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  • Menos chicos en las aulas: la escuela podría perder 1.200.000 alumnos hacia 2030

    Crespo » Estacion Plus

    Fecha: 29/01/2026 12:13

    Los datos surgen del informe Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado, publicado por Argentinos por la Educación, con autoría de Martín De Simone, María Sol Alzú y Martín Nistal. Menos chicos en las aulas: la escuela podría perder 1.200.000 alumnos hacia 2030 Los especialistas proyectan una reducción del 27% de la matrícula del nivel primario. El fenómeno obliga a repensar la organización de las aulas, los cargos docentes y el uso de los recursos de presupuesto e infraestructura. Nacionales29 de enero de 2026La educación primaria argentina se encamina a un cambio estructural de fuerte impacto presupuestario y organizativo. Para el año 2030 estiman que la matrícula del nivel primario caerá 27% a nivel nacional, lo que equivale a 1.200.000 alumnos menos respecto de 2023, como resultado del descenso sostenido de la natalidad. El fenómeno, que afecta a todas las jurisdicciones, obligará a revisar la forma en que se asignan los recursos (con el foco en el presupuesto) del sistema educativo, desde la organización de las aulas hasta la utilización del plantel docente, en un contexto de restricciones fiscales persistentes. A partir de las proyecciones demográficas de la Dirección Nacional de Población (DNP) del Ministerio del Interior y de los datos de matrícula, secciones y cargos docentes del Relevamiento Anual de la Secretaría de Educación, revelaron cómo impactará la caída de la matrícula en el sistema educativo, lo que abre el debate sobre la reorganización de los recursos disponibles en este nuevo escenario. El informe proyecta una fuerte reconfiguración del tamaño de las aulas. Si se mantiene la cantidad actual de secciones, las aulas con más de 25 alumnos pasarán de representar el 43,5% al 3,9% de la matrícula hacia 2030. En paralelo, las secciones con menos de 20 alumnos crecerán del 21,5% al 71%. Este cambio, aseguran los autores del relevamiento, impacta directamente en la estructura del sistema: con menos estudiantes, se necesitarían 50.034 secciones menos y 71.250 cargos docentes menos en todo el país. El impacto de la baja natalidad en la matrícula escolar Sin dudas, la baja en las tasas de natalidad que la Argentina viene mostrando en la última década empieza a generar problemas en varios aspectos, entre ellos el de la educación. La proyección hacia 2030 desde ya no es alentadora y la caída en los nacimiento juega un papel crucial que puede llevar a una merma en la cantidad de estudiantes en las aulas. Para hablar de ello, Ámbito consultó a Leyre Sáenz Guillén, analista de datos de Argentinos por la Educación, quien explicó que "si bien la caída de natalidad es un factor que está afectando a todo el mundo en general, la Argentina no es una excepción". En ese sentido, Sáenz Guillén indicó que "los nacimientos venían relativamente estables y en los últimos 10 años de golpe se aceleró y cayó en un 40% la natalidad en nuestro país", lo cual afecta a la matrícula escolar. De este modo, de acuerdo al análisis de Argentinos por la Educación, se puede proyectar la baja en la cantidad de 1.200.000 estudiantes de primaria, una cifra impactante. No obstante, allí se abre una discusión respecto a los recursos: ¿cómo distribuir a los docentes, utilizar la infraestructura y apliar de forma efectiva los recursos si hay menos alumnos en las aulas? Para Martín De Simone, "la caída de la tasa de natalidad en Argentina puede tener múltiples efectos, tanto negativos como positivos. En el sistema educativo, sin embargo, abre una oportunidad: sin aumentar el gasto total, es posible destinar más recursos por estudiante", aseguró Para De Simone "si esos recursos se orientan a intervenciones basadas en evidencia, los niveles de aprendizaje pueden mejorar de manera considerable", aunque advirtió que "el riesgo es que la inercia institucional y objetivos que no ponen el aprendizaje en el centro hagan que esta ventana de oportunidad se desperdicie", consideró. Menos alumnos en las aulas, ¿qué pasa con los docentes? En 2023, según los datos oficiales, la Argentina registró un promedio de 16 alumnos por docente en el nivel primario, un valor cercano al promedio de América Latina. El país se ubicó en una posición intermedia: por encima de Uruguay y del promedio de la OCDE, pero por debajo de México, Colombia y Brasil (gráfico 1). Sin embargo, si la cantidad de cargos docentes se mantiene constante, el ratio (la cantidad de alumnos por dicente) caería a 12 en 2030, uno de los niveles más bajos de la región. El primer elemento que este análisis pone en relieve es que habrá una mayor disponibilidad de docentes por estudiante, aunque plantea interrogantes sobre la eficiencia del gasto y la calidad de los aprendizajes. Al respecto, Sáenz Guillén señaló sobre los números proyectados de estudiantes hacia 2030 que "existe evidencia que lo que muestra es que existe un número ideal de alumnos, porque ellos no solo aprenden del docente, sino que también aprenden de sus compañeros, aprenden justamente de este efecto de pares". Por eso, planteó una forma para aprovechar los recuros docentes con el fin de mejorar la calidad de los aprendizajes: "¿Qué hacemos con esta cantidad de alumnos por curso? ¿Unimos los cursos sumando estudiantes y tendríamos docentes que no sabríamos cómo reubicar ó dejamos las clases con menos alumnos?", preguntó. Allí al especialista explicó que "una política ideal sería unir a los chicos en las clases para tener alrededor de 25-30 estudiantes por curso" y reubicar docentes. Así, por ejemplo, se podría aplicar un sistema con dos maestros por clase: "Este segundo docente por aula haría de tutor, que acompañe las trayectorias más desaventajadas en forma de tutorías, dado que hay mucha evidencia que demuestra que funcionan bien", es decir, buscar "maneras de reorganizar eficientemente el sistema en pos de la calidad educativa", remarcó. La cuestión presupuestaria, un debate clave en tiempos de ajuste fiscal En términos presupuestarios, la reasignación potencial de esos cargos equivale a $1 billón anuales, cerca del 15% del gasto nacional ejecutado en Educación y Cultura en 2025. Los especialistas advierten que reducir simplemente el tamaño de las clases no es la opción más efectiva para reducir costos, por lo que proponen redirigir los recursos hacia tutorías personalizadas, acompañamiento pedagógico, reorganización de escuelas con baja matrícula, inversión en infraestructura, materiales educativos, entre otros elementos. Cecilia Adrogué, investigadora del Conicet y la Universidad de San Andrés y profesora de la Universidad Austral aclaró que desde el punto de vista de los recursos, "los efectos serán bien diferenciados según se trate del sistema de gestión pública o el sistema de gestión privada". "En el primer caso, el presupuesto no está determinado por la demanda sino por las partidas presupuestarias asignadas, mientras que en el segundo, la matrícula es la que determina los recursos disponibles y estarán frente a un desafío mayúsculo para poder solventar con menos alumnos una estructura que les quedará grande, explicó Adrogué. Baja en la matrícula: cómo afecta en las provincias La caída de la matrícula no será homogénea. En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires liderará el descenso, con más de 510.000 alumnos menos (-30,5%), seguida por CABA, con una baja del 34%, y Santa Fe, con -24,5%. En el otro extremo (ver gráfico 2), provincias como Santiago del Estero, Misiones y Corrientes mostrarán reducciones más moderadas, aunque ninguna jurisdicción escapará al proceso de contracción. En términos porcentuales, las mayores caídas se proyectan en Tierra del Fuego (-36,1%), Santa Cruz (-34,9%) y CABA (-34%). La cuestión presupuestaria, un debate clave en tiempos de ajuste fiscal En términos presupuestarios, la reasignación potencial de esos cargos equivale a $1 billón anuales, cerca del 15% del gasto nacional ejecutado en Educación y Cultura en 2025. Los especialistas advierten que reducir simplemente el tamaño de las clases no es la opción más efectiva para reducir costos, por lo que proponen redirigir los recursos hacia tutorías personalizadas, acompañamiento pedagógico, reorganización de escuelas con baja matrícula, inversión en infraestructura, materiales educativos, entre otros elementos. La caída de la matrícula abre una ventana de oportunidad, pero también un desafío.La caída de la natalidad, más allá de los desafíos que impone a nuestra sociedad, abre una oportunidad única para mejorar el sistema educativo: obliga a repensar su organización y, aún sin cambios presupuestarios, incrementa los recursos disponibles por estudiante, sostiene Facundo Albornoz, profesor de las universidades de Nottingham y San Andrés. Y agregó: Dos ejes suelen quedar soslayados al pensar cualquier cambio educativo: las respuestas de las familias y las reacciones de docentes y equipos escolares. Alinear transformaciones y generar sinergias entre madres, padres, adultos responsables y quienes trabajan en educación es clave para aprovechar plenamente esta ventana de oportunidad. En un país con fuertes restricciones fiscales, decidir qué hacer con menos alumnos y los mismos recursos será una de las discusiones centrales de la educación argentina en los próximos años. Ámbito

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