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  • Licitación del gasoducto: la UIA pone paños fríos tras la tensión con Techint y pide reducir las distorsiones acumuladas por décadas

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 27/01/2026 23:00

    La licitación para la provisión de tubos de un nuevo gasoducto volvió a exponer tensiones dentro del entramado industrial argentino. El proceso, que es parte de una obra considerada clave para ampliar la capacidad de transporte de gas desde Vaca Muerta, derivó en un conflicto entre Techint y una empresa de capitales indios que escaló rápidamente al plano público, con cuestionamientos cruzados por precios, competitividad y posibles acciones legales. Frente a ese escenario, la Unión Industrial Argentina (UIA) buscó descomprimir la situación y reclamó que la discusión se encauce con rapidez, foco en la inversión y una agenda de fondo orientada a corregir distorsiones acumuladas por décadas. Un conflicto entre privados en una obra estratégica Según reconstruyen fuentes del sector, el foco del conflicto se ubicó en la diferencia de precios presentada en la licitación para la provisión de tubos de acero, un insumo central para la obra. Esa brecha, que ronda el 40% entre distintas ofertas, encendió alertas en una de las compañías históricas del rubro, que evalúa recurrir a mecanismos formales como una presentación por dumping. El planteo puso en discusión no solo el resultado puntual del proceso licitatorio, sino también el funcionamiento del mercado, el rol de los proveedores locales y las condiciones de competencia frente a productos importados. En ese contexto, altas fuentes de la UIA evitaron tomar partido por alguna de las empresas involucradas y subrayaron que se trata de un diferendo que debe resolverse entre privados, sin poner en riesgo una obra estratégica. Lo ocurrido en estas horas es un conflicto entre privados y tiene que solucionarse con rapidez y responsabilidad. Se trata de una obra estratégica para Vaca Muerta, para la competitividad energética del país y para miles de empleos. No puede ponerse en riesgo por discusiones públicas que no aportan soluciones, señalaron altas fuentes de la entidad. El gasoducto en cuestión es visto como una pieza clave para aumentar la evacuación de gas no convencional, reducir costos energéticos y mejorar el saldo externo. Por eso, la escalada del conflicto generó preocupación en distintos ámbitos industriales, que observan con atención cualquier señal que pueda afectar los plazos de inversión o la previsibilidad de los proyectos asociados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La mirada de la UIA Desde la UIA insistieron en que el foco debe estar puesto en sostener reglas claras y previsibles, más allá de las tensiones coyunturales. Nuestro objetivo es claro: más inversión, más empleo privado y empresas argentinas más competitivas. Para lograrlo, hay que mantener reglas claras, respeto institucional y diálogo. La industria argentina sigue enfrentando distorsiones acumuladas por décadas impositivas, laborales y logísticas que afectan de lleno sus costos. Atacarlas requiere coordinación, no agravios, remarcaron. El trasfondo del conflicto volvió a poner sobre la mesa una discusión recurrente en la industria: la estructura de costos de las empresas locales y su capacidad para competir, tanto en el mercado interno como frente a importaciones. En el caso de los tubos para gasoductos, se trata de un segmento altamente concentrado, con jugadores de peso internacional y una fuerte incidencia de factores como escala, financiamiento, logística y marco regulatorio. Desde la UIA ampliaron esa mirada estructural y vincularon la disputa actual con problemas de fondo que exceden a una licitación puntual. Las empresas argentinas todavía están cargando con una mochila de distorsiones acumuladas durante décadas, especialmente en los últimos 20 años: presión tributaria, costos logísticos, infraestructura insuficiente, falta de crédito productivo competitivo, rigideces laborales y alta litigiosidad. Todo eso impacta de lleno en los sectores transables, que compiten con el mundo. Entonces, cuando surgen tensiones en proyectos grandes, muchas veces aparecen esas asimetrías estructurales que todavía estamos tratando de corregir, explicaron. Techint, el RIGI y la necesidad de avanzar con la obra En paralelo, la discusión incluyó menciones al rol de Techint, uno de los principales grupos industriales del país y actor central en el desarrollo de infraestructura energética. La eventual decisión de analizar un recurso antidumping fue interpretada por algunos sectores como una señal de alerta sobre las condiciones de competencia, mientras que otros pusieron el acento en la necesidad de avanzar con la obra sin dilaciones. Sobre ese punto, desde la UIA buscaron bajar el tono y destacaron la relevancia de preservar el clima de inversión: Paolo Rocca es un empresario argentino de trayectoria global y prestigio internacional. Lo esencial hoy es proteger la inversión, avanzar con la obra y cumplir los objetivos del RIGI: más producción, más empleo y más desarrollo para el país. El mensaje de la entidad apunta a evitar que el conflicto derive en un freno de proyectos considerados estratégicos. En el sector industrial recuerdan que la ampliación de la infraestructura de transporte de gas es una condición necesaria para sostener el crecimiento de Vaca Muerta, atraer nuevas inversiones y generar encadenamientos productivos en distintos eslabones de la economía. Mientras tanto, el proceso licitatorio sigue bajo análisis y las empresas evalúan los pasos a seguir dentro de los marcos legales vigentes. En la UIA insisten en que cualquier resolución debe darse dentro de los canales institucionales y sin trasladar el conflicto al plano político o mediático. La prioridad, sostienen, es que la obra avance y que la discusión de fondo sobre competitividad se aborde con una agenda integral.

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