25/01/2026 13:59
25/01/2026 13:58
25/01/2026 13:58
25/01/2026 13:52
25/01/2026 13:50
25/01/2026 13:48
25/01/2026 13:46
25/01/2026 13:43
25/01/2026 13:41
25/01/2026 13:40
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 25/01/2026 12:42
La tremenda dolarización que ocurrió en la segunda mitad de 2025 fue consecuencia de la incertidumbre política y electoral, provocó una dolarización de empresas y particulares cercana a los USD 25.000 millones entre agosto y noviembre y obligó al gobierno a aplicar una política monetaria extremadamente dura, con tasas de interés cercanas al 100% anual, para evitar el drenaje de pesos de plazos fijos y cuentas corrientes. En definitiva, la incertidumbre política tuvo fortísimas consecuencias económicas, explicó este domingo Antonio Aracre, ex CEO de la multinacional Syngente, ex asesor del presidente anterior, Alberto Fernández, y actualmente muy cercano al presidente Javier Milei, a quien visitó recientemente en la Quinta de Olivos. Entrevistado por radio Rivadavia, Aracre se mostró sumamente optimista sobre la evolución de la economía en 2026. Porque así como ocurrió la tremenda dolarización de la segunda parte de 2025, explicó, desde noviembre, al frenarse el riesgo político debido a la contundente victoria del gobierno en las elecciones legislativas de fin de octubre, al despejarse el riesgo político se despejó también el riesgo económico. Ya desde noviembre la política monetaria se hizo mucho más laxa, se redujeron encajes, bajaron las tasas de interés que en las licitaciones paga el gobierno, y por lo tanto bajan también las que los bancos aplican a sus clientes. Eso moverá el crédito y el consumo, lo que perdimos en la segunda mitad del año pasado y está volviendo desde diciembre, dijo Aracre durante el programa Domingo 630, conducido por el periodista Jota Leonetti. Lo que está ocurriendo ahora, dijo Aracre, es lo inverso a lo que sucedió: la economía argentina, una de las más desmonetizadas del mundo y la más desmonetizada (moneda local retenida en relación al PBI) de América Latina se está remonetizando y hay un incipiente proceso, que se reforzaría con la reglamentación de la ley de inocencia fiscal, de que la gente disponga de su canuto en dólares convirtiéndolo a pesos y usándolos para reactivar la economía. Todos los meses se dolarizaban pesos por unos USD 6.000 a 7.000 millones, pero desde noviembre esa ecuación se revirtió. No es que la gente ama el peso, pero los necesita y los usa para cuestiones pendientes, hace lo que tiene que hacer. Por eso el Banco Central pudo comprar casi USD 1.000 millones y el precio del dólar ni se mosquea, dijo Aracre. El economista llamó también la atención sobre el hecho de que si bien el gobierno decidió que desde enero las bandas cambiaras suban según la inflación, eso no significa necesariamente que el tipo de cambio se haya indexado. De hecho, remarcó, estamos viendo una desindexación (del precio del dólar). Según Aracre, la gente está empezando a tener mayor educción financiero y se da cuenta que guardar dólares es perder 4 o 5% todos los años, y con los años es un montón. Entonces los va a llevar a los bancos, que lo darán como crédito hipotecario o para bienes durables y eso incentivará el movimiento económico, señaló. Quedarse en dólares, insistió, no solo hace que la gente deje de ganar lo que -por caso- rinde una obligación negociable, sino que pierde por el simple hecho de que hay inflación en dólares incluso en EEUU. Sin embargo, el exejecutivo de Syngenta subrayó que el mayor movimiento económico que generará la remonetización de la economía debe acompañarse de mejoras de productividad de las empresas argentinas para que puedan competir razonablemente con lo que ingresa del exterior. Al respecto, consideró clave la reforma laboral. El empleo en blanco, que aporta a la seguridad social, remarcó, está estancado hace 20 años en 6 millones de empleos registrados, mientras hay 8 millones de trabajadores en negro. Lo más importante de la reforma laboral, dijo, no es solo que mejore la productividad de las empresas y les quite el temor a tomar empleados, sino que al aumentar el empleo registrado brinde mayor sustentabilidad al sistema jubilatorio. Por último, consultado sobre el panorama del campo, Aracre, que por su experiencia en Syngenta conoce muy bien al sector, dijo que hubo n cambio de humor de los productores gracias a la eliminación de retenciones a los productos regionales y a la reducción sobre los principales cultivos. Por eso, dijo, la cosecha de trigo fue 50% más alta que el promedio de los últimos diez años. En cuanto a la cosecha gruesa, apuntó, si acompañan las lluvias, que hasta ahora han sido escasas, el maíz y la soja también apuntalarán desde abril la recuperación de la economía.
Ver noticia original