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» La Nacion
Fecha: 29/01/2026 11:00
A patadas entraron a robar en una cafetería, los atraparon in fraganti y ahora van a juicio Primero intentó forzar el picaporte. No pudo. Después probó a abrir la puerta a patadas. Solo no pudo, pero con la ayuda de su cómplice, sí. Fue cuestión de segundos para que los dos delincuentes ingresaran a robar en la confitería. En la caja registradora no había dinero, entonces los ladrones decidieron sustraer mercadería. El golpe fue visto en vivo por las cámaras del negocio por una empleada que llamó al número de emergencias 911 y los ladrones fueron detenidos in fraganti, cuando escapaban. El robo sucedió en una confitería del barrio porteño de Monte Castro durante la madrugada del martes pasado y en la Justicia se tramitó como un caso en flagrancia. Ayer, 24 horas después de producido el hecho, el fiscal nacional en lo criminal y correccional Leonel Gómez Barbella presentó ante el juez Eduardo Rabbione el requerimiento de elevación a juicio. El magistrado dio por clausurada la instrucción y mandó el expediente a juicio. Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales. Efectivamente, los delincuentes tuvieron el poder, control y decisión sobre los bienes, ya que desde que los desapoderaron de un modo violento del interior del negocio hasta que concluyó la persecución, tuvieron un tiempo prudencial para disponer de los mismos y no es un dato menor que un porrón de cerveza habría sido consumido o, al menos, no fue recuperado. Este poder de decisión, que puede ser momentáneo, fugaz o de breve duración, es lo que termina por perfeccionar la figura penal en examen, sostuvo el representante del Ministerio Público Fiscal en el citado requerimiento de elevación a juicio. Según la filmación, todo comenzó el martes pasado a las 3.44 cuando un joven de 23 años intentó forzar el picaporte de una panadería-confitería situada en Sanabria al 2300, en Monte Castro. Estaba acompañado por una cómplice, de 19. A patadas, los delincuentes descolocaron y tiraron abajo el cristal de la puerta de acceso con marcos blancos de aluminio, provocando la activación de la alarma, dirigiéndose el sujeto que primero ingresó a abrir la caja registradora, que no tenía dinero, explicó el fiscal Gómez Barbella. Entonces, decidieron robar mercadería: 14 alfajores de almendra, cuatro mini tartitas dulces de vainilla con frutos rojos, cuatro latas y un porrón de cerveza, mercadería valuada en $120.000. Una empleada de la confitería que vive a los pocos metros escuchó voces y ruidos de golpes. Entonces comenzó a mirar en vivo las filmaciones de las cámaras de seguridad del comercio y descubrió el robo. Llamó al número de emergencias 911. Recién entraron a robar en el local, lo estoy viendo en las cámaras, yo vi recién un chico que estaba agarrando cosas de la heladera, lo vi por la cámara. Escuché ruidos y de pronto la alarma y se me dio por mirar la cámara y ahí estaba, quedó filmado en la cámara. Yo escuché la risa de una chica y después escuché un ruido fuerte y sonó la alarma. Son dos chicos y corren por Santo Tomé hacia Segurola, tienen un montón de latas, deben ser las latas de cerveza, tiraron la puerta y tenían una mochila, se llevaron un montón de cosas y un montón de cerveza, dijo la denunciante en la llamada al 911. Los delincuentes no pudieron ir muy lejos. Fueron detenidos por personal de la Policía de la Ciudad a 1500 metros de la escena del robo, según el expediente judicial. Ayer, 24 horas después del robo, se hizo la audiencia de flagrancia, donde el juez Rabbione dio por clausurada la instrucción de la causa y elevó el expediente a juicio. El magistrado dictó la prisión preventiva del joven (tiene causas abiertas en etapa de juicio) y su cómplice fue excarcelada, pero le impuso una serie de medidas que tiene que cumplir para continuar el proceso en libertad.
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