30/01/2026 21:01
30/01/2026 21:01
30/01/2026 21:00
30/01/2026 21:00
30/01/2026 21:00
30/01/2026 20:58
30/01/2026 20:58
30/01/2026 20:58
30/01/2026 20:58
30/01/2026 20:58
Parana » ER 24
Fecha: 30/01/2026 17:30
UNA BURLA LA FIESTA DE LA PLAYA La fiesta la PLAYA gratuita y la empresa amiga: $200 millones, una SRL y una concesión municipal La Fiesta de la Playa 2026 se vendió como un evento de entrada libre. Pero, como siempre, nada es gratis: la cuenta la paga el contribuyente. Y esta vez los números, aunque incompletos, alcanzan para ver el dibujo entero. La documentación interna del municipio muestra que dos de los cachés principales del festival fueron pagados a través de PROCERES SRL, una empresa privada. Solo esos dos pagos suman $49.648.790,99: más de $31 millones por el show de La T y La M y casi $19 millones por Mario Pereyra. En ambos casos figura el mismo concepto: Fiesta de la Playa 2026 caché artístico, y el mismo procedimiento administrativo: contratación directa. No fue una colaboración cultural ni un gesto espontáneo. Fue Estado pagando por expediente y decreto, con una intermediación privada que nadie explicó. Y acá aparece el dato político clave: PROCERES SRL no es una empresa cualquiera. Además de aparecer como canal de pago de artistas, es concesionaria municipal. El propio municipio le adjudicó la explotación de un espacio público una esquina estratégica mediante un acto administrativo que debería estar publicado en el Boletín Oficial. Es decir, la misma empresa que cobra cachés millonarios también explota un bien público concedido por la Municipalidad. La fiesta no fue solo dos shows. Hubo grilla completa, bandas, DJs, escenario, sonido, iluminación, seguridad, operativos, limpieza y logística durante dos jornadas. Sumando esos rubros, el costo total del evento ronda los $200 millones. Plata pública, en una ciudad donde el agua sigue faltando. El problema no es la música. El problema es el circuito: contratación directa, una SRL intermediaria y una concesión municipal en el mismo nombre. Cuando siempre aparecen los mismos privados del otro lado del mostrador, la palabra gratis deja de ser ingenua y pasa a ser una burla.
Ver noticia original