Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Vínculos familiares en clave mínima, lo nuevo de Jim Jarmusch

    » Clarin

    Fecha: 25/01/2026 10:22

    En Father Mother Sister Brother, Jim Jarmusch vuelve a apostar por intérpretes provenientes de universos diversos, y la presencia de Luka Sabbat e Indya Moore refuerza esa lógica de cruces generacionales y culturales que atraviesa el film. Ambos forman parte del entramado coral de la película, un tríptico de historias centrado en vínculos familiares. Luka Sabbat, conocido por su trabajo como actor, modelo y referente de la moda urbana, continúa aquí su tránsito entre la cultura pop y el cine de autor. Indya Moore, en tanto, aporta una sensibilidad que dialoga con su trayectoria como actriz y activista. Ambos se mueven dentro de un registro de bajo perfil, acorde con el tono del film, y encuentran espacio para construir sus personajes. En el tercer episodio de la película, "Sister Brother", Indya Moore y Luka Sabbat interpretan a Skye y Billy, dos hermanos que se reencuentran en París tras la muerte de sus padres en un accidente de avión que ellos mismos pilotaban. Ambos regresan a la casa familiar para enfrentar esta pérdida. Revista Ñ participó en un diálogo con los actores. La película formará parte del catálogo de la plataforma MUBI durante 2026. ¿Cómo se involucraron en esta película? ¿Y qué es lo que hace que Jim Jarmusch sea un director tan especial? Indya Moore: Me encantó que pensaran en mí para un papel, especialmente uno tan humano y fácil de conectar, algo con lo que cualquiera puede identificarse. Creo que no era algo exclusivo de una experiencia o identidad particular. Se trataba simplemente de dos hermanos gemelos enfrentándose a la complejidad del dolor. No ves lágrimas por todas partes, pero podés percibir la sombra de la pérdida en esos momentos sutiles, en los silencios entre sus interacciones. Esto, para mí, fue algo muy especial. Disfruté mucho formar parte de esa película. Fue un proyecto que no buscaba grandes giros ni una gran escalada dramática. Era más bien algo profundamente anclado y contenido, tal vez un poco anticlimático, pero con un peso emocional muy palpable. Video ¿Qué conexión hay entre las tres historias? IM: Parece que estamos ante una especie de multiverso en el que cada personaje representa versiones diferentes de otros. Es como si los personajes fuesen reflejos de sí mismos en distintas dimensiones, y esto se refleja notablemente desde la primera historia. Por ejemplo, observamos que el padre del primer relato es un hombre reservado, tímido y algo incómodo en su relación con sus hijos; esta torpeza genera cierta distancia emocional entre ellos. A su vez, notamos cómo los hermanos comparten esa incomodidad mientras intentan establecer una conexión. En otra viñeta, se enfoca en la relación de las hermanas con su madre, quien se muestra sumamente preocupada por sus hijas. Entre ellas, parece evidente que una de las hijas representa el motivo de mayor orgullo para la madre, además de ser la más próxima a ella. Es interesante cómo incluso los contrastes entre los comportamientos de ambos progenitores enriquecen la narrativa: mientras la madre es más empática y emocionalmente comprometida, el padre parece ser más distraído e incluso torpe, como cuando, en un descuido, casi golpea a su hija con un hacha de manera algo absurda y humorística. Al abordar el vínculo de los padres como pareja y, posteriormente, su ausencia al final, queda claro que esto representa un momento crucial para los hijos, quienes se ven obligados a replantearse la relación que tenían con ellos. Para Skye, por ejemplo, la conexión con sus padres era particularmente intensa, siendo su fuente de mayor dolor tras perderlos. Este duelo parece ser el puente que une a los hermanos al enfrentar emociones similares: reproches y recuerdos sobre quiénes fueron sus padres. Inicialmente, critican aspectos peculiares como la lentitud e incomodidad del padre o las altas expectativas y