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  • Desafío educativo en Entre Ríos: "Buscamos fortalecer el vínculo de los jóvenes con empresas y sectores productivos" - Dos Florines

    Parana » 2 Florines

    Fecha: 25/01/2026 08:17

    Desafío educativo en Entre Ríos: Buscamos fortalecer el vínculo de los jóvenes con empresas y sectores productivos 25/01/2026 Carlos Cuenca, presidente del Consejo General de Educación, planteó que uno de los ejes de su gestión será la vinculación entre los estudiantes y el mundo del trabajo. Anticipó que en los próximos meses avanzará con acuerdos con empresas para acercar los jóvenes al empleo. Debemos coordinar mejor los recursos, alinearlos con resultados esperados y fortalecer la capacidad de medir impacto, afirmó. Por Nahuel Amore El empresariado en Entre Ríos viene advirtiendo con mayor insistencia en las dificultades crecientes para emplear a jóvenes formados y responsables, en un contexto de crisis del sistema educativo que se hace extensivo a todo el país. Sumar trabajadores a la plantilla de personal implica no sólo una decisión desde el punto de vista de costos salariales, sino también de formación, que se complejiza aún más ante una nueva generación que no privilegia la estabilidad laboral. Carlos Cuenca, presidente del Consejo General de Educación (CGE) desde diciembre pasado, reconoce que se trata de una preocupación real del sector privado. Por ello, en entrevista con DOS FLORINES, consideró que una de las líneas prioritarias será no sólo reforzar las políticas fundamentales de alfabetización y finalización de estudios, sino también fortalecer la vinculación entre los jóvenes y el mundo del trabajo, para achicar esa brecha. El contador público nacional, que se sumó al gobierno de Rogelio Frigerio luego de su paso por la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) como decano de la Facultad de Ciencias de la Gestión, brindó precisiones sobre el alcance de los programas vigentes y describió el tipo de prácticas formativas que intentarán fortalecer para acercar a los estudiantes a los sectores productivos. En ese sentido, anticipó que, cuando la normativa esté adaptada, avanzarán en formalizar nuevos convenios con empresas. El sector privado de Entre Ríos viene advirtiendo en los últimos años por las dificultades para emplear a jóvenes que estén formados. ¿Reconoce que es uno de los desafíos educativos en la provincia? Sí, es uno de los planteos que venimos escuchando del sector privado en la provincia. Por ello el gobernador Frigerio nos pidió que dentro de los ejes educativos de la gestión, además de promover los planes de alfabetización, tenemos que reforzar el vínculo entre la educación y el trabajo. Al igual que lo hicimos en la universidad, buscamos fortalecer el vínculo de los jóvenes con las empresas y los sectores productivos. Es un desafío importante atender esta demanda y para ello vamos a realizar los cambios normativos necesarios para implementar distintas acciones de acercamiento, para dar soluciones concretas. ¿A través de qué propuestas vincularán a los estudiantes con los sectores productivos? Lo haremos desde Plan Educativo Provincial 2023-2027, en el que se plantea como una de las políticas prioritarias la Transformación de la Escuela Secundaria, que se diseña concretamente dos vínculos: por un lado, fortalecer las redes interinstitucionales de las escuelas en la comunidad; y por otro lado, la articulación del nivel y sus modalidades con sectores de la producción y el mundo del trabajo, para la optimización de las prácticas profesionalizantes en sus diversos formatos. Estas dos políticas estratégicas se fusionan en el Programa Escuela y Comunidad. ¿En qué consiste ese programa? ¿Qué existe hoy concretamente? El Programa Escuela y Comunidad es hoy la principal política provincial de vinculación entre la escuela secundaria y el entorno. Principalmente se trabaja por Secundaria, Privada y Técnica, como un programa propio, en el marco de la política prioritaria de Nación de transformación de la escuela secundaria. Es entendido en sentido amplio: productivo, social, académico y estatal. Y constituye el marco a partir del cual las escuelas pueden establecer relaciones formales y sostenidas con actores de su comunidad. Ahora bien, ¿qué alcance tiene este programa? ¿De qué modo los alumnos pueden formarse y acercarse al mundo laboral? El programa permite que las escuelas desarrollen prácticas educativas y formativas junto a empresas, universidades, organismos públicos, cooperativas, cámaras empresarias y organizaciones sociales. Estas prácticas no se limitan a pasantías tradicionales, sino que incluyen proyectos, experiencias de aprendizaje situadas, instancias de formación conjunta y actividades vinculadas al proyecto de vida de los estudiantes. No está pensado únicamente para el último año del nivel secundario, sino que acompaña a los estudiantes desde el primer año de manera progresiva, ampliando gradualmente el vínculo con el mundo del trabajo, la producción y la vida comunitaria. El desafío, claro está, es fortalecerlo y avanzar en acuerdos con más empresas. ¿Tiene datos del alcance real? Actualmente el programa alcanza a 625 escuelas secundarias -orientadas, técnicas, agrotécnicas, privadas y de jóvenes y adultos-; involucra exactamente a 130.641 estudiantes desde los primeros años; de los cuales 16.617 estudiantes están en condiciones de realizar prácticas educativas y formativas, incluyendo jóvenes y adultos. Hay más de 800 convenios específicos activos y 50 convenios marco, pero el objetivo es fortalecerlo con una escucha atenta de las demandas específicas de las cadenas de valor y las realidades territoriales. Existen socios estratégicos distribuidos en todos los departamentos de la provincia, sean organizaciones, empresas e instituciones que abren sus puertas para que los estudiantes realicen prácticas educativas y pasantías significativas, y hacia allí apuntamos. En definitiva, este alcance muestra que no se trata de un programa focalizado, sino de una política de escala provincial, con presencia territorial efectiva. Entre Ríos tiene la particularidad de su distribución geográfica, con realidades totalmente diferentes. ¿Cómo evalúa el impacto en las comunidades, más aún ante la necesidad de promover el arraigo? Es fundamental profundizar esta política. El Programa Escuela y Comunidad cumple un rol clave porque saca a la escuela del aislamiento, integrándola al entramado social y productivo; conecta los aprendizajes escolares con la realidad, dando sentido a lo que se enseña; y además ayuda a que los estudiantes construyan su proyecto de vida con más información, experiencias y referencias concretas. Otro dato no menor es que el programa incorpora la posibilidad de obtener una doble certificación que amplía conocimientos, habilidades y competencias de los estudiantes. Esta opción permite cursar itinerarios complementarios de Formación Profesional o Capacitación Laboral, obteniendo una acreditación adicional al finalizar la secundaria. ¿Hay una autocrítica sobre la implementación de este programa? ¿Qué hay que mejorar para que la formación sea palpable? El desafío central es pasar de la acumulación de experiencias a la medición de resultados, especialmente en términos de impacto en las trayectorias educativas, continuidad en estudios superiores o formación profesional. Eso debería redundar en una inserción laboral efectiva. ¿El foco está puesto también en los jóvenes y adultos? Jóvenes y Adultos no es un programa, es una modalidad que tienen actualmente, además de primaria y secundaria, los Institutos de formación. El objetivo es trabajar sobre la norma, para poder ser más ágiles y flexibles en la respuesta a los sectores. ¿Cuántos jóvenes hay en los institutos? Hoy hay un universo de 17.000 estudiantes en 145 institutos, y estamos en una revisión permanente de los perfiles. El desafío es mejorar la empleabilidad de los jóvenes y trabajar sobre la flexibilidad y agilidad en la respuesta a los sectores productivos. ¿Cómo se complementa con las políticas de Educación Superior? Educación Superior es un nivel. Desde este lugar damos respuesta al sistema con carreras de formación docente y tecnicaturas. También el desafío es trabajar en un mapa de las necesidades del sector y la oferta educativa para ser cada vez más asertivos en las decisiones. Prácticas educativas ¿Qué tipo de prácticas profesionales se implementan y buscarán fortalecer? El sistema educativo ofrece actualmente una diversidad de prácticas, adaptadas a los distintos niveles y modalidades, lo que constituye una fortaleza importante. Las Prácticas Educativas en la secundaria orientada, integradas al currículum, vinculan contenidos con problemáticas reales del entorno social y productivo; las Prácticas Profesionalizantes se dan en la educación técnica y agrotécnica, con pasantías y experiencias en empresas, industrias, cooperativas, establecimientos agropecuarios y organismos públicos; las Experiencias formativas tempranas, desde los primeros años de la secundaria, que introducen progresivamente a los estudiantes en el mundo del trabajo, la ciencia, la tecnología y la producción; las Prácticas en Educación de Jóvenes y Adultos, con formatos flexibles, fuerte anclaje territorial y orientación a la capacitación laboral; y las Prácticas profesionales supervisadas en Educación Superior, en articulación con universidades e institutos terciarios. Si bien asumió recientemente en el CGE, ¿qué mirada tiene sobre estas prácticas? ¿Son importantes? Estas prácticas se desarrollan principalmente a través del Programa Escuela y Comunidad y de la Educación Técnico Profesional, alcanzando a estudiantes de distintos trayectos y contextos territoriales. La diversidad de prácticas permite acompañar trayectorias heterogéneas, facilitan el acceso progresivo al mundo del trabajo, mejoran la orientación vocacional y ocupacional y fortalecen la articulación entre educación, producción y comunidad. De todos modos, ¿ve un desafío en mejorar estas prácticas? El desafío es ordenar estas prácticas como trayectorias progresivas, evitando que queden como acciones aisladas, y mejorar su articulación entre niveles, con seguimiento e impacto medible. Educación técnica y agrotécnica Argentina en general, y Entre Ríos en particular, se destacaron históricamente por sus escuelas técnicas y agrotécnicas. ¿Cuántas hay hoy activas en la provincia? La estructura de Educación Técnico Profesional clave en la provincia y cuenta con presencia en todo el territorio provincial. Hoy tenemos 52 escuelas de educación técnica, 27 escuelas de educación agrotécnica, ocho centros de Formación Profesional, 20 anexos de Formación Profesional, ocho aulas Taller Móvil; además de las tres escuelas técnicas dependientes de la Uader. ¿Coincide en su importancia para la formación de los jóvenes y una mayor cercanía al mundo laboral? Esta red forma perfiles técnicos y operativos demandados por el sistema productivo provincial, especialmente en sectores como industria, agro, foresto-industria, cadena láctea, energía, logística y servicios técnicos. A través de talleres, prácticas profesionalizantes y proyectos productivos, permite una vinculación directa entre escuela y mundo del trabajo, es cierto. En el caso de la educación agrotécnica, cumple además un rol clave en el arraigo territorial, fortaleciendo economías regionales y proyectos de vida locales. En un mundo que se viene transformando vertiginosamente y trastocó muchos valores, ¿qué lugar cree que ocupan hoy en la sociedad? La educación técnica y agrotécnica sin dudas mejora los sectores productivos, fortalece la identidad productiva de la provincia y constituye una base estratégica de empleabilidad de los jóvenes. Además está claro que articula educación y desarrollo para la vinculación con el sector productivo. ¿Pero qué desafíos observa hoy en este tipo de educación? A pesar de su estructura, creo que enfrenta desafíos históricos. Por un lado, la rigidez curricular, es decir, las dificultades para actualizar rápidamente la oferta; también hay limitaciones en la gestión de horas cátedra y cargos. Y también existe una necesidad de mayor actualización docente frente a los cambios tecnológicos. El desafío es ganar flexibilidad y capacidad de respuesta, especialmente en Formación Profesional y Capacitación Laboral. Desafíos educativos básicos La sociedad en su conjunto coincide en advertir por una crisis educativa, no sólo en Entre Ríos. ¿Cuál cree que es concretamente el problema de fondo? Hoy el principal desafío es que los jóvenes estén en la escuela, que aprendan, permanezcan y egresen con herramientas reales para su proyecto de vida. Persisten dificultades estructurales sobre todo en Lengua y Matemática, que impactan directamente en la continuidad de las trayectorias educativas. El diagnóstico de las Pruebas Pisa son contundentes en ese sentido. ¿Qué otros datos considera preocupantes? En general hay bajos niveles de aprendizaje en áreas fundamentales. Eso se traduce en un escaso egreso efectivo del secundario, especialmente en tiempo y forma, por lo cual hay que seguir trabajando sobre las trayectorias intermitentes, sobreedad y abandono, ya que son indicadores que no se han movido de manera lineal en los últimos tiempos. ¿Qué se hace para revertirlo o, al menos, morigerarlo? A través de la Red de Escuelas que Transforman, que tiene un alcance en 186 escuelas, se trabaja sobre la mejora de aprendizajes en Lengua y Matemática, el fortalecimiento de la gestión directiva, el uso de datos para egreso y abandono, y formación docente situada. Por otro lado, en Escuelas Innovadoras, que se va a implementar en 2026, incluye a 60 escuelas que inician esta línea, que no cambian el diseño curricular, pero sí son innovadoras porque proponen otra organización curricular, un trabajo interdisciplinario, aprendizaje basado en proyectos, alfabetización digital y formatos más flexibles de tiempos y espacios. ¿De qué modo el sistema detecta cuando un alumno podría abandonar o no terminar en tiempo y forma? Se está fortaleciendo el seguimiento de trayectorias a través de dispositivos como el SAT (Sistema de Alerta Temprana) que permite identificar dificultades a tiempo y acompañar mejor a los estudiantes para que permanezcan y egresen. Frente a esta problemática, ¿qué se propone durante su gestión? Lograr que estas políticas impacten sostenidamente en mejores aprendizajes, mayor permanencia y egreso efectivo. Otro desafío en tiempos de ajuste es el presupuestario. ¿Cómo ve este tema para poder encarar los cambios necesarios que traza para su gestión? Existen recursos específicos e inversión en marcha, especialmente en educación técnica, formación profesional e infraestructura educativa, a través de distintos programas y líneas de financiamiento. En este contexto complejo, se avanza en la reorientación de recursos hacia aprendizajes clave y acompañamiento de trayectoria; y en el uso de fuentes complementarias como son los programas federales, aportes privados y articulación interministerial. La inversión está focalizada en función de prioridades estratégicas. Es decir, la existencia de recursos permite sostener programas y estructuras, pero requiere mayor alineación con los objetivos educativos y productivos. ¿Hay margen para ser más eficientes? Sí, el desafío principal no es solo presupuestario. Debemos coordinar mejor los recursos, alinearlos con resultados esperados y fortalecer la capacidad de medir impacto, especialmente en egreso e inserción laboral.

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