamczuk (33) a Clarín cuando recuerda los primeros signos de alarma en la salud de su hijo Felipe, de 2 años. "Él estaba bien, lo traje de vacaciones y fijate cómo está ahora. Iván había planeado unas vacaciones soñadas. Viajar con sus hijos Valentino, de 5, y Felipe desde Resistencia, Chaco, hasta Florianópolis y reencontrarse con su mamá (la abuela de los nenes) en Canasvieiras para descansar. Pero en lugar de playa y juegos en la arena, el viaje terminó con un grave diagnóstico. A Iván todavía le cuesta asimilar todo lo que pasó desde aquel 24 de enero, cuando subió con sus hijos a un colectivo rumbo a la ciudad brasileña. Durante el viaje, Felipe empezó a sentirse mal. Intenté darle de comer, no quería, me rechazaba todo tipo de comida, excepto helado que había comprado en la terminal, relata Iván, con angustia. Llegaron al día siguiente, pero lejos de mejorar, el nene empeoró. Estaba decaído, no quería comer y tampoco iba al baño. Estaba muy irritable. No era mi hijo, entonces el 26 de enero lo llevé a UPA (Unidade de Pronto Atendimento), cuenta. Y agrega: Lo atienden y medican, me dicen que podía ser algo de la flora intestinal como que estaba empachado. Algo le había caído mal días antes de viajar, dice sobre lo que suponían entonces. El diagnóstico no convencía, y Felipe no mostraba signos de mejora. Entonces, Iván decidió volver a la guardia, donde le hicieron una radiografía. Me dicen que parece que tiene una mancha negra en la zona de la panza, y que era materia fecal retenida. Le practicaron un enema, pero al médico de guardia algo no le cerraba. Le recomendó que lo llevara de inmediato al Hospital Infantil Joana de Gusmão, en Florianópolis, para realizar estudios más complejos. Lo llevo y le sacan sangre, le hacen una tomografía y ahí salta una mancha más arriba en la zona del tórax. Ahí me dicen que podía ser neumonía, dice Iván. Y agrega: Nos internamos los dos. Empiezan a controlarlo y a la medianoche lo pasan a terapia intensiva con un posible diagnóstico de tumor en el tórax. Los días siguientes fueron una verdadera odisea para la familia. Estudios, análisis y una espera interminable hasta que llegó la confirmación: Felipe tiene cáncer. Varios tumores en la zona del tórax, en la médula espinal y en los huesos orbitales. El primero que sale es en la médula y me confirman que es un neuroblastoma, confiesa. Un tipo de cáncer que suele afectar casi siempre a bebés y niños pequeños, menores de cinco años. A partir de ese momento comenzó el tratamiento que consistió en transfusiones de sangre y de plaquetas. De a poco, Felipe empezó a responder, a mejorar sus valores. Los médicos decidieron sacarlo de terapia intensiva y trasladarlo a una habitación en el área de oncología, donde hoy continúa su lucha. Es necesario que Felipe siga evolucionando para que pueda ser trasladado en un avión sanitario y continúe su tratamiento en el Hospital Garrahan. Felipe tiene que estar estable y fuerte para hacer un viaje en avión, cuenta su padre. Es un tumor maligno Mientras tanto, su mamá María de los Ángeles Solís estaba en Resistencia. Apenas supo que su hijo no se sentía bien, se subió a un auto junto a sus padres y viajó de urgencia a Florianópolis. Cuando salen de Resistencia no teníamos ni un indicio de que era. Ellos pensaban que Felipe estaba angustiado porque extrañaba a su mamá y lo venían a buscar para que no pase unas malas vacaciones, para que no sufra, cuenta Iván, que está separado de la mamá de Felipe. Y agrega: Imaginate que vengo de vacaciones con mis dos nenes a ver a su abuela y que el primer día nos pase esto, estamos devastados. A la familia le informaron que el neuroblastoma es un tumor maligno que se desarrolla muy rápido. No presenta síntomas, funciona así. Uno piensa a veces que es un trastorno alimenticio o que le está saliendo un diente porque está molesto y resulta que se está gestando este tipo de tumores hasta que revienta y ahí saltan los síntomas, explica el papá. Iván recuerda que en diciembre Felipe había tenido un control indicado por su pediatra. Le tocaba hacerse un control con análisis de sangre, de orina y materia fecal. Se lo mostramos al pediatra y nos dijo que los glóbulos rojos estaban un poquito bajos, que estaba un poco anémico. Ante ese resultado, el médico le recetó hierro y un desparasitante para toda la familia. Compramos una pastilla que tuvimos que tomar los hermanos, los padres. Todos los que estaban en contacto con él, describe. Actualmente, María de los Ángeles permanece internada junto a su hijo en el Hospital Infantil Joana de Gusmão, ubicado en el barrio Agronómica, a 24 kilómetros de Canasvieiras. Cerca del hospital alquilamos un hospedaje para los abuelos maternos. Yo estoy en Canasvieiras con Valentino. Es una locura llegar por el tráfico y los accesos. Estoy yendo y viniendo todo el tiempo, dice. Quimioterapia y traslado al Garrahan Los resultados de la biopsia recién estarán dentro de 10 o 15 días. Ahí vamos a tener un panorama de cómo combatir el neuroblastoma de todas las metástasis y los multifocos que hizo en el cuerpo de Felipe. Y agrega: Mañana ya van a arrancar con una quimioterapia básica o general para frenar que el tumor no siga creciendo y ramificando. Iván es empleado público y trabaja en el Instituto del Deporte de Resistencia, Chaco. Desde que se conoció el caso, recibió el apoyo de funcionarios provinciales, autoridades sanitarias y del hospital infantil. La gobernación está gestionando el traslado directo de Felipe al Garrahan para conseguirle una cama y un avión sanitario por la distancia que hay y la delicadeza de su cuadro, que traslade a Felipe y la mamá directamente a Buenos Aires, cuenta. Sin embargo, todo depende de que Felipe continúe mejorando y esté en condiciones de viajar. Iván destaca la solidaridad que recibió, especialmente desde Chaco y Corrientes, de donde es María de los Ángeles. El caso conmovió a un montón de personas. Muchos papás que tienen un hijo y no saben lo que puede pasar. Mirá lo que me pasó a mi. Él estaba bien, lo traje de vacaciones y fíjate como está ahora, dice entre lágrimas. En medio del dolor, la familia se siente acompañada y puso en marcha una campaña solidaria para pagar los gastos de su estadía en Florianópolis y los traslados al hospital. MG Sobre la firma Newsletter Clarín
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