exigencias de la madre. Sin embargo, una vez que se han ido, el peso de estas emociones cambia considerablemente. Un detalle significativo del relato es cómo Skye y Billy reflexionan sobre la capacidad de su madre para pilotar el avión que eventualmente se estrelló. Esta inquietud pone de relieve cierta duda recurrente sobre la confiabilidad de sus padres en momentos cruciales o situaciones de gran responsabilidad. A lo largo de las historias, se percibe una sensación general entre los hermanos respecto a las limitaciones de sus padres para mantener las cosas bajo control o proporcionar estabilidad. En contraste, la madre parece destacarse como una figura algo más responsable o consciente en comparación con el padre. En definitiva, creo que este relato permite múltiples interpretaciones y conexiones personales, dependiendo de cómo cada lector se relacione con las experiencias presentadas. Las viñetas parecen piezas de un rompecabezas que cada uno debe interpretar y ensamblar a su manera para construir una historia más completa y significativa, según su propia perspectiva. Luka Sabbat: Parece que hay un tema común que conecta las tres historias. Ya sea por la incomodidad, en cada una se explora ese vínculo cercano pero limitado con personas importantes en nuestras vidas. En la primera, los personajes conocen a su padre, pero hay muchas cosas que aún desconocen sobre él. En la segunda, se aborda cómo la madre no tiene conocimiento de numerosos aspectos de sus propios hijos. Es la idea de estar profundamente ligado a alguien por cercanía o parentesco, pero reconocer que, al final, cada persona tiene su propio mundo. Con los personajes que cierran la película, también se plantea que, aunque estas personas los criaron, apenas entendemos una fracción de quiénes son realmente. Este aspecto temático me encanta; se percibe tanto en los momentos dulces como en los incómodos y en esos pequeños detalles que aparecen a lo largo de la película. Todas las viñetas parecen relacionarse entre sí mediante esta misma idea. IM: Especialmente considerando lo enigmáticos que son ambos padres. Se ve en cosas como pasaportes o certificados de nacimiento, que tienen un aire de misterio en todo esto. ¿El vestuario ha servido como guía para conectar con el tono emocional de los personajes? IM: Sin duda. Pienso que Skye ciertamente representaba algo relacionado con el estilo punk. La forma en que asociamos el punk con tonos oscuros, telas rasgadas, medias de red, pantalones cortos desgastados, chaquetas y ese tipo de cosas. Creo que, además de eso, ella también muestra un toque de aflicción. Pero ser punk no significa necesariamente que no pueda ser alegre o extravagante. Sin embargo, parece que carga con cierta tristeza, probablemente ligada a sus padres. Quizás hay una conexión entre los colores de su ropa y la manera en que se siente. LS: Mi personaje es Billy, y él tiene un estilo un poco más rudo; voy en moto, por lo que usé mis propias botas. Para mí, todo estaba en la sencillez de la ropa que llevaba: jeans, una chaqueta, cosas así. Supongo que mi intención era no hacerlo parecer un disfraz, porque nadie quiere eso. Tiene que ser algo auténtico y creíble. Creo que lograron un gran trabajo haciendo que todo se viera bien sin parecer exageradamente moderno, algo que encajara dentro del mundo de Skye y con lo que realmente se sintiera cómodo. Ese es el punto: acertar con ese equilibrio. Además, obviamente Saint Laurent diseñó el vestuario, y Vaccarello entiende perfectamente cómo trabajar con ropa. Y aunque esto viene de una colaboración con una marca de moda, no se siente en absoluto como un anuncio. Tampoco parece un simple disfraz; realmente son prendas que los personajes usarían. ¿Pudieron imprimirles su impronta a los personajes? IM: Creo que mi forma de interpretar es bastante somática. Estoy profundamente conectada con cómo se siente mi cuerpo en el espacio, en el entorno, con la habitación, la ropa, y todo lo que me rodea. Creo que, dentro de esa experiencia