Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • La campaña pinta muy bien, pero necesitamos menos presión fiscal, dijo un productor del norte bonaerense

    » TN

    Fecha: 26/01/2026 20:59

    La campaña agrícola 2025/2026 se perfila como una de las más prometedoras de los últimos años en términos productivos, con rindes destacados en trigo y muy buenas perspectivas para el maíz y la soja. Sin embargo, desde el interior productivo advierten que el buen desempeño en los campos no siempre se traduce en una mejora económica directa para los productores, atravesados por altos costos, financiamiento caro y una presión fiscal que sigue siendo elevada. Leé también: Productores del norte bonaerense alertaron sobre el impacto de una tasa a los combustibles Así lo expresó el productor agropecuario Daniel Berdini, quien trazó un diagnóstico detallado del presente del sector y puso el foco en la necesidad de alivios estructurales para que el esfuerzo productivo pueda reflejarse en mayor rentabilidad. Estas definiciones fueron realizadas durante una entrevista con TN, donde Berdini analizó el panorama del campo, aportando una mirada directa desde el territorio y desde la experiencia cotidiana de quienes producen. Buen potencial, pero con cautela Al analizar el desarrollo de la campaña, Berdini remarcó que el año aún debe consolidarse. Estamos frente a un año que todavía se tiene que consolidar, porque a mediados de enero es muy prematuro para hablar de cosecha gruesa, sobre todo soja y maíz de segunda, explicó. En contraste, destacó lo ya ocurrido con el trigo. Lo que fue trigo fue extraordinario en rindes. Los números hablan de haber pasado de 17 o 18 millones de toneladas a 26 millones, señaló, aunque aclaró que otros cultivos, como arvejas y lentejas, tuvieron resultados más dispares por el exceso de lluvias. Leé también: Campaña de girasol 2025/26: cuál es la oferta y el uso regional en Argentina Respecto del estado actual de los cultivos, indicó que el maíz de primera está en muy buen estado y que tanto la soja como el maíz de segunda están bien implantados, pero queda mucho camino por transitar: enero y febrero son claves. Sin embargo, el productor advirtió que los buenos rindes no garantizan una mejora proporcional en los ingresos. En kilos sí es un gran año, pero por ahí no se va a ver reflejado tanto en lo económico como en los kilos, afirmó, marcando una diferencia central entre producción y rentabilidad. Costos, tasas y presión impositiva Uno de los principales factores que condicionan al sector es el nivel de costos. Berdini fue claro al respecto: Han quedado los costos muy altos. Hoy la tasa de interés sigue estando altísima: ir a buscar financiamiento arranca del 40% para arriba. A esto se suman insumos clave como el combustible y los fertilizantes, que siguen pegando muy alto en el costo de producción, aunque reconoció que los agroquímicos han bajado y se han acomodado. En ese contexto, sostuvo que incluso con una cosecha muy buena, el resultado final es ajustado. El año brillante en agricultura va a ser bueno, pero tal vez no tan extraordinario como para decir que estamos holgados, resumió. Leé también:La cosecha de cebada finalizó con la mayor producción de los últimos 10 años El impacto de las últimas sequías también sigue presente. En el norte de Buenos Aires la sequía pegó durante tres años. Cuando perdés una campaña completa, perdés 20 o 30 quintales, y necesitás cuatro o cinco años buenos para recuperar eso, explicó. Incluso en años favorables, detalló que en campo alquilado le quedan al productor 3, 4 o 5 quintales. Consultado sobre la baja temporal de retenciones, Berdini señaló que el efecto fue limitado y desigual. El exportador no tenía todos los granos y tuvo que salir a comprarlos, y eso sostuvo precios relativamente altos, explicó, aunque advirtió que hacia la nueva campaña los valores tienden a normalizarse, con 30, 40 o 50 dólares menos. Leé también: Afirman que las exportaciones del poroto de soja caerán en 2026 y volverán a su promedio histórico Finalmente, destacó el fuerte impacto que una buena cosecha tiene sobre la economía en general. El derrame es enorme: más camiones, más fletes, más combustible, más actividad en toda la cadena, afirmó, aunque subrayó que el flete representa un costo muy importante en la producción y que entre acondicionamiento y comercialización se va entre un 15 y un 22% del valor del grano. Con una campaña que promete volumen y movimiento económico, Berdini sintetizó el escenario con una definición clara: La campaña pinta muy bien, pero el productor necesita menos presión fiscal y costos más bajos para que el esfuerzo realmente valga la pena.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por