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  • Febrero, el mes clave en la causa Porcel: más denuncias, pruebas graves y el llamativo caso del juez ausente

    » La Nacion

    Fecha: 31/01/2026 14:53

    Abuso Entrá a la guía de servicio y encontrá los tips de los expertos sobre cómo prevenir, actuar y encontrar ayuda frente a este problema La causa penal que tiene como denunciado a Marcelo Porcel, el empresario que habría abusado de al menos una decena de menores que eran compañeros de uno de sus hijos, tendrá en febrero un mes definitivo. Si bien el expediente tuvo vida durante la feria, los querellantes se preparan en febrero para insistir con el pedido de indagatoria y la detención del acusado. Hubo novedades y relatos detallados y escalofriantes en enero que lo dejaron más comprometido a Porcel. Además, como desde que se inició la causa a mediados de 2024, hubo una enorme distancia del juzgado con lo que sucede en el expediente. De hecho, el juez Carlos Bruniard nunca participó en una Cámara Gesell. No solo eso, tampoco lo hicieron representantes suyos en ninguna de las 11 que ya se celebraron. El 19, 20 y 21 de enero, tres compañeros más de sus hijos se sumaron a las denuncias existentes y declararon en Cámara Gesell. Se vivieron, como en cada una de estas instancias, momentos de mucha tensión. Sucedió de todo en las audiencias y hubo algunos hechos que dejaron ver cómo será la nueva defensa de Porcel, encabezada ahora por Roberto Rallín, que litiga en algunas causas con Francisco Oneto, exletrado del Presidente Javier Milei. La historia de estas tres nuevas acusaciones se remonta a diciembre, cuando LA NACION publicó la primera nota sobre abusos y corrupción de menores que recaía sobre el empresario. Entonces, tres jóvenes más decidieron sumarse a las querellas y de esta manera de los 8 que ya eran parte se pasó a 11. Fue entonces cuando el juez fijó fecha para las audiencias para enero y habilitó la feria solo para esa diligencia. Como se dijo, sin representantes del juez, los chicos declararon. Relataron que todos eran víctimas de una modalidad ya descripta en las audiencias anteriores. Dijeron que el alcohol, los incentivos y los masajes a los que los sometía Porcel eran la forma en que se manifestaba el acoso. Varios los localizaron en los mismos lugares como la oficina del centro porteño o el departamento de la calle Cerviño, en la lujosa Torre Le Parc, donde vive el empresario y su familia. Hubo algunos detalles escalofriantes. El abogado de la querella, Pablo Hawlena Gianotti, contó que el contenido de las declaraciones es muy congruente entre todos. Que los menores, que entonces tenían entre 13 y 14 años y que ahora, cuando están cerca de la mayoría de edad recién pueden contarlo, sostuvieron que eran víctimas del alcohol, el dinero y la extorsión a la que los sometía Porcel. Hubo algunos relatos demoledores, dijo a LA NACION. En las audiencias hubo algunos hechos puntuales. Por caso, en la Camara Gesell, los abogados permanecen por plataforma Zoom conectados. Pero, obviamente, tienen que estar muteados sus micrófonos dado que quién habla es el profesional que mantiene la charla con el denunciante. Es, claro está, una manera de proteger a los menores. Todo sucedió cuando un menor empezó a contestar las preguntas que, a través de la perito que lo entrevistaba, le hacían llegar las partes. Cuando la declaración tomaba cuerpo, el micrófono de Rallín, empezó a transmitir la voz del abogado. En ese momento, el letrado de Porcel hablaba con una tercera persona y lo advertía respecto de las cosas que decía el declarante y que podrían complicarlo. La audiencia se detuvo por esa situación expresamente prohibida. La irregularidad inmediatamente fue marcada dado que, además por el tono y la conversación, podría resultar intimidatoria. Rallín pidió perdón y argumentó que había sido sin querer, pero el efecto fue lapidario para el menor declarante ya que no solo interrumpió su relato, sino que se manifestó nervioso después del descuido del abogado. Pequeños trucos procesales que el juez ausente perdonó. En las todas las declaraciones, cuando se termina la Cámara Gesell, se realiza la pericia psicológica que también lleva adelante el Cuerpo Médico Forense. Pero, hubo un problema: la perito psicológica de parte, de Porcel, que estuvo presente en las audiencias, se ausentó después para las diligencias posteriores. El menor estuvo horas a la espera de que regrese para la pericia, pero no hubo caso. El Cuerpo Médico decidió pasar todo y fijó fecha para ese acto para el 3 de febrero. La verdad, nos sentimos solos. Estamos satisfechos con la prueba obtenida e insatisfecho con la conducta funcional del juez y del fiscal, dijo Hawlena Gianotti que recordó que el proceso empezó en julio de 2024 y que aún el juzgado no citó a indagatoria al poderos empresario pese a los reiteradas pedidos. Una particularidad: Pablo Nicolás Turano es el fiscal al que el juez le delegó la causa. Sin embargo, el funcionario nada tiene que ver con el fuero Nacional en lo Criminal y. Correccional sino que pertenece al Penal Económico. Pero, las vacantes en la Justicia llevaron a que un fiscal especialista en temas alejados de los menores y de este tipo de expedientes judiciales intervenga en un proceso de esta índole. Sí tiene experiencia en casos penales que involucran a empresarios y a cuestiones corporativas, como los que podría tener Porcel en su actividad comercial. De hecho, alguna causa del empresario se habría tramitado en su