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Concordia » Hora Digital
Fecha: 30/01/2026 17:08
Durante la temporada 2025/2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) certificó que se cumplieron los requisitos fitosanitarios para la exportación de más de 4.200 toneladas de arándanos frescos desde la provincia de Entre Ríos hacia diversos mercados internacionales. Esta certificación garantiza que la fruta cumple con los estándares de calidad e inocuidad exigidos por los países de destino. Los arándanos, reconocidos por su color azul intenso y sus propiedades nutricionales, son valorados mundialmente por su aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes como las antocianinas. El arándano argentino mantiene su atractivo en el exterior debido a su sabor característico, acidez equilibrada y calidad superior, lo que contribuye a su posicionamiento en el mercado global. Argentina se consolida como uno de los principales exportadores mundiales de frutas finas gracias a la excelencia en la producción y el estricto cumplimiento de las normas fitosanitarias. La producción en contraestación es una ventaja competitiva clave que permite abastecer estratégicamente a los mercados del hemisferio norte durante sus meses fuera de temporada. En este contexto, Entre Ríos se destaca como una de las provincias líderes en la producción de arándanos, con envíos desde la ciudad de Concordia hacia destinos como Estados Unidos, España, Países Bajos, Alemania, Reino Unido, Brasil, Irlanda del Este y Canadá. El Senasa supervisa toda la cadena productiva, desde el origen en los viveros, el registro de los establecimientos de empaque, hasta el cumplimiento de las normas de envasado e identificación y la exportación final, asegurando la calidad e inocuidad del producto. Dependiendo del mercado de destino, las exportaciones se complementan con protocolos fitosanitarios específicos, que pueden incluir tratamientos en cámaras de bromurado o la aplicación de frío durante el transporte para prevenir la presencia de plagas y preservar la calidad de la fruta. En cuanto al cultivo, Argentina cuenta con aproximadamente 3.500 hectáreas destinadas a la producción de arándanos, distribuidas geográficamente para cubrir un calendario de oferta extendido mediante variedades del grupo Southern Highbush adaptadas a diferentes climas. La actividad comienza en el Noroeste argentino (NOA), principalmente en Tucumán y Salta, entre agosto y octubre. Esta región es estratégica porque produce la primicia con variedades de maduración temprana como Snowchaser, que es la primera en salir al mercado, y Emerald, reconocida por su gran tamaño. También se destacan Springhigh y Ventura, que permiten obtener fruta de alta calidad cuando la oferta global es limitada. Posteriormente, el volumen principal se concentra en el Noreste argentino (NEA), con el eje productivo en Entre Ríos (Concordia) y Corrientes entre septiembre y noviembre. Esta zona es el corazón productivo del país y utiliza una mezcla de variedades como Emerald, Star muy valorada por su sabor y nuevas incorporaciones como Kestrel y Flicker, que garantizan un rendimiento constante y una excelente aptitud para la exportación masiva. Finalmente, la cosecha concluye en la región Centro, especialmente en Buenos Aires, desde octubre hasta diciembre. Gracias a su ubicación y clima más fresco, se destacan variedades como ONeal, reconocida por su dulzura, y Legacy, que ofrece una fruta muy firme. Recientemente se incorporaron Blue Ribbon y Ventura para abastecer tanto al mercado interno como a los envíos de fin de temporada con calibres grandes. De este modo, el arándano argentino se consolida como un producto estratégico que combina valor nutricional y seguridad, permitiendo a consumidores de todo el mundo acceder a una fruta fina, saludable y de alta calidad.
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