Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Accidentes en rutas: la crisis económica también se conduce a toda velocidad

    La Paz » Politica con vos

    Fecha: 27/01/2026 08:59

    La seguridad vial en Argentina no se agota en la conducta de los conductores, el deterioro económico y la falta de inversión tanto estatal como privada para mantener vehículos y rutas se traducen en kilómetros de asfalto sombríos y estadísticas que no bajan. Lo que antes era cuidado preventivo hoy se convierte en riesgo sistemático. Por Redacción PcV Accidentes en aumento y rutas que siguen cobrando vidas Los datos oficiales son contundentes: en 2023 se registraron 4.369 víctimas fatales por siniestros viales en Argentina, lo que equivale a un promedio diario de 12 muertes por día. De esos casos, el 46 % ocurrieron en rutas nacionales y provinciales, con especial concentración en tramos de alta velocidad y tráfico interurbano. La situación en la que se encuentra Argentina es alarmante y es necesario transformar la cultura vial, expresó Carlos Pérez, Director Ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Estos números no solo son cifras: reflejan vidas truncadas, familias afectadas y un Estado que aún no logra frenar el problema ni desde la educación vial ni desde la inversión en infraestructura. Rutas en mal estado reoresentan una trampa invisible La red vial nacional argentina que supera los 40.000 km de rutas pavimentadas enfrenta un problema estructural de deterioro y falta de mantenimiento. Según informes técnicos, solo el 31 % de esa red está en buen estado, mientras que el resto oscila entre regular o malo debido a años de obras inconclusas, subejecución presupuestaria y escasas políticas de mantenimiento constante. Ese mal estado no es un capricho estadístico: es un factor que agrava la severidad de los siniestros viales, alimenta colisiones, despistes y vuelcos, y convierte tramos cotidianos en escenarios de fatalidad recurrente. La otra rueda que falta y un mantenimiento vehicular postergado La economía argentina también impacta directamente en la seguridad de los vehículos que circulan por esas rutas. En un contexto de altos costos y elevada inflación, mantener un auto en condiciones seguras se volvió más difícil para millones de familias. Mantener un auto en Argentina se ha vuelto costoso, con costos mensuales que rondan los $381.000 a $451.025 para modelos base en 2024-2025, cubriendo combustible, seguro y cochera. Ante la falta de dinero, las opciones incluyen reducir el uso, utilizar apps de descuentos en combustibles, buscar seguros más económicos o considerar la venta del vehículo si los gastos superan los beneficios. Un relevamiento reciente indica que poner un vehículo a punto incluyendo alineación, balanceo, frenos, cambios y revisiones obligatorias puede significar un gasto de decenas o cientos de miles de pesos, dependiendo del modelo y de los ítems revisados. Y cuando se trata de neumáticos, un componente crítico para la seguridad vial, la situación es aún más clara: tras el levantamiento del control cambiario y en un contexto de ajuste de precios, el recambio de cubiertas aumentó entre un 10% y 12% en los últimos meses, con valores que pueden ir desde alrededor de $150.000 hasta más de $350.000 por unidad según la marca y medida. Eso significa que, para un auto familiar promedio, renovar un juego de cuatro neumáticos puede superar ampliamente el millón de pesos, un gasto que muchas familias postergan frente a otras prioridades económicas. Está probado que cerca del 75% del costo total corresponde a gastos fijos, que no dependen del estilo de manejo. Aun así, los titulares ensayan nuevas decisiones cotidianas y estrategias posibles que puedan ayudar a aliviar el impacto sin dejar el auto parado. En muchos casos y arriesgando todo, incluso la vida, salen a las rutas sabiendo que el automóvil no se encuentranen.optimas condiciones. Circulando al límite: cuando no cambiar neumáticos es cuestión de bolsillo Ese retraso en el mantenimiento tiene consecuencias directas en la seguridad. Los neumáticos en mal estado pierden agarre, aumentan las distancias de frenado y reducen la capacidad de maniobra en situaciones críticas. En rutas deterioradas, con más baches y menor señalización, circular con cubiertas vencidas o desgastadas multiplica los riesgos. La propia lógica técnica lo afirma: el neumático es el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, por lo que su condición impacta de manera directa en la dinámica de frenado y control. Postergarlo por razones económicas una realidad cada vez más común no es solo negligencia individual: es un reflejo de una economía que encarece lo esencial y vuelve inaccesible lo básico para vivir con seguridad. Entre Ríos y el espejo nacional En provincias como Entre Ríos, donde el tránsito interdepartamental y el uso de rutas nacionales como la RN12 y la RN14 son constantes, la combinación de rutas deterioradas y vehículos con mantenimiento postergado se siente con mayor crudeza. La siniestralidad vial no solo es un número: es el relato de familias entrerrianas que ven cómo el viaje cotidiano también puede ser trágico. Expertos y autoridades locales coinciden en que la ausencia de políticas de inversión sostenibles en infraestructura y el encarecimiento de los servicios de mantenimiento vehicular no solo afectan la movilidad sino que agravan los índices de accidentes en rutas provinciales y nacionales. Un problema de Estado, no solo de conductores Detrás de cada accidente hay múltiples factores: error humano, condiciones climáticas, exceso de velocidad. Pero también hay infraestructura en mal estado y vehículos que no se cambian ni se revisan porque el bolsillo no lo permite. Cuando se cruzan estos factores, la pregunta deja de ser técnica y se vuelve política. ¿Qué Estado imaginamos si no garantiza el derecho a una movilidad segura? El desafío urgente es claro: no alcanza con campañas de concientización o controles aislados. La seguridad vial es un problema estructural que requiere inversión sostenida en rutas, políticas públicas que reduzcan costos de mantenimiento vehicular y un debate serio sobre prioridades presupuestarias. Para culminar les dejamos esta pieza musical del rock brasileño. La canción «Coche viejo» (Carro Velho) de Os Paralamas do Sucedido. Una alegría de lucha contra la pobreza, la desigualdad y la frustración ante la falta de oportunidades. El «coche viejo» simboliza la miseria, la vergüenza social y la incapacidad de progresar, mientras que el «coche nuevo/cupé» representa el éxito y la dignidad anhelad

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por