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» La Nacion
Fecha: 27/01/2026 11:44
Habló la influencer a la que le vaciaron la casa en Mar del Plata: No me dejaron ni una remera Mía Martínez dialogó con LA NACION y denunció que delincuentes ingresaron a su casa en la zona del Faro; se llevaron desde equipos profesionales de alta gama hasta sus prendas íntimas - 4 minutos de lectura' Una joven influencer denunció este martes que un grupo de delincuentes desvalijó la casa de sus abuelos en Mar del Plata, donde se alojaba con amigos durante la temporada de verano. La víctima aseguró que los ladrones se llevaron absolutamente todo y que solo dejaron un bóxer y una tanga. Más allá del impacto emocional, el robo la dejó sin las herramientas necesarias para ejercer su trabajo, lo que la obligó a cancelar compromisos laborales y regresar anticipadamente a Buenos Aires. El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo, mientras ella y sus amigos habían salido a cubrir un evento. Al regresar, cerca de las 6.45, advirtieron que el lugar había sido completamente saqueado. Según relató a LA NACION, el ingreso de los delincuentes se habría producido a través de un ventiluz, sin signos de violencia en las aberturas principales, aunque el portón de rejas apareció abierto. Llegamos y vimos el portón abierto, pero con el pestillo colocado desde adentro. Eso nos llamó muchísimo la atención, explicó. Instalada en la ciudad balnearia desde principios de mes por compromisos laborales, Martínez dijo que los atacantes se dedicaron a revisar cada rincón de la casa. Me dejaron las tarjetas de crédito tiradas sobre la cama y los cajones abiertos sin absolutamente nada. En mi placard no dejaron ni una colita de pelo, expresó. Los delincuentes no solo se llevaron sus pertenencias personales, sino también todos sus elementos de trabajo: cámaras, micrófonos, drones, computadoras y otros dispositivos electrónicos indispensables para su actividad profesional. Solo dejaron un par de prendas íntimas que se estaban secando en el baño. Me robaron mis herramientas de trabajo y sin eso no puedo seguir trabajando. Necesito reponerlas de manera urgente, señaló. Además, entre los objetos sustraídos había bienes de alto valor sentimental, como joyas familiares y una campera que perteneció a su padre. Respecto de la modalidad del robo, la joven sostuvo que se trató de un hecho planificado, aunque aclaró que no tiene indicios claros sobre quiénes son los responsables. "Nos habían estudiado y estábamos completamente señalados, según se observa en las grabaciones. Existen filmaciones donde se ve a uno de los sujetos pasar una vez para observar y, en la segunda oportunidad, dirigirse directamente a ingresar". De acuerdo con su análisis, los delincuentes habrían estudiado las rutinas de los ocupantes para determinar el momento de la ausencia. Durante todo el mes mantuvimos horarios similares de entrada y salida. Siempre bajábamos las persianas cuando nos íbamos y, cuando estábamos adentro, la casa quedaba abierta, añadió Martínez. "Hasta ahora ni la policía ni la fiscalía me dieron información concreta. Yo misma aporté fotos y material, pero no tuve respuestas, indicó Las consecuencias del hecho trascendieron lo anímico y lo económico. Martínez puntualizó que la sustracción de su equipamiento la obligó a suspender su agenda y anticipar su retorno a Buenos Aires: Hoy mi prioridad es recuperar mi cámara, que es mi herramienta fundamental, además de los micrófonos, trípodes y luces. Con ese material puedo retomar mis tareas. Los videos del robo Las cámaras de seguridad del barrio Faro registraron una serie de maniobras precisas y silenciosas durante las primeras horas del domingo. En cuestión de minutos, dos individuos llevaron a cabo el robo en la casa donde se hospedaba la creadora de contenido Mía Martínez. Las grabaciones a las que obtuvo acceso LA NACION muestran a los implicados desplazándose con tranquilidad, examinando el perímetro y detectando el instante preciso para entrar en la vivienda, mientras uno de ellos cumplía el rol de campana. Las cámaras de seguridad de un vecino del barrio suministran más datos esenciales para establecer la cronología del hecho. Allí se observa a un sujeto caminar por la vereda, analizar el perímetro y, tras comprobar que no había testigos, abrir el enrejado e ingresar a la propiedad. En otro registro, se distingue a un segundo hombre que recorre la cuadra y permanece atento al movimiento del barrio, alertando ante cualquier eventualidad.
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