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» TN
Fecha: 31/01/2026 14:54
La llama de una pareja se puede apagar por diferentes motivos. La convivencia y la rutina son los grandes monstruos, pero detrás de eso aparecen el estrés laboral, la falta de detalles y, muchas veces, la poca noción que tenemos del otro. No siempre se trata de una crisis, sino de pequeños desencuentros cotidianos que, si no se atienden a tiempo, empiezan a pesar en la relación. Eso les pasó a Florencia, de 22 años, y a Matías, de 24, al tiempo de mudarse juntos. Ambos trabajan desde la casa y, con el paso de los meses, la dinámica diaria empezó a volverse monótona. Las tareas domésticas, pasar tantas horas en el mismo lugar y el constante uso del celular enfriaron un poco el vínculo. Leé también: Las mujeres ya no salimos con hombres: cansancio, citas esporádicas y un patrón que se repite Antes de convivir, organizaban salidas para verse, planeaban momentos juntos y se extrañaban. Pero con la nueva etapa, la relación se estancó. Por ahí estábamos almorzando juntos, pero cada uno en la suya, mirando su celular, en silencio. La realidad nos llevó puestos, contó Florencia en diálogo con TN. El momento bisagra llegó durante un viaje familiar a Punta del Este. Flor es fanática de los amaneceres y todos los días le insistía a Matías para ir a la playa y disfrutar la vista, mientras que Matías prefería quedarse durmiendo. Hasta que una mañana se levantó y decidió acompañarla. En vez de acostarme temprano, me quedaba con el celular o miraba alguna peli. Ella me estaba pidiendo compartir algo juntos y yo no me daba cuenta. Al día siguiente fuimos y vivimos un momento increíble, recordó él. Esa vivencia se convirtió en el disparador de un proyecto que no solo reavivó esa llama, sino que ayudó a otras parejas a reconectar. Conectados se llama el libro virtual que escribieron juntos, en donde recomiendan 50 actividades, citas o dinámicas para terminar con la rutina, repensar la relación y volver a mirarse con -y desde el- amor. Con ilustraciones y dos personajes muy simpáticos, el e-book invita a hacer distintos tipos de planes que están catalogados por tiempo de duración, de ubicación y de costo. Hay propuestas breves, algunas que duran un par de horas o actividades de día completo; gratuitas o que implican un pequeño gasto; algunas que son de relajación, otras que apelan a la creatividad y también hay más emocionales. Pensamos en actividades que no solemos hacer tan seguido, pero que nos gustaría empezar a agarrarle ritmo. Al principio lo hicimos muy personal, pero lo adaptamos para que otras personas tengan la posibilidad de aplicar. Algunas citas que son más complejas de tiempo, que implican algo de dinero, y hay otras que son más del día a día, de lo cotidiano, detalló la joven cordobesa. En esa línea, Matías agregó: Surgió por nuestra problemática, pero con estas experiencias que vivimos nos pareció que era una gran idea y las queríamos plasmar. Así, sin límites de edad, cualquier pareja puede implementar las ideas. De hacer una cena a la luz de las velas a sentarse sin pantallas a jugar un juego de mesa; salir a la ruta de manera improvisada y rumbo a lo desconocido, una noche de confesiones o una caminata bajo las estrellas. Es encontrar en esos planes la felicidad en la simplicidad. Las redes sociales nos llevan a pensar que lo mejor es ir a comer al lugar más caro, pero en casa hay cosas que pasamos por alto que, si les prestamos más atención, pueden generar un momento igual de lindo e íntimo", describió. De la exitosa prueba piloto a un nuevo proyecto para amigos Aunque el proyecto nació a partir de una experiencia propia, Florencia aclara que la idea no estuvo pensada únicamente para parejas en crisis. Lo pensamos desde la desconexión, pero al mismo tiempo apuntamos a aquellos que no saben cómo volver a encontrarse. En nuestro caso no existió LA crisis, pudimos detectar a tiempo lo que nos estaba pasando, explicó. En ese sentido, Conectados busca correrse del lugar del salvataje y proponer herramientas simples para el día a día, antes de que el malestar se vuelva más profundo. Leé también: Es profesora de inglés jubilada y a los 89 años vende sillitas de muñecas en la calle para llegar a fin de mes La iniciativa también apunta a resignificar fechas especiales, como el 14 de febrero. Surge esa pregunta de qué puedo darle yo a mi pareja que no sea una salida o una cena, algo que vaya un poco por fuera de lo común y en el libro pueden encontrar muchas ideas, destacó Florencia. Antes de su lanzamiento formal, el e-book tuvo una etapa de prueba -como una especie de piloto- entre amigos cercanos. Muchos de ellos que atravesaban situaciones similares, como mudanzas recientes y el inicio de la vida adulta. Teníamos amigos que estaban en la misma situación y las devoluciones fueron muy lindas, sostuvo Matías. En varios casos, las actividades propuestas les permitieron recuperar hábitos que habían quedado relegados por la rutina. Hace mucho que no se sentaban a jugar un juego, con una vela prendida y dejando el celular a un costado, planteó. Florencia remarcó que ese feedback terminó de confirmarles que el problema era más amplio y estaba atravesado incluso por el uso constante de las pantallas. Ahí notamos la desconexión por parte de las redes. Cada uno está en la suya y no se detiene mucho tiempo a conectar, explicó. A partir de esas experiencias, el proyecto se ajustó y se construyó en conjunto, con preguntas, dinámicas y actividades pensadas para recuperar conversaciones que suelen pasar desapercibidas. Una de las historias que más los marcó fue la de una pareja amiga que atravesaba un momento muy difícil en plena mudanza. Una de las primeras noches les mandamos la copia y, como no tenían la luz instalada, aprovecharon para hacer una cena a la luz de las velas. Bajaron el estrés y los nervios y se pusieron a charlar de cosas pendientes y de cómo los tenía esa experiencia, relataron los jóvenes. Hoy, a cuatro meses del lanzamiento y con una repercusión que superó sus expectativas, Florencia y Matías ya trabajan en nuevas versiones del proyecto, orientadas a conectar también entre amigos y en familia, propuestas que buscan ponerle valor a lo simple.
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