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» La Nacion
Fecha: 29/01/2026 11:31
Impuestos, competitividad para exportar e inversiones. Esos fueron los ejes de la reunión que Martín Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, y Luis Caputo, ministro de Economía, mantuvieron en los últimos días. Las ventas al exterior y la producción, según relevó un informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), cayeron en el anualizado 2025 frente a 2024 y parte de ello se debe, acorde al reclamo de las automotrices, a la presión impositiva municipal y provincial. Debemos seguir las buenas prácticas de otros países que no castigan la producción y la exportación de vehículos con impuestos, como México, Brasil, China o los países del sudeste asiático, remarcó Galdeano tras la reunión. Agradezco al ministro y su equipo por seguir trabajando en una agenda de reducción de impuestos distorsivos que permita a las exportaciones automotrices competir de igual a igual con otros países del mundo que producen bienes similares", añadió. Si bien desde el Gobierno nacional se ha trabajado en una reducción impositiva que impactó en las ventas internas del sector con volúmenes al alza (eliminación del impuesto PAIS, cambios en el impuesto al lujo como reducción y quita de escalas, etc.), el reclamo que llevó Galdeano es el mismo que, en oportunidades anteriores, manifestó tanto él como sus pares de otras marcas. Necesitamos que esta agenda de reducción de impuestos distorsivos sea un consenso a nivel nacional, provincial y municipal. Impuestos como Ingresos Brutos y las tasas municipales no sólo desalientan la producción y exportación de vehículos terminados con alto valor agregado, sino que inviabilizan la localización de la producción de autopartes en nuestro país", remarcó el ejecutivo. En esa línea, Galdeano compartió en su perfil de Linkedin un gráfico que ilustra el impacto que los impuestos tienen en los vehículos producidos en la Argentina y vendidos en el exterior. En el análisis, se evidencia cómo desde el Estado nacional se aplica un 5% de impuestos (3% por débitos y créditos y 2% por derechos de exportación), mientras que los estados provinciales aplican un tributo del 7% por Ingresos Brutos y un 3% adicional por tasas municipales. Si a eso se le elimina tanto el reembolso exportador como la Ley de Autopartes, da como saldo que cada vehículo que se exporta lo hace con un 12% de impuestos. Esto genera que se desaliente la compra en el exterior. A algunos países les va a salir más barato traer autos de otros lugares como China o Tailandia en lugar de la Argentina, remarcó un especialista en diálogo con LA NACION. De igual manera había ilustrado Galdeano la situación en oportunidades anteriores, comparando la situación argentina con mercados con fuerte foco exportador, como China y México. En México, no hay impuestos a la exportación mientras que en el gigante asiático tienen reembolso, es decir, subsidios a la exportación. La avanzada china en América Latina y en el mundo convierte esa ventaja exportadora en una complicación para los demás países productivos. Las marcas radicadas en la Argentina compiten tanto con esos países como con sus propias filiales en otros países, aunque con un 12% de carga impositiva adicional. Ese cambio en el parque automotor global explica, en parte, la baja exportadora del año pasado. En el informe de Adefa se evidencia una caída del 10,8% frente a 2024 y esa situación repercute en las inversiones que las automotrices podrían anunciar en la Argentina. En diálogo con este medio un año atrás, Galdeano había remarcado que era más rentable importar el Ford Everest desde Tailandia que fabricarlo en la Argentina. El SUV es una versión carrozada de la pickup Ranger, que se produce en Pacheco, pero la carga impositiva tanto interna como para su venta al exterior provocó que el proyecto no pudiera hacerse en nuestro país. Hay marcas que eligen ir a Brasil primero y después analizan si venir o no a la Argentina. No se trata de si los autos están caros o baratos únicamente, sino también de las inversiones que puedan llegar al país. Si los impuestos son muy altos, es difícil que se abran nuevas fábricas o que se confirmen nuevos proyectos. Hubo varios en el último tiempo, pero podría haber habido más, remarcó un especialista del sector. Aún así, marcas como Volkswagen, Stellantis (proyectos para Fiat y RAM) y Renault, por mencionar algunos ejemplos, confirmaron y efectuaron grandes inversiones en sus fábricas argentinas. Ford, por su lado, anunció hace poco un desembolso de US$170 millones para producir la Ranger híbrida enchufable en Pacheco a partir de 2027 o las versiones Tremor y cabina simple para este 2026. Continúa avanzando a paso firme nuestro plan de inversión en el país. La nueva versión Tremor de nuestra pickup junto con la versión híbrida enchufable, representan una inversión de US$170 millones, llevando el total de este programa a US$870 millones, comentó Galdeano. En el universo pickup, la conversación es otra. La Argentina es el cuarto productor mundial de este tipo de vehículos y la gran escala productiva lo convierte en un país competitivo para el mundo, tanto por el producto terminado como por la escala autopartista. No obstante, el reclamo impositivo sigue firme para generar un impulso no sólo en los niveles de producción (que también cayeron en 2025 frente a 2024) sino en el exportador. Tal y como remarcaron las automotrices en varias oportunidades, la clave y el pedido sigue enfocado en la eliminación de gravámenes para la venta de productos al exterior, para poder ser más competitivos frente a países que no tienen impuestos exportadores y que la opción argentina le sea rentable a los países que compren vehículos terminados aquí.
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