Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • A 28 años de la histórica travesía que unió Fray Bentos y Gualeguaychú a nado

    Gualeguaychu » El Dia

    Fecha: 24/01/2026 10:08

    A finales del siglo pasado, el gualeyo Pablo Cosso completó la exigente prueba internacional de casi 40 kilómetros. La meta cumplida fue la síntesis de meses de entrenamiento, esfuerzo físico y fortaleza mental, sostenidos por una disciplina clave para alcanzar el objetivo. A casi tres décadas de esta proeza deportiva, el nadador recordó la experiencia en diálogo con AhoraElDía. Un 25 de enero de 1998, con 28 años, el nadador Pablo Cosso inscribió su nombre en la historia grande del deporte regional al unir, en tiempo récord, los puertos de Fray Bentos y Gualeguaychú. La travesía demandó 7 horas, 45 minutos y 33 segundos, y le permitió superar la marca establecida décadas atrás por el recordado Miguel Pichón Ventura, quien en aquella jornada fue además su guía desde una embarcación. A 28 años de aquella hazaña, Cosso recordó con Ahora ElDía un desafío que marcó un antes y un después para la natación de aguas abiertas entrerriana. Para llegar en condiciones a esa prueba extrema, el oriundo de Gualeguay se preparó compitiendo en el campeonato santafesino de aguas abiertas y entrenando bajo la conducción de Teddy Quintana, del club Banco Provincia. Me acompañó Miguel Pichón Ventura y el Indio Herlein, que era un amigo de Pichón. Nos ayudó mucho el director de Deportes de Gualeguaychú, Mica Romani, quien gestionó hacer noche en Prefectura Fray Bentos, para el otro día salir, rememoró. El recorrido, exigente y estratégico, comenzó desde el club Remeros. Salimos del club Remeros hacia la punta del Banco de la Inés, bordeamos el Banco hasta que Pichón determinó que había que cruzar y apuntar a la entrada de la Escollera. Una vez que ingresamos ahí, unos metros más ya nos metimos dentro del río Gualeguaychú, cruzamos Puerto Boca y ahí sin parar hasta los Galpones del puerto, relató. En ese tramo decisivo, cada detalle contaba: Me hidrataba y me alimentaba cada 20 minutos y el ritmo de brazadas estuvo entre 65 y 70 brazadas según la condición del río. Las condiciones naturales también pusieron a prueba la resistencia física y mental. Durante la travesía me tocó nadar con viento en contra. Recuerdo que cruzamos por un lugar que se llama el Corte y era brazada contra la costa, luchando contra la corriente, señaló. El esfuerzo comenzó a aliviarse cuando el objetivo empezó a tomar forma: Todo fue más ameno cuando empezamos a visualizar la ciudad y la travesía culminó en el Guinche (la grúa del Puerto). Sin embargo, la llegada todavía guardaba una sorpresa. Me hicieron seguir hasta el balneario, donde había una gran recepción, así que tuve que nadar un kilómetro más, pero fue un momento grandioso. Las sensaciones fueron espectaculares: la gente, la devoción y el acompañamiento, la preocupación y el querer que se logre esta travesía fue unánime, además de ser una prueba que rompió con una sequía de décadas. El último que lo había nadado era una persona de apellido González. Entre los recuerdos imborrables de aquel día también aparece una escena tan inesperada como pintoresca. Cuando salí del agua ahí en el balneario me recibió Ricky Maravilla. Yo decía este de dónde salió, no entendía nada qué hacía Ricky Maravilla, que en esos años era muy popular. Claro, ese día estaba haciendo presentaciones en Gualeguaychú y me felicitó con la mano arriba del jopo, el gesto característico de él, es uno de los momentos de color que recuerdo de la llegada. Más allá del cronómetro y de haber bajado el tiempo de Pichón, Cosso le restó protagonismo a la estadística y puso el foco en lo esencial. Si bien logré bajar el tiempo, para mí eso fue una anécdota, una circunstancia. El hecho en lo personal fue prepararme mentalmente y ejecutar la travesía de casi 40 kilómetros. Fue espectacular el momento de llegada, porque la gente de Gualeguaychú estaba expectante con que yo pudiera cumplir el desafío. Con el paso de los años, la escena de Pablo Cosso y su desafío de nadar miles de kilómetros contra la corriente quedó asociada a una de las gestas más exigentes de la natación regional, un desafío personal que unió dos orillas y dejó una postal imborrable del esfuerzo, la preparación y el respeto por el río. Innumerables desafíos por ríos, lagos y mares A lo largo de sus 56 años, el nadador de aguas abiertas Pablo Cosso completó innumerables travesías en distintos puntos del país y del exterior. En Argentina, entre sus desafíos más destacados figuran el cruce del Río de la Plata, con un recorrido de 31 kilