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Gualeguaychu » El Argentino
Fecha: 01/02/2026 09:12
Café de origen brasileño, lácteos uruguayos y hasta frutas ecuatorianas son algunos de los productos que ya se exhiben en las góndolas de los supermercados más grandes de la ciudad, en sintonía con lo que viene sucediendo en el mercado argentino todo. El fenómeno se da en un contexto de mayor desregulación del comercio exterior y la simplificación de trámites para el ingreso de mercadería, lo que permitió reactivar operaciones que estaban frenadas y sumar productos que eran difíciles de conseguir o directamente no llegaban al mercado local. Uno de los rubros donde más se notó el cambio fue en los productos de almacén y consumo masivo. Por ejemplo, según datos del Indec, en 2025 las exportaciones de carne vacuna cayeron 7% en volumen, mientras que crecieron las importaciones, que se aceleraron hacia el cierre del año. En total, ingresaron al país unas 17.000 toneladas de carne, por las que se pagaron 73,8 millones de dólares, frente a las 2.300 toneladas importadas en 2024, que habían demandado 9,7 millones de dólares. El aumento interanual fue del 580%. Brasil fue el principal origen de la carne importada, con 14.000 toneladas por 56 millones de dólares, seguido por Paraguay (2.070 toneladas por 9,3 millones de dólares) y Uruguay (814 toneladas entre enero y octubre). Si bien el volumen representa menos del 10% del consumo mensual local, el dato resulta significativo en el país por ser la industria cárnica una de las más representativas de la cultura argentina. Algo similar está empezando a suceder con el ingreso de cítricos provenientes de Europa. Lo que llama fuertemente la atención, sobre todo si se tiene en cuenta que el norte entrerriano es, por excelencia, una zona que históricamente se ha destacado por su producción citrícola y la exportación de la misma. El avance de los importados reavivó el debate sobre el impacto en la producción local. Mientras el gobierno nacional sostiene que la mayor competencia ayuda a contener precios y ampliar opciones, distintos sectores de la industria alimenticia advierten sobre la presión que genera en empresas nacionales que operan con costos más elevados. Boom de importaciones De acuerdo con datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la apertura comercial se reflejó en un récord histórico de importaciones de bienes de consumo. En el acumulado de enero a septiembre del 2025 las importaciones totalizaron 8.376 millones de dólares, el valor más alto de la serie desde 2004. Ese monto superó en 1.693 millones de dólares el récord previo registrado en el mismo período de 2018, lo que implicó un incremento del 25,3 por ciento. En cuanto a los sectores, el mayor crecimiento se registró en electrodomésticos, baterías y lámparas, con un aumento del 248,9% interanual, seguidos por motos, bicicletas y otros equipos de transporte (124,6%). En el caso de las importaciones de productos alimenticios, crecieron 77,4% frente al mismo periodo de 2024 y explicaron el 16,4% del total, junto con prendas de vestir (tuvo un alza de 61,8%) y marroquinería (creció 44,7%), consolidando el avance de los bienes finales importados en la estructura del comercio exterior. Este fenómeno se da a nivel nacional y, aunque en valores aun incipientes, Gualeguaychú no escapa al mismo. En los supermercados de la ciudad ya se comenzaron a ver marcas extranjeras que antes no había en productos como café, aceite, atún y lácteos, entre otros. Los mismos se ofrecen a valores similares o incluso más bajos que los nacionales, lo que, por un lado, puede motorizar un consumo interno alicaído, pero, por otro, impacta de lleno en la industria nacional de producción de alimentos.
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