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Parana » DavidRicardo
Fecha: 01/02/2026 12:27
La propuesta de avanzar hacia una Legislatura de una sola cámara legislativa en Entre Ríos no es solo un plan de ahorro fiscal, sino la pieza necesaria para abrir la reforma constitucional que permita modificar los organismos de control. Según trascendió en los pasillos de la Legislatura y en las mesas chicas del poder, el verdadero objetivo detrás del discurso de la austeridad es avanzar sobre el Tribunal de Cuentas, actualmente presidido Diego Lara, y el Ministerio Público Fiscal, encabezado por Jorge García. La «unicameralidad» funciona así como el anzuelo para captar el apoyo social mientras se negocia en las sombras una reconfiguración de los órganos que para el gobierno no funcionan como debieran generando desconfianza, siendo los organismos que deben vigilar el gasto público y la acción penal en la provincia. A través de las recientes declaraciones del ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, la gestión de Rogelio Frigerio busca capitalizar el reclamo social de eficiencia para abrir la Constitución Provincial. Sin embargo, la denominada «unicameralidad» funcionaría como una «zanahoria» o anzuelo mediático para ocultar el verdadero objetivo: intervenir en los mandatos y estructuras de control que hoy encabezan figuras de gestiones anteriores. El foco de la negociación política en las sombras, que se centra en el desplazamiento o limitación de poder de Diego Lara en el Tribunal de Cuentas y de Jorge Amílcar García en la Procuración General. Lara es señalado como una pieza clave de la estructura del peronismo, habiendo llegado al cargo impulsado por Bahl, Romero y el propio Bordet, mientras que García es un histórico del sistema judicial entrerriano desde la época de Busti. La reforma permitiría al Ejecutivo actual remover o modificar los procesos de designación de estos organismos, garantizando un control más directo sobre las auditorías de gastos y la acción penal. A pesar de la retórica opositora en el recinto, los bloques del Partido Justicialista han mostrado una permeabilidad llamativa, aprobando por lo bajo pedidos de endeudamiento y otras leyes críticas, lo que sugiere un consenso subterráneo para avanzar con la constituyente. El debate por la Unicameralidad en Entre Ríos ha tomado un nuevo impulso en el inicio de este 2026. Lo que comenzó como una columna de opinión del ministro Manuel Troncoso se ha transformado en un eje central de las conversaciones entre el gobernador Rogelio Frigerio y los referentes de la oposición, Gustavo Bordet y Rosario Romero. Esta reforma no es menor: implicaría pasar del actual sistema bicameral (Diputados y Senadores) a una Legislatura de Cámara única, lo que requiere una reforma de la Constitución Provincial. La propuesta busca eliminar la división entre la Cámara de Diputados (representación poblacional) y la Cámara de Senadores (representación territorial, un senador por departamento), fusionándolas en un solo cuerpo legislativo. - Reducción de la estructura: Se busca unificar cuerpos administrativos, asesores y secretarías, eliminando la duplicidad de funciones. - Representatividad mixta: El desafío es cómo mantener la representación de los 17 departamentos (hoy garantizada por el Senado) dentro de una sola cámara para que los departamentos menos poblados no pierdan peso político ante Paraná o Concordia. - Reforma Constitucional: Para implementar esto, es necesario declarar la necesidad de la reforma y convocar a convencionales constituyentes, un proceso que requiere un amplio consenso político (mayoría de dos tercios). Ventajas e Implicancias de la Unicameralidad | Ventaja / Implicancia | Descripción | | Celeridad Legislativa | Se elimina la «doble lectura». Los proyectos no tendrían que ir y volver entre cámaras, evitando que las leyes queden «cajoneadas» en una de ellas. | | Ahorro Fiscal | Una sola cámara implica un presupuesto legislativo más magro, reduciendo el gasto político que hoy se duplica en estructuras de autoridad y bloques. | | Responsabilidad Directa | En un sistema unicameral, es más fácil para el ciudadano identificar quién es el responsable de aprobar o rechazar una ley, evitando que se «diluya» la culpa entre dos cámaras. | | Calidad Democrática | Los detractores advierten que se pierde el «freno» o la «revisión serena» que ofrece una segunda cámara ante leyes impulsivas del Ejecutivo. | En Argentina, provincias como Córdoba ya funcionan con sistema unicameral con resultados que son seguidos de cerca por los equipos técnicos de Entre Ríos para replicar el modelo. El paso a la unicameralidad es visto por muchos como el paso final para «despapelizar» y agilizar la política entrerriana. No obstante, el riesgo de concentrar el poder en una sola cámara y la complejidad de una reforma constitucional en un año de crisis económica son los principales obstáculos. Para avanzar en la unicameralidad en Entre Ríos sin que los departamentos más pequeños pierdan peso frente a los grandes centros urbanos (como Paraná o Concordia), el borrador técnico que se baraja en los despachos oficiales propone un Sistema de Representación Mixto. Este modelo se inspira en el sistema de Córdoba, buscando equilibrio entre la población (voto directo de la provincia) y el territorio (representación departamental). Borrador de integración: la «Legislatura Única de Entre Ríos» La propuesta apunta a un cuerpo de entre 45 y 50 legisladores (hoy, sumando ambas cámaras, hay 51: 34 diputados y 17 senadores). La nueva cámara se dividiría de la siguiente manera: 1. Legisladores por Distrito Único (Poblacionales) - Cantidad sugerida: 28 a 30 legisladores. - Elección: Se eligen tomando a toda la provincia como un solo distrito. - Propósito: Que las fuerzas políticas tengan una representación proporcional a los votos obtenidos en todo el territorio provincial. Aquí es donde los partidos más grandes y los centros urbanos tienen mayor peso. 2. Legisladores Departamentales (Territoriales) - Cantidad sugerida: 17 legisladores (uno por cada departamento). - Elección: Se elige uno por departamento, tal como sucede hoy con el Senado. - Propósito: Garantizar que departamentos como Feliciano, Islas del Ibicuy o San Salvador tengan la misma voz y voto que Paraná, independientemente de cuántos habitantes tengan. Simulación de Reparto de Bancas Si tomamos una cámara de 47 miembros, la distribución se vería así: | Tipo de Representación | Cantidad de Bancas | Cómo se eligen | | Representantes del Interior | 17 | 1 por cada Departamento (del 1 al 17) | | Representantes Proporcionales | 30 | Por lista sábana provincial (Sistema DHondt) | | TOTAL | 47 | Unicameralidad Plena | Ventajas para la Gobernabilidad - Eliminación del «Senado Obstructor»: Históricamente, el Senado en Entre Ríos ha funcionado como un filtro donde los caudillos departamentales pueden frenar leyes del Ejecutivo. En una cámara única, el debate es frontal y más rápido. - Ahorro de Estructura: Se pasaría de 51 bancas a 47 (o menos), pero el verdadero ahorro está en la eliminación de la doble burocracia (una sola secretaría parlamentaria, un solo cuerpo de asesores, un solo diario de sesiones). Puntos de Conflicto: - El cupo femenino: La reforma debería garantizar que en ambos tramos (departamental y proporcional) se respete la paridad de género, algo que en el actual Senado (unipersonal) es difícil de cumplir. - La «Cláusula de Gobernabilidad»: Se discute si el partido que gana la gobernación debe tener automáticamente la mayoría o si se debe ir a un sistema de representación estrictamente proporcional. Punto de conflicto: Los departamentos más pequeños temen que, en una cámara única, los 30 legisladores por distrito único sean todos de Paraná o Concordia, dejando las decisiones importantes en manos de «la ciudad» y relegando el interior profundo a solo 17 votos. La transición hacia una Cámara Única en Entre Ríos se presenta como el paso final de una modernización estatal largamente postergada. En un contexto donde la sociedad exige gestos claros de austeridad y eficiencia, la eliminación de la estructura bicameral aparece como la respuesta política más contundente del gobierno de Rogelio Frigerio. El éxito de esta reforma no se medirá solo por los millones de pesos que se ahorren en dietas, asesores y burocracia duplicada, sino por su capacidad de no silenciar al interior. El gran desafío será diseñar un sistema donde la agilidad de una sola cámara no sacrifique la representación territorial de los 17 departamentos. Si la Unicameralidad se percibe como una forma de «centralizar» el poder en Paraná y Concordia, encontrará una resistencia feroz en el federalismo interno entrerriano. Hace unos días. el ministro de Gobierno y Trabajo de Entre Ríos, Manuel Troncoso, ratificó la intención de la gestión de Rogelio Frigerio de avanzar hacia un sistema legislativo unicameral, una propuesta que busca romper con los tabúes políticos y actualizar la estructura del Estado. El funcionario sostuvo que las leyes y las constituciones no son códigos inamovibles, sino productos de su época que deben adaptarse al contexto actual, por lo que instó a perder el miedo a debatir una posible reforma constitucional. Esta iniciativa cobró mayor fuerza tras el reciente diálogo institucional entre el actual gobernador y su antecesor, Gustavo Bordet, donde se trazó una agenda que trasciende las diferencias partidarias para enfocarse en la eficiencia estratégica de las instituciones. Troncoso enfatizó que es el momento adecuado para preguntarse si vale la pena mantener la duplicidad de cámaras, proponiendo un debate abierto entre todos los sectores políticos para eliminar zonas de confort y privilegios en favor de un funcionamiento legislativo más moderno y ágil para la provincia. Pero, la propuesta de la Unicameralidad es el vehículo para una reforma constitucional mucho más profunda y silenciosa. Las reuniones entre Frigerio, Bordet y Rosario Romero, así como las charlas con los bloques del PJ en la Cámara Baja, sugieren que existe un consenso subterráneo para avanzar sobre los mandatos y estructuras del Tribunal de Cuentas, donde Lara es visto como un escollo, y el Ministerio Público Fiscal de Jorge García. Detrás de los discursos públicos de los legisladores, que por lo bajo aprueban incluso los endeudamientos de Frigerio, se cocina un cambio de piezas en los organismos que deben auditar al poder. La verdadera batalla no es por la cantidad de bancas, sino por quién controlará la llave de la impunidad y la fiscalización en la Entre Ríos que viene.
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