sensorial, es casi inevitable que surjan momentos de improvisación espontánea. No solo en términos de acciones similares, sino también en pequeños detalles, como usar apodos cariñosos. Recuerdo particularmente un momento durante el rodaje de una escena en la que Luka y yo nos abrazamos, y sentí que todo lo que habíamos construido en la historia desembocaba en un instante sumamente cargado de emociones. Estábamos en la habitación de los padres de los personajes, y fue un momento muy denso, lleno de peso emocional. Sentí algo como una devastación interior mientras lo vivía. Recuerdo que Jim, el director, intervino en medio de esa intensidad emocional que estaba experimentando y dijo algo como: "Esto es demasiado oscuro. No quiero que todos lloren". En ese momento, me sentí algo frustrada porque yo estaba completamente comprometida con lo que estaba sucediendo en el set. Sin embargo, entendí que era su trabajo como director buscar un balance, asegurarse de que su visión para la película prevaleciera. Lo que intentaba transmitir Jim era cómo Skye, desde su perspectiva interna, experimentaba esa devastación. Jim creó a Skye como personaje desde fuera, desde una percepción estética y narrativa; pero hay cosas que forman parte de la vivencia interna del personaje que él no podía conocer por completo. Después de todo, Jim no es una mujer, no es una hermana y no tiene exactamente esas experiencias personales. Sin embargo, creo que él lograba ver a Skye y entender lo suficiente como para darle vida en pantalla. Aun así, me sentía con el impulso de mostrarle un matiz más emocional y visceral del personaje más allá de su dirección. En cierto sentido, lo que ocurrió no fue algo que yo escogiera deliberadamente. Fue una experiencia visceral y emocional involuntaria para Skye en ese momento. Esta experiencia para mí ejemplifica cómo nace la improvisación: simplemente sucede. También improvisé con Luka en diferentes momentos de la película; por ejemplo, cuando Skye le pregunta si todo iba a estar bien antes de que entrara el propietario. Son pequeños destellos espontáneos que aparecen dependiendo de cómo conectes con el personaje o cómo sientas la intensidad del momento. Supongo que todo esto forma parte de vivir al personaje y permitirle desarrollarse orgánicamente a través de lo que somos y lo que podemos ofrecerle desde nuestra propia profundidad emocional. Considerando que gran parte de la interacción sucede a través de otros medios de comunicación, con formatos y pantallas cada vez más reducidos, e incluso tomando en cuenta tus propias prioridades, ¿qué espacio ocupa el cine hoy en día? LS: Por un lado, es increíble que tantas personas puedan crear contenido y compartir sus ideas con el mundo. Esto ha abierto puertas para muchos jóvenes directores, permitiéndoles iniciar su carrera a través de plataformas como YouTube o mostrando su trabajo a amigos. En ese sentido, es maravilloso porque brinda la oportunidad de dar a conocer ideas. Sin embargo, la otra cara de esta realidad es que muchas personas han perdido el hábito o el interés de ir al cine. Personalmente, creo que lo mejor de ver una película sigue siendo la experiencia en una sala de cine. Para mí, es algo especial; crecí yendo al cine, disfrutando del ambiente, comiendo pochoclos y snacks, y dejando de lado cualquier distracción para dedicarme por completo a la película. Sin el teléfono en la mano, simplemente viendo la historia desarrollarse frente a mí. Por supuesto, los tiempos han cambiado. Cada moneda tiene dos caras, y aunque sigo amando las películas y esa sensación especial de ir al cine, también entiendo que no todos tienen la posibilidad de hacerlo. Hay personas que no tienen tiempo, acceso o recursos económicos para disfrutar de esta experiencia. Por eso, es importante considerar toda la perspectiva. Aun así, para mí, ir al cine sigue siendo una de mis actividades favoritas. PC Sobre la firma Mirá también Newsletter Clarín

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por