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Fecha: 01/02/2026 05:54
La conversación regional en redes sociales de América del Sur dejó, durante los últimos 30 días, un total de 21.205.100 menciones. El dato se enmarca en un clima emocional áspero, con una marca contundente de 85% de negatividad. En este mapa de conversación, el núcleo semántico se ordena alrededor de Venezuela. La crisis empujó nombres al centro de la escena como si los arrastrara una corriente fuerte. En la nube, Gustavo Petro y Javier Milei dominan el tamaño de la visibilidad. Alrededor, Brasil y el eje Trump/Estados Unidos funcionan como satélites narrativos, presentes como referencias permanentes, como palabras que no se desprenden del tema principal. Leé también: Las vacaciones en las redes son gasoleras, críticas y atravesadas por la coyuntura El empuje del debate sobre los presidentes de la región lo aportan, sobre todo, las redes. Los medios de comunicación quedaron casi planos en volumen de publicaciones, con una cadencia más estable, más institucional, como si miraran el incendio venezolano desde la vereda de enfrente. En el centro de la discusión de los usuarios digitales del Cono Sur nos encontramos con un episodio de alto impacto regional: la captura y extracción de Nicolás Maduro por parte de los Estados Unidos. El hecho opera como acelerador del debate y como disparador de lecturas políticas, ideológicas y geopolíticas. Los presidentes influencers La influencia presidencial en el mundo digital regional, medida por volumen total del último año, se concentra en tres figuras y muestra un reparto muy desigual. Luiz Inácio Lula da Silva encabezó el ranking con 59.755.100 menciones. Detrás, casi en espejo, quedaron Gustavo Petro con 38.290.500 y Javier Milei con 37.703.900. Tres apellidos, tres países, un mismo efecto: alta centralidad en la conversación pública regional. Muy por debajo aparece un segundo pelotón. Ese tramo lo encabezaron Gabriel Boric con 6.648.900 menciones y Daniel Noboa con 3.644.700. El resto de los mandatarios se movió en un terreno más acotado, con una conversación de nicho, más atada a episodios puntuales o a audiencias nacionales, sin un arrastre fuerte hacia el plano regional. El protagonismo de los presidentes La serie histórica analizada por Monitor Digital sobre la evolución de menciones a presidentes sudamericanos durante los últimos dos años ilumina un patrón claro: en la región se habla de los jefes de Estado más por cuestiones episódicas que por agenda constante. Y durante el período bajo análisis, Venezuela funcionó como el gran motor de aceleración. El pico máximo de publicaciones digitales apareció en julio de 2024, con 26.420.500 menciones. Ese mes, estalló en Venezuela una grave crisis política por la manipulación de resultados electorales. La oposición aparecía como ganadora en la narrativa pública, mientras el régimen chavista enfrentaba cuestionamientos de alta intensidad. Las redes sociales de América del Sur prendieron fuego el debate. La conversación regional registró un récord de menciones al entonces presidente Nicolás Maduro, con 13.444.300 publicaciones. El arrastre alcanzó también a los presidentes más influyentes: Lula trepó a 5.280.400, Petro alcanzó 3.396.600 y Milei llegó a 3.194.900. El patrón mostró una escena que se repitió muchas veces: Venezuela funcionó como imán, y los líderes regionales entraron en el cuadro por posicionamientos, críticas, apoyos o cruces diplomáticos. El segundo pico de la serie volvió a tener como protagonista al país caribeño. El récord de enero de 2026 llega con 21.025.500 menciones, en línea con la captura y extracción de Nicolás Maduro en Caracas. La conversación tomó velocidad, sumó capas de interpretación y reordenó el protagonismo de los nombres. Otra vez, Lula, Petro y Milei marcaron picos de menciones En ese enero de 2026 apareció además un fenómeno emergente que reconfiguró parte de la conversación digital de la zona: la presidenta interina de Venezuela. Delcy Rodríguez irrumpió con 1.334.600 menciones, y entró al radar regional como un nombre que condensa expectativas por la transición política de su país, la incertidumbre, la tensión institucional y las expectativas a futuro. La crisis venezolana tras la caída de maduro de Maduro dio vida a nuevos protagonistas. Los peores en la grilla de presidentes Tres figuras aportaron valores de muy alta negatividad en el promedio anual de la conversación regional de las redes sociales. - La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (-77 puntos NSR) - el chileno Gabriel Boric (-74) - el colombiano Gustavo Petro (-73). Cada caso sostuvo su negatividad por razones distintas. En el caso de Delcy Rodríguez, la crisis venezolana explica gran parte del fenómeno. La salida convulsa de Nicolás Maduro, detenido para la justicia de Estados Unidos, agregó un condimento decisivo. El debate digital se cargó de acusaciones, lecturas conspirativas, expectativas de transición y discusiones sobre la injerencia externa. En el caso de Gabriel Boric, el presidente chileno atraviesa conflictos políticos desafiantes. A ese cuadro se sumaron, durante el verano del Cono Sur, incendios devastadores con decenas de muertes. El impacto emocional de ese escenario fortalece un clima de crítica y exigencia pública. Leé también: Patagonia, Presupuesto y Venezuela, el triángulo que recalienta el verano libertario en las redes En el caso de Gustavo Petro, la tensión política se combinó con un elemento regional inevitable: la crisis en Venezuela como problema de frontera. Colombia comparte con Venezuela no sólo límite territorial, sino también realidades sociales ligadas a la migración y a los efectos de la inestabilidad. Esa cercanía transforma el tema venezolano en un asunto colombiano, y la conversación lo trata con dureza. Los presidentes de mitad de tabla En una zona intermedia del sentimiento regional, aparecen tres casos que vale mirar con lupa. - El ecuatoriano Daniel Noboa con -57 puntos NSR. Ecuador transita dificultades crecientes por el avance del narcotráfico y el deterioro de la seguridad, pero Noboa sostiene un nivel de negatividad relativamente menor frente al promedio regional. El dato no significa aprobación plena: revela un malestar más contenido dentro del mismo ecosistema. - El argentino Javier Milei con -64. El presidente libertario logra promedios mejores que varios de sus pares sudamericanos, aun con disputas políticas intensas en su país y con cruces regionales por asuntos sensibles, entre ellos Venezuela. La conversación lo ubica como figura de choque y, al mismo tiempo, como protagonista inevitable del tablero regional. - El brasileño Lula da Silva con -65. El líder del gigante regional carga con un debate de alta negatividad asociado a sus posicionamientos oscilantes ante la crisis venezolana. La conversación digital no perdona: pide definiciones, presiona por alineamientos y castiga ambigüedades. Los mejores de la región, con saldo negativo El podio de mejor sentimiento regional también queda teñido por la negatividad, aunque con valores menos severos. Rodrigo Paz (Bolivia), Yamandú Orsi (Uruguay) y Santiago Peña (Paraguay) sostienen los mejores promedios. - En Bolivia, Paz lidera el promedio regional con un apoyo abierto a su gestión tras el convulsionado mandato de Luis Arce. La conversación registra un efecto de inicio de ciclo, con expectativas de orden y de recomposición, incluso en un país donde la crisis se volvió recurrente. El costo de vida, el malestar social y el desgaste político funcionan como telón de fondo. - En Uruguay, Orsi sostiene por ahora una tradición de dirigentes con buena ascendencia digital (como sucedía, por ejemplo, con el expresidente Luis Lacalle Pou). El clima de debate uruguayo suele conservar mejores promedios en el Cono Sur, con una conversación pública menos incendiaria, más contenida, más institucional. - En Paraguay, Peña mantuvo buenos promedios durante largos meses. La conversación regional asocia esa estabilidad a una valoración favorable del orden político y económico del país, con indicadores destacados por agencias internacionales. La red, incluso cuando se mueve con negatividad, también premia la idea de previsibilidad en ese país.
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