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  • Para el Banco Central, el nuevo IPC que lanzará el Indec será menos sensible al dólar pero estará presionado por tarifas y alquileres

    » Clarin

    Fecha: 30/01/2026 11:41

    El Banco Central anticipó que el nuevo índice que el Indec lanzará en febrero para medir la inflación será menos sensible a movimientos en el precio del dólar pero estará más influido por subas de tarifas, alquileres, expensas y aumentos salariales. Este viernes, por caso, se oficializaron los nuevos cuadros tarifarios para luz y gas. El BCRA hizo un análisis detallado sobre el indicador actualizado que el organismo estadístico implementará desde el 10 de febrero, cuando se de a conocer la inflación mensual de enero. Tendrá cambios fundamentales en la manera en que se miden las variaciones de precios, principalmente cuánto pesa cada rubro en la canasta general del IPC. Según el Informe de Política Monetaria (IPOM), un reporte trimestral que el Central retomó luego de haber sido interrumpido desde el cambio de gobierno en diciembre de 2023, la inflación de los primeros tres meses de este año estará influida por una serie de aumentos de precios que consideraron temporarios pero que son "riesgos" para la desinflación. En ese sentido, la entidad que preside Santiago Bausili mencionó a las subas de carnes. A la carne, precisamente, atribuyó el BCRA la aceleración del IPC de los últimos meses. Para el caso de diciembre, del 2,8% general del índice, un 0,8% fue señalado como incidencia total de los incrementos de los cortes en carnicerías y supermercados. Entre octubre y diciembre la carne aumentó, en promedio, 5,5% por mes, al doble que la velocidad general de los precios. Por cómo está diseñado el IPC, la carne tiene un peso alto en lo que se considera como IPC núcleo, es decir, el segmento de precios que no tiene contempla precios estacionales o regulados. A pesar de eso, el Central cree que entre noviembre y marzo existe una ventana de alta estacionalidad que implica aumentos de la carne por encima del promedio de la inflación. Entre abril y octubre sucedería lo contrario: los incrementos serían mucho más acotados. Un segundo factor de "riesgo" inflacionario serán los aumentos de tarifas, como los que se dieron a conocer este mismo viernes, que implicarán para febrero una suba de 17% en promedio para el gas, aunque también una baja retroactiva a las boletas de energía eléctrica. Para febrero y marzo, cree el Central, también incidirán con fuerza los aumentos típicos de las semanas previas al inicio del ciclo lectivo, en el rubro Educación y en indumentaria. Por último, el BCRA reconoce en este sentido que "la magnitud de estos impactos transitorios sobre la inflación también se verá afectados por los ponderadores de la canasta de consumo del nuevo IPC anunciado por el Indec". Esto se explica en que habrá un reajuste en el peso que tiene cada rubro (bienes o servicios) en la canasta general que mide la inflación. El Central hizo un análisis detallado sobre cómo será el nuevo índice. Entre sus conclusiones, mencionó que el IPC actualizado será menos sensible a variaciones en el tipo de cambio, en comparación con la medición actual. Los cambios bruscos de precios internacionales que impacten en los alimentos también tendrían un efecto más acotado. "Es esperable que, en el corto plazo, aquellos shocks que influyan más directamente sobre el precio de los bienes, como por ejemplo las fluctuaciones de los precios internacionales de commodities agrícolas o las correcciones del tipo de cambio, tiendan a incidir menos en la inflación de corto plazo en relación con el IPC anterior (compuesto en mayor medida por bienes)", explicó la autoridad monetaria. Por el contrario, el IPC estará más expuesto a subas de servicios. "Las actualizaciones de las tarifas de los servicios públicos, los mecanismos indexatorios en alquileres y expensas, y la evolución de los salarios tenderán a impactar relativamente más en el nuevo IPC", indicó el informe oficial. También sumó como nuevo elemento de presión los aumentos en un precio internacional clave como el petróleo, que derramaría en los valores internos de los combustibles. A pesar de eso, desde el Central esperan que la tendencia de desaceleración de la inflación continúe. "Si bien el conjunto de las modificaciones en las ponderaciones del IPC tendrá efectos sobre la sensibilidad de la inflación a distintos shocks de corto plazo, ello no debería afectar significativamente la tendencia inflacionaria esperada". En ese marco, el BCRA explicitó que lleva adelante, de manera interna, una medición propia de precios, que denominó IPC-S, es decir, inflación "subyacente". Es un indicador que, aclaró, no busca reemplazar al oficial del Indec, pero que excluye carnes, alquileres y expensas. Los tres forman parte del IPC Núcleo, pero el Central considera que aún así tienen precios muy volátiles y que "distorsionan" la cifra general. Para la autoridad monetaria es una medición "menos ruidosa" de la inflación. Según sus números, mientras el IPC fue de 2,8% en diciembre y la Núcleo fue de 3%, el IPC-S fue de 2,1%. Y en términos anuales, el 2025 habría terminado con una inflación "subyacente" de 28,1%, tres puntos porcentuales y medio que la inflación informada por el Indec. SN Sobre la firma Newsletter Clarín

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