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» TN
Fecha: 27/01/2026 11:44
Cuando se compra fruta en cantidad, especialmente en épocas de calor intenso, es común que aparezcan las molestas mosquitas de la fruta en la cocina. Revolotean alrededor de la frutera y parecen imposibles de eliminar. Sin embargo, existe un truco casero poco conocido y muy simple: poner corchos entre las frutas. No se trata de magia ni de un repelente químico, sino de un método natural que actúa sobre el ambiente que atrae a estos insectos. Bien aplicado, puede reducir notablemente su presencia, sobre todo cuando la fruta está madura. Por qué poner corchos entre las frutas Los corchos naturales son materiales porosos. Esto les permite absorber parte de la humedad y de los vapores dulces que desprenden las frutas al madurar, especialmente bananas, peras, manzanas y duraznos. Las mosquitas conocidas científicamente como Drosophila se guían casi exclusivamente por el olor. Cuando esos aromas se atenúan, la frutera se vuelve un lugar mucho menos atractivo. Además, al reducir la humedad superficial, se retrasa levemente la fermentación, que es lo que más las atrae. Es importante aclarar que el corcho no las elimina por completo, pero sí cumple una función preventiva muy útil en el día a día. Leé también: Hervir cáscaras de naranja y laurel en casa: para qué sirve y por qué lo recomiendan Cómo usar los corchos para que funcionen mejor Para que el truco sea efectivo, conviene seguir estas recomendaciones: - Usar corchos naturales, no sintéticos - Cortarlos por la mitad para aumentar la superficie - Colocar dos o tres dentro de la frutera - Retirar frutas muy maduras o golpeadas - Limpiar el recipiente cada pocos días Poner más corchos no mejora el resultado: el efecto es ambiental, no acumulativo. El truco viral para atrapar las mosquitas Cuando el calor supera los 30 grados, algo habitual en gran parte de la Argentina durante el verano, los corchos pueden no ser suficientes. En esos casos, se puede sumar una trampa casera muy difundida por Michael Potter, especialista de la Universidad de Kentucky. Paso a paso: - Colocar un chorrito de vinagre de manzana (o fruta madura) en un tupper - Enrollar una hoja de papel en forma de embudo - Apoyarla dentro del recipiente, dejando un orificio pequeño Las mosquitas entran atraídas por el olor y quedan atrapadas. Luego se pueden liberar afuera o desechar el contenido. Estas mosquitas se reproducen a una velocidad sorprendente. Una sola hembra puede poner entre 200 y 500 huevos, que se transforman en adultos en apenas 7 a 10 días con temperaturas altas. Aunque cada insecto vive entre 30 y 50 días, la población se renueva constantemente, lo que explica por qué parecen no desaparecer nunca. Leé también: Frotar una papa en los espejos del auto: para qué sirve este truco casero Si el problema persiste, una solución simple y efectiva es guardar la fruta en la heladera, donde las mosquitas no pueden ingresar ni reproducirse. Combinado con los corchos, es una de las mejores formas de mantener la cocina libre de insectos durante el verano.
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