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Parana » Lasexta
Fecha: 27/01/2026 19:00
Donald Trump ha frenado dos de sus planes más polémicos en menos de una semana: su intento de anexionarse Groenlandia y el despliegue del ICE en Minnesota. Parece una retirada, pero no te dejes engañar. Todo apunta a que es solo un movimiento táctico: un paso atrás para preparar un salto aún más grande. Porque así funciona Trump: crea crisis, provoca miedo, divide y normaliza lo que antes parecía imposible. Campos de concentración para migrantes, familias separadas, mentiras difundidas, persecución de la oposición todo entra en su juego de "tira y afloja". Afloja un poco, da espectáculo, y luego vuelve a apretar, cada vez con más fuerza. Minnesota: el ejemplo perfecto En Minnesota, Trump envió a los AIS a un estado sin grandes problemas migratorios. Pero todo se complicó cuando dos ciudadanos fueron asesinados durante el operativo, lo que elevó la tensión y permitió culpar a los demócratas. Entonces, Trump dio un paso atrás: sacrificó al jefe del despliegue, Greg Bovino, y parecía recular. Pero no fue un retroceso total. Su reemplazo, Tom Homan, es conocido por su política de "tolerancia cero" con la migración irregular: promete separar a los migrantes de sus hijos mientras se procesan y detener a miles de personas cada día. Homan también tiene un historial polémico: hace años fue acusado de aceptar un soborno de 50.000 dólares. Lo negó y la investigación fue archivada, pero su nombramiento deja claro que la agenda de Trump sigue intacta. Mientras tanto, Trump sigue generando espectáculo: los AIS escoltarán al equipo estadounidense en los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia, mezclando política y show mediático. La estrategia de las "dosis de escándalo" Como explica Argemino Barro en X, Trump funciona por dosis: pequeñas polémicas que nos van acostumbrando a medidas que antes parecían imposibles. Desde la amenaza de invadir Groenlandia hasta políticas migratorias extremas, tensa, afloja y vuelve a tensar cada vez con más fuerza. Las retiradas aparentes, como las de Groenlandia o Minnesota, no son cesiones: son maniobras calculadas para medir la reacción de la opinión pública y preparar el siguiente movimiento. Por qué ha reculado (de momento) Hace un año, alrededor del 50% de los estadounidenses apoyaba sus medidas; hoy, solo el 43%. La caída de popularidad ha obligado a Trump a aflojar en Minnesota, pero eso no significa que cambie su agenda. De hecho, el espectáculo continúa: la salida de Bovino se ha compensado con otros movimientos que mantienen la tensión mediática y permiten seguir avanzando poco a poco en su política migratoria y de seguridad interna. Conclusión: cuidado con los pasos atrás Las retiradas de Trump no significan un cambio de rumbo, sino maniobras tácticas. Su estrategia es clara: aflojar para luego apretar más fuerte, provocando pequeñas quiebras en el sistema que, sumadas, generan grandes avances a su favor. El mensaje es evidente: un retroceso no siempre es derrota, y lo que hoy parece un paso atrás, mañana puede convertirse en un salto adelante.
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