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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 29/01/2026 11:00
Julieta Ortega generó un contrapunto en redes sociales tras confesar qué aspectos no toleraría en la futura novia de Benito, su hijo de 20 años, fruto de la relación con el músico Iván Noble. En su visita al programa Soñé que veraneaba (Olga), la actriz de SEX, la obra de José María Muscari, se refería al escándalo en el seno de la familia Beckham y en ese contexto formuló las declaraciones, con la presencia del joven en el estudio, que causaron cierto revuelo. Conocida por su honestidad, Ortega imaginó cómo reaccionaría el día que su hijo le presente una novia. Si no me gusta cómo se viste, se me va a notar, señaló sin rodeos. En el mismo sentido, añadió que el uso de prendas demasiado ajustadas le resultaría desagradable, mientras que prefiere los estilos más descontracturados. Muy ajustado me molesta muchísimo. Zapatillas, las amo, yo me visto de remera y zapatillas. No me gusta la cosa embutido, sostuvo la actriz. La entrevista era seguida atentamente por Benito, a un costado del estudio. En ese momento, las cámaras lo tomaron mientras en el piso le expresaban que lamentaban (entre risas e ironías) las opiniones de su mamá, pero que no le quedaba otra, algo que fue avalado por el joven con sus gestos y su risa algo nerviosa. En la misma entrevista, Ortega hizo referencia al caso de la familia Beckham, argumentando que, tal vez, rechaza la figura de Victoria porque reconoce en ella algunos propios defectos. Reflexionó: Como todo lo que uno rechaza. Como que uno odia lo que cree que es un rasgo de uno. Durante el diálogo, el conductor Lucas Fridman intervino y la cuestionó: No podés ser tan superficial. A pesar del comentario, Ortega mantuvo su postura y reconoció que sería difícil ocultar una opinión desfavorable sobre el vestuario de la pareja de su hijo. Aseguró que podría dejarle ver su disconformidad, pidiéndole, por ejemplo, si podía cambiarse los zapatos. El episodio también reavivó discusiones previas sobre la relación entre Ortega y su madre, la actriz Evangelina Salazar. Ortega ha comentado en distintas entrevistas el peso de las críticas agudas de Salazar sobre su propia imagen y autoestima. La actriz admitió que, desde joven, sintió la presión de cumplir ciertos estándares, y describió a su madre como una mujer esteta, muy aguda en sus críticas. La actriz incluso reconoció que la mirada exigente de su madre y la suya propia han marcado el vínculo familiar, manteniendo una dinámica donde la autoexigencia es constante. Todavía recurre a Evangelina Salazar para obtener opiniones sinceras sobre temas estéticos y valora su franqueza, aunque reconoce el impacto profundo en su percepción y confianza personal. La influencia materna ha dejado una huella profunda en la experiencia personal de Ortega, quien asume esas marcas como parte inseparable de su historia y de su visión sobre la familia. A mediados del año pasado, Julieta había compartido otra intimidad de su hijo, al revelar su sorpresa por la vocación que imaginaba para su futuro: Benito quiere ser personal trainer, ¿lo podés creer? Para mí, es ahora que dice eso, porque yo no puedo creer que el hijo de una actriz y un músico quiera ser personal trainer. ¿De dónde salió?, relató, entre risas y genuina incredulidad en el programa de Juana Viale. La confesión dio pie a un momento de ternura y humor: Y estoy totalmente segura de que se va a olvidar de eso en breve. Y va a terminar haciendo algo parecido a lo que hacemos nosotros. Es rarísimo... No sé, ¿por qué tan lejos nuestro?, se preguntó la actriz, sin ocultar la mezcla de desconcierto y afecto.
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