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» Clarin
Fecha: 30/01/2026 10:07
Mientras el Gobierno avanza con el proyecto para bajar la edad de imputabilidad, un juez de menores publicó una carta abierta con críticas a la iniciativa y una advertencia a Javier Milei: "La cárcel no devuelve lo que la infancia perdió". El texto que cuestiona la iniciativa del Ejecutivo de bajar a 13 años la edad de imputabilidad lo escribió el juez de Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca Rodrigo Morabito. "No le escribo para justificar delitos. Tampoco le escribo para negar el dolor inmenso de las víctimas ni el sufrimiento irreparable de sus familias. Ese dolor merece respeto, escucha y respuestas serias del Estado. Pero sí escribo para decirle algo que veo todos los días; cuando el Estado llega por primera vez a la vida de estos adolescentes, casi siempre lo hace a través del castigo. Y llega tarde", sostuvo el magistrado. En este sentido, Morabito puso el foco en que en los tribunales se repiten "historias de abandono acumulado" por parte del Estado, "una cadena de violencias que comenzó mucho antes del hecho delictivo". Y lanzó la primera advertencia: "Vemos, con enorme preocupación, cómo frente a ese fracaso previo, la única respuesta que se propone es más pena, más encierro, más dolor". "Señor Presidente: el derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo. La cárcel no devuelve lo que la infancia perdió. El castigo no sustituye a la presencia estatal que faltó cuando aún había margen para prevenir", insistió Morabito en su carta abierta al Presidente. Puntualmente sobre la baja en la edad de imputabilidad, el juez señaló que "puede dar una sensación inmediata de respuesta, pero no construye futuro. No reduce la violencia. No honra a las víctimas. Solo amplía un sistema penal que llega siempre tarde y que ya ha demostrado su ineficacia". "Le escribo no desde la comodidad de un despacho, sino desde la experiencia concreta de administrar justicia en contextos de dolor. La respuesta no está en castigar más temprano. La respuesta está en no abandonar tan temprano", reclamó. En el cierre del texto, el juez de menores le dijo al Presidente que su objetivo es que el texto sirva para reflexionar . "Porque cada adolescente que llega a un tribunal es, antes que nada, una pregunta que el Estado no supo responder a tiempo", concluyó. La iniciativa que pretende aprobar el Gobierno es la que había enviado Patricia Bullrich al Congreso junto al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Linarona, y pretende bajar la edad de imputabilidad de los 16 a los 13 años. Establece que son juzgados por el Régimen Penal Juvenil desde los 13 hasta "las cero horas del día en que cumplan los 18 años". Esa iniciativa tuvo dictamen en Diputados, quedó finalmente con la edad de imputabilidad en los 14 pero por los tiempos de la política no llegó a votarse en el recinto. La carta abierta completa de un juez de menores a Milei por la baja en la edad de imputabilidad Carta abierta al Señor Presidente de la Nación Argentina. Economista Javier G. Milei Me dirijo a usted desde el ejercicio concreto de una función que rara vez ocupa el centro del debate público, pero que carga con una de las responsabilidades más complejas del Estado: administrar justicia en el fuero penal juvenil. Todos los días veo rostros que no aparecen en las estadísticas ni en los discursos. Rostros de adolescentes cansados, rotos, sin esperanza. Chicos y chicas que llegan tarde a la Justicia, después de haber sido violentados en sus hogares, expulsados de la escuela, abandonados en las calles, consumidos por las drogas y, muchas veces, utilizados por adultos inescrupulosos para delinquir. No le escribo para justificar delitos. Tampoco le escribo para negar el dolor inmenso de las víctimas ni el sufrimiento irreparable de sus familias. Ese dolor merece respeto, escucha y respuestas serias del Estado. Pero sí escribo para decirle algo que veo todos los días; cuando el Estado llega por primera vez a la vida de estos adolescentes, casi siempre lo hace a través del castigo. Y llega tarde. En los tribunales no vemos enemigos. Vemos historias de abandono acumulado. Vemos una cadena de violencias que comenzó mucho antes del hecho delictivo. Y vemos, con enorme preocupación, cómo frente a ese fracaso previo, la única respuesta que se propone es más pena, más encierro, más dolor. Señor Presidente: el derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo. La cárcel no devuelve lo que la infancia perdió. El castigo no sustituye a la presencia estatal que faltó cuando aún había margen para prevenir. Trabajar en este fuero implica tomar decisiones difíciles, humanas, incómodas. Implica escuchar a víctimas, pero también mirar a los ojos a adolescentes que nunca tuvieron una oportunidad real. Implica entender que proteger a la sociedad no es solo sancionar, sino evitar que el daño ocurra. Bajar la edad de punibilidad puede dar una sensación inmediata de respuesta, pero no construye futuro. No reduce la violencia. No honra a las víctimas. Solo amplía un sistema penal que llega siempre tarde y que ya ha demostrado su ineficacia. Cuidar a nuestros niños, niñas y adolescentes no es ingenuidad. Es responsabilidad institucional. Es la única política seria de seguridad a largo plazo de una nación democrática. Es intervenir antes, acompañar antes, sostener antes. Es estar presentes cuando todavía hay algo para salvar. Le escribo con la convicción de quien ve las consecuencias todos los días.Le escribo no desde la comodidad de un despacho, sino desde la experiencia concreta de administrar justicia en contextos de dolor. La respuesta no está en castigar más temprano. La respuesta está en no abandonar tan temprano. Ojalá esta carta sirva para reflexionar. Porque cada adolescente que llega a un tribunal es, antes que nada, una pregunta que el Estado no supo responder a tiempo. Atentamente, Rodrigo Morabito. Juez de Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca. Profesor Adjunto UNCa Newsletter Clarín
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