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Parana » Analisis Litoral
Fecha: 29/01/2026 01:02
Durante la temporada alta 2025-2026, las playas del litoral brasileño, desde Santa Catarina hasta Río de Janeiro y São Paulo, enfrentan una crisis ambiental que amenaza tanto la salud pública como el atractivo turístico que caracterizó históricamente a estos destinos. A pesar del crecimiento espectacular de la infraestructura hotelera y de servicios en las últimas décadas, la falta de saneamiento adecuado y planificación urbana dejó a muchas costas vulnerables a la contaminación. Informes oficiales muestran que la calidad del agua de mar ha alcanzado niveles preocupantes. En un relevamiento que abarcó la costa brasileña entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, apenas 30,2 % de las playas evaluadas mantuvo condiciones óptimas para el baño durante todo el período, mientras el resto presentó desde niveles regulares hasta muy malos, de acuerdo con criterios del Consejo Nacional de Medio Ambiente (CONAMA). En el estado de Santa Catarina, donde ciudades como Florianópolis, Balneario Camboriú y Bombinhas son grandes atractivos para turistas sudamericanos, se detectó que más de 30 % de los puntos monitoreados no son aptos para el baño, superando los límites sanitarios definidos por la normativa de balneabilidad y correlacionándose con un aumento de casos de enfermedades gastrointestinales ligadas al contacto con aguas contaminadas. El problema no es exclusivo del sur: en la costa de São Paulo, varias playas populares como Itanhaém, Mongaguá y Guarujá han presentado periódicamente niveles de contaminación que indican que son no aptas para nadar en múltiples puntos de muestreo semanal, con un récord de sectores afectados en 2025. El deterioro de la balneabilidad se explica por dos factores que se combinan y se retroalimentan: - Saneamiento básico insuficiente, con sistemas de cloacas incompletos o inexistentes en varios municipios costeros que derivan aguas residuales directamente al mar. - Escasa planificación urbana y crecimiento edilicio acelerado, que no estuvo acompañado de inversiones en infraestructura de tratamiento y manejo de efluentes. Además, fenómenos climáticos como lluvias intensas más frecuentes y erráticas en los últimos años arrastran contaminantes urbanos hacia los cuerpos de agua, empeorando aún más la calidad del agua de baño incluso en zonas con servicios básicos. El impacto de esta crisis va más allá de la salud pública: el turismo, motor económico fundamental de estas regiones, ve deteriorarse su atractivo. La percepción de inseguridad sanitaria disuade a visitantes (especialmente internacionales) y obliga a gobiernos locales a depender de alertas oficiales para advertir a la población sobre playas no aptas según los informes de balneabilidad que publica semanalmente el Instituto del Medio Ambiente del Estado (IMA) y otras agencias ambientales estatales. Si bien existe un esfuerzo por transparentar la información como la publicación del mapa de balneabilidad con banderas que indican riesgo sanitario, las soluciones estructurales siguen siendo escasas frente a un desarrollo urbano y turístico que creció más rápido que los servicios públicos esenciales. Análisis Litoral
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