26/01/2026 14:58
26/01/2026 14:56
26/01/2026 14:56
26/01/2026 14:55
26/01/2026 14:53
26/01/2026 14:51
26/01/2026 14:51
26/01/2026 14:51
26/01/2026 14:51
26/01/2026 14:51
Parana » APF
Fecha: 26/01/2026 12:04
Pichetto pidió una renovación profunda del peronismo y arma con Michel una opción peronista El diputado nacional de Encuentro Federal, Miguel Pichetto, volvió a plantear la necesidad de una revisión doctrinaria dentro del peronismo y aseguró que quiere involucrarse activamente en ese debate. Desde su mirada, el principal desafío del espacio de cara a 2027 pasa por reconstruir un proyecto centrado en el trabajo, la industria y salarios dignos, y no en lo que definió como el mundo del pobrismo. En una entrevista con diario Clarín, Pichetto insistió en que el peronismo necesita debatir ideas antes que nombres, pero advirtió que también será clave la estética del espacio, que sostuvo debe diferenciarse de la centroizquierda y del enfoque de los organismos de derechos humanos. En su visión, un peronismo con aspiraciones de volver al poder requiere hablar el lenguaje de la sociedad y recuperar la defensa de la industria nacional, hoy afirmó golpeada por las políticas del Gobierno. Pichetto reconoció que trabaja junto a dirigentes de diversas corrientes del peronismo en la búsqueda de coincidencias programáticas, y mencionó entre ellos a Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Nicolás Massot. Consideró que el partido está ávido de un debate que vuelva a poner en el centro al empleo y los salarios, y sostuvo que el peronismo es históricamente el garante de la gobernabilidad, algo que dijo se deterioró con el protagonismo de los movimientos sociales. Pichetto afirmó que nunca dejó de sentirse peronista y que su distancia en los últimos años estuvo ligada a la cosmovisión del kirchnerismo y del gobierno de Alberto Fernández, al que cuestiona por haber puesto el acento en los planes sociales. Gobernar es generar trabajo, remarcó. Para el diputado, esa será la gran demanda social del próximo ciclo político. Respecto del kirchnerismo, señaló que fue garante de la gobernabilidad en algún momento, y que hoy el espacio atraviesa un proceso de redefinición que involucra especialmente al gobernador bonaerense Axel Kicillof. Aseguró que si el mandatario quiere convertirse en una alternativa para 2027, tiene que cambiar la visión y las ideas. Aunque fue crítico de él en el pasado, afirmó que no pretende hacer política desde lo personal y que lo central es reconstruir confianza social sobre la base de un proyecto vinculado a la tradición productivista del peronismo. En ese marco, cuestionó lo que considera una lectura vieja de la política internacional y planteó que Argentina debe alinearse con Occidente, cerca de Estados Unidos no tan cerca para no quemarte, matizó y con una relación inteligente con China, aunque rechazó la apertura indiscriminada a las importaciones del gigante asiático. Consultado sobre el rol de los gobernadores, Pichetto consideró que muchos están condicionados por la situación económica de sus provincias y que no corresponde calificarlos por su relación con la Casa Rosada. Enumeró dificultades como la falta de obra pública, el financiamiento de las cajas previsionales no transferidas y las tensiones salariales. Sobre la reforma laboral que comenzará a tratarse en el Congreso, sostuvo que buena parte de sus efectos ya se verifican en la realidad mediante la caída de salarios y el aumento del empleo informal. Adelantó que observa con preocupación algunos puntos porque considera que pueden profundizar la precarización, aunque esperará la versión final del Senado para fijar posición. Pichetto analizó además el lugar de las figuras que marcaron la política de los últimos años. Dijo que Cristina Kirchner sigue siendo un sujeto gravitante, incluso desde la cárcel, y que no descarta que pueda formar parte de la reconfiguración del peronismo. En su opinión, la renovación partidaria de los años 80 demostró que es posible avanzar aun con referentes tradicionales adentro del proceso, siempre que exista debate y, sobre todo, liderazgo. Finalmente, planteó que para ordenar al peronismo podría ser necesario un mecanismo democrático semejante al de 1987 entre Menem y Cafiero, pero aclaró que, antes de eso, debe darse un verdadero debate de ideas. Si no hay líder, no hay proceso. Y si el líder es equivocado y el discurso es equivocado, estás destinado a la derrota, concluyó. (APFDigital)
Ver noticia original