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» La Nacion
Fecha: 29/01/2026 15:38
Cuánto cuesta congelar óvulos para preservar la fertilidad Crece un 20% anual la cantidad de mujeres que elige la técnica de vitrificación para detener el reloj biológico y tener la posibilidad de ser madres; el tratamiento cuesta alrededor de los US$3000, los remedios una cifra similar y el mantenimiento mensual está en $40.000 aproximadamente - 7 minutos de lectura' Vicky está atravesada por la llegada, o no, de la maternidad. La edad, peligrosamente cercana a una menor fertilidad; el complejo mundo laboral, que lleva a pensar que no se trata del mejor momento y las vicisitudes de la vida de pareja la llevan a postergar la llegada de un hijo. ¿Realmente quiere ser madre? Lo verá con su psicóloga. ¿Puede decidirlo más adelante? Aunque no es una opción que maneje por el momento, la respuesta es sí. Puede comprar más tiempo. El personaje que encarna Griselda Siciliani en Envidiosa, en un paso de comedia, sufre, al igual que muchas mujeres a quienes el reloj biológico apura para marcar el principio del fin. Sin embargo, y más allá de múltiples consideraciones médicas que hay que atender en cada caso, una mujer puede tener un hijo a mayor edad mediante un tratamiento, después de que se fecunde su propio óvulo de cuando tenía 35 (el máximo recomendado). Los casos se multiplican año tras año. En 2022, Olimpia P. (el nombre se ha cambiado por motivos de privacidad), de 35 años, sintió que era el momento de preservar sus óvulos. Según diferentes estudios en el ámbito de la medicina, comienzan a perder calidad después de esa edad. Para un tratamiento de ese tipo, había que desembolsar US$1000 (más el costo de la medicación). Eran tiempos de brecha cambiaria, y los tratamientos médicos tenían ciertos privilegios a la hora de la compra del dólar oficial. Por la conveniencia del cambio, estaba en auge la llegada de extranjeros para tratarse en la Argentina. Hoy, Olimpia tiene nueve óvulos vitrificados (un sistema de enfriamiento más eficaz), por los cuales paga $42.000 por mes en concepto de mantenimiento. Su historia es una más de un total de 4000 mujeres por año que deciden en la Argentina congelar sus óvulos, según la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer). Cada 12 meses se suma un 20% adicional de aquellas que se animan a dar el paso. Hoy, la situación del dólar es diferente. La brecha prácticamente no existe y el tratamiento cuesta entre US$2500 y US$3000, según el promedio que maneja Samer. Incluye todo el proceso, desde las consultas a las ecografías, la extracción y la vitrificación de los óvulos. Estiman que la medicación, además está en otros US$2500 y, en general, por el mantenimiento de los óvulos vitrificados hay que pagar una cuota mensual de entre US$400 y US$500 por año. Una opción cada vez más elegida Hay una tendencia. La edad de las mujeres bajó a la hora de preservar los óvulos. Según el Registro Argentino de Fertilización Asistida, en 2016 el 25% de las mujeres que lo hicieron por un motivo social (no por una enfermedad) tenían 40 años o más. Este porcentaje descendió y, en la actualidad, solo el 9% de quienes optan por este camino llegaron a las cuatro décadas. La decisión se toma antes. Olimpia recuerda el momento en que se despertó de la anestesia general y le dijeron que le habían podido extraer los óvulos, que habían sido estimulados mediante medicación. Sintió una gran felicidad. El tratamiento me pareció bastante sencillo, sin dolor. Esta experiencia me generó mucho alivio, cuenta. Un pionero en medicina reproductiva Sergio Pasqualini fundó el Instituto Médico Hálitus en 1987. En 1992 llevó adelante el primer nacimiento en el país producto de la transferencia de embriones previamente criopreservados. Acumuló muchos hitos en su carrera y Hálitus es testigo de más de 8500 nacimientos gracias a las técnicas de fertilización asistida de alta complejidad. La edad promedio de consulta de las mujeres hoy es 33 años. La preservación de la fertilidad vitrificando óvulos tuvo una gran mejoría en su técnica, comenta, en diálogo con LA NACION. Es importante que las mujeres consulten y evalúen su reserva ovárica. Idealmente, toda mujer de menos de 35 años debería estudiarla para quedarse tranquila. Hoy, sabiendo que los resultados son buenos, es una picardía no vitrificar, porque es como un seguro de vida, está bueno tenerlo aunque no se use, recomienda. La edad ideal para congelar óvulos es entre lo 30 y los 34 años Sergio Pasqualini proviene de una familia de médicos e investigadores. Su madre, fallecida a los 103 años, fue Christiane Dosne de Pasqualini, investigadora del Conicet por más de cuatro décadas. Trabajó con Bernardo Houssay y Luis Federico Leloir, dos premios Nobel argentinos, y se convirtió en la primera mujer designada miembro titular de la Academia Nacional de Medicina. Su hijo, Agustín Pasqualini, es el presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva y explica que el trabajo que hay por delante es concientizar a las mujeres sobre el concepto de planificación reproductiva, ya que la planificación familiar se vincula más con la anticoncepción. Explica que se nota una disociación entre cómo se siente y se ve una mujer después de los 35 o 40 años (ya que el estilo de vida saludable prolonga la juventud), y el ritmo de su reloj biológico o reproductivo, que disminuye después de los 35. Por lo tanto, se pierde la conciencia de que después de los 40 las posibilidades de embarazo disminuyen, cuenta. Hay que aclarar que, a pesar de que el tiempo para tener hijos puede extenderse gracias a la ciencia, a mayor edad especialmente a partir de los 40 años aumenta el riesgo de patologías del embarazo, como diabetes, hipertensión, preeclampsia y parto pretérmino. Si bien los riesgos son bajos, se incrementan en comparación con los que enfrentan mujeres de menor edad. Esto no tiene que ver con la forma de lograr el embarazo, que puede ser mediante técnicas de fertilización in vitro o de manera espontánea, advierte Agustín Pasqualini. Edad límite y caída libre Laura Kopcow, directora médica del centro de medicina reproductiva Pregna, explica que hoy la calidad de vida y sobrevida de las mujeres es muy distinta que hace 20 años, por lo que es lógico que quieran extender su posibilidad de convertirse en madres. De todas maneras hay consenso en una edad límite para implantar un embrión, que es 51 años. Hay que tener en cuenta que el pico de fertilidad se da entre los 18 y los 24 años. A partir de los 24, la cantidad y calidad de los óvulos empieza a disminuir y a partir de los 35, esto ya es más notorio. Después de los 40 ya están en caída libre, comenta. Si se congelan a los 28 y se usan a los 48, la calidad del óvulo es la misma que en plena juventud, argumenta. Explica que no tienen vencimiento los óvulos que están en nitrógeno líquido. Pueden estar 20, 30 años congelados. De hecho, hay mujeres que transitan la década de los 20 con baja reserva ovárica y ya los congelan. Asegura que con estudios sencillos se puede determinar cuál es esta reserva. Kopcow recuerda que, con un diagnóstico oncológico, las prepagas cubren el tratamiento y el mantenimiento de los óvulos durante el primer año. Albertina Paganini, especialista en medicina reproductiva y médica asociada en Procrearte, recuerda que en la Argentina existe una ley de medicina reproductiva por la cual las prepagas cubren la segunda fase del tratamiento en caso de que haya que fertilizar e implantar el o los óvulos congelados. Cree que los colegas en ginecología deben difundir que existe la posibilidad de estudiar la reserva ovárica para que las mujeres conozcan todas sus opciones y puedan planificar, dentro de lo posible, su futuro.
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