fiscalía. De regreso a las pruebas, Hawlena Gianotti contó que existen imágenes de contenido sexual en el celular que fue secuestrado a Porcel. Hay muchos elementos ya que también era miembro de una plataforma llamada Grindr, la aplicación de citas gratuita al servicio de la comunidad LGBTQ líder en el mundo. Aparecían los contactos, agradecimientos y fotos que llegaban desde esa aplicación. Sin embargo, se encontraron imágenes que pertenecían a los compañeros de su hijo. Pese a que la prueba está, la fiscalía no ha accedido a que se llame a los padres a reconocer las fotos de sus hijos, para saber si son o no. Solo hizo lugar a un caso, donde le mostraron al padre cinco fotos, no todas. ¿Porqué cinco y no todas? Nadie lo sabe. Lamentablemente, este padre reconoció a su hijo en algunas de las fotos", explicó. Justamente esta prueba podría tornarse una de las más elocuentes. Del resultado pericial se conoce que efectivamente había imágenes tomadas en el baño que queda al lado de la habitación de los hijos, en la torre Le Parc. Se trata de capturas de pantalla de una ducha que queda al lado del dormitorio de los hijos de Porcel y muestra a los amigos de los hijos, entonces de 13 y 14 años, desnudos mientas tomaban una ducha y eran captados por un lente oculto, un dispositivo escondido que desconocían. Según pudo saber LA NACION, muchas imágenes son capturas de pantalla que muestran que, detrás, hay un video. Esta conducta, además, podría agravar el estado procesal de Porcel ya que se podría encuadrar la conducta como reproducción y tenencia de contenido sexual de menores. Un dato nada menor: el teléfono se secuestró el 30 de septiembre de 2024, pero las dependencias de la Policía de la Ciudad, que tenían que hacer la pericia, argumentaron que no había tiempo y que no disponían de personal. Pues finalmente, 13 meses después, en noviembre de 2025, el trabajo se entregó. En el medio, claro está, la Justicia debería velar por los derechos de menores. Hay algunas conductas funcionales de la fiscalía y el juzgado que configuran gravedad institucional, dijo el abogado de la querella. Una de las cuestiones que más llamó la atención es que el juez jamás llamó a declarar a Porcel. Nunca lo indagó, aunque sí le dictó algunas medidas restrictivas como por caso, la prohibición de acercarse a una determinada distancia al Colegio Palermo Chico, donde iban sus hijos, y al Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, donde jugaba al fútbol este grupo de amigos. No se entiende cuál es la razón para que cinco chicos que declararon al inicio tengan que esperar más diligencias procesales de otros cuatro más. Y ahora de tres. Si ya hay prueba recolectada. Más aún si el ofensor [Porcel] tiene en expectativa una pena privativa de la libertad, dijo Hawlena Gianotti. El empresario y padre de alumnos del colegio privado Palermo Chico es investigado por presuntas conductas reiteradas de abuso sexual, corrupción de menores y otras imputaciones conexas. La investigación judicial se originó a partir de una denuncia publicada por LA NACION. El hombre es reconocido por haber sido concesionario de Oh! Buenos Aires y el hijo del histórico fundador de Argencard. Aunque inicialmente eran seis compañeros del hijo del denunciado, hoy hay más de diez víctimas en la causa radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, a cargo de Carlos Manuel Bruniard, con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1, cuyo titular es Pablo Turano. Gianotti detalló que el acusado usaba el colegio Palermo Chico, al que iban sus hijos, como coto de caza, donde se aprovechaba de las relaciones de compañerismo de sus tres hijos varones y una niña. En especial era con aquellos compañeros de los primeros dos hijos, que eran captados a través de invitaciones a su casa, detalló. Según el abogado, una vez ahí, el hombre los hacía tomar alcohol en altas proporciones: Lo más suave que les daba era vodka. Tras la ingesta de alcohol, les ofrecía masajes. Los chicos iban y se turnaban en las invitaciones que recibían para dormir en la casa con sus hijos. En el dormitorio de los chicos, durante la noche, ingresaba el hombre y les ofrecía realizar masajes con cremas y aceites, invocando que antes los había llevado a jugar al fútbol o habían tenido una actividad deportiva que los cansaba. En todos los casos fueron realizados por las manos del empresario señalado sobre las piernas de los chicos, detalló. Tras ello es que se producían los abusos, según la denuncia. Además, les daba dinero en efectivo en grandes cantidades y les realizaba transferencias a través de billeteras virtuales para que lo usen a escondidas de sus padres. También -siempre según el letrado- los intuyó a realizar apuestas ilegales. Desde el Colegio Palermo Chico informaron a LA NACION que la familia ya no pertenece a la comunidad educativa. De hecho, según trascendió, a un conocido e importante colegio de Uruguay llegó una consulta para ingresar a los hijos de Porcel. El empresario es el hijo de quién fundó Argencard, empresa que el entonces poderoso Grupo Exxel compró en aproximadamente 140 millones de dólares. Además, su familia también armó el Banco Liniers Sudamericano, una entidad financiera argentina fundada en 1971. A finales de los años 90 pasó a manos del Deutsche Bank. Fue la cara visible del shopping Oh! Buenos Aires, un espacio comercial donde estaba el Buenos Aires Design, en plena recoleta. Según la empresa, Porcel dejó la sociedad.

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