Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • En lugar de achicarnos, nos agrandamos; hoy nos gusta tanto la casa que casi dejamos de viajar

    » La Nacion

    Fecha: 25/01/2026 08:45

    El nido vacío fue el punto de partida: en zona norte, una artista plástica y un ingeniero eligieron reinventarse, para finalmente crear una casa fuera de serie de 327 m2 Ante el nido vacío y siendo un matrimonio de más de 60, decidimos encarar el desafío de construir nuestra casa desde cero y a nuestro gusto. Muchos nos decían que era una locura, pero mirando atrás nunca lo dudamos, nos contaron la arquitecta y artista plástica Patricia Pelliccioni y su marido, el ingeniero Jorge Young. Por 20 años, el matrimonio vivió en una casa de techo de tejas con jardín, pileta y mascotas; entonces la alternativa viable era mudarse a un departamento amplio con amenities, vista al río y sin mayores complicaciones. Cuando estuvo terminado, ambos se miraron y supieron que ese no era su lugar. De inmediato, lo pusieron a la venta y comenzó la búsqueda de un terreno para construir de cero. Fue un gran desafío, porque terrenos no sobran, y menos a la calle, dijeron. Pero inesperadamente apareció uno, a una cuadra de la casa donde aún vivían. Demolieron casi todo lo existente y dejaron intacto un roble de 60 años que hoy es la singularidad del jardín. Patricia no tenía experiencia en proyectos de gran escala, por lo que decidió apoyarse en un amigo: el arquitecto Gastón Marín, junto a su socio Lucas Grande (Estudio MGAA). Cuando la obra terminó y colocamos todos los muebles, fue increíble: todo encajó a la perfección. Quedó tal cual me lo imaginaba, incluso los cuadros, que pinté especialmente para cada espacio. Patricia Pelliccioni, artista plástica y dueña de casa El equipo de arquitectos trabajó con una premisa clara: crear una casa minimalista con una isla rodeada de verde, diseñada para que sus dueños disfruten sus hobbies y de una vida social activa. La galería se convierte en el corazón social de la casa: un espacio abierto al verde, ideal para largas charlas, comidas compartidas y momentos que se saborean sin prisa. Verde esencial Gracias al trabajo excepcional de la paisajista Laura Trotti, el jardín se transformó en el edén selvático que queríamos: con un imponente roble como eje, un jardín central y hasta una huerta. El verde entra en cada rincón de la casa, contaron los dueños de casa. Hoy recorrer el jardín y la huerta es nuestro mayor placer diario. Podemos decir que logramos vivir en un oasis urbano. Todo crece y se moldea en armonía con la casa. El dormitorio principal y el escritorio Para el dormitorio principal quería una pared distinta, que funcionara como respaldo visual. Dudé entre verde y azul y, tras varias pruebas, elegí el azul perfecto para el espacio. Creamos un espacio que funciona como mi atelier y el escritorio de Jorge, con vistas al jardín interior. Un rincón sereno que invita a leer, crear y pensar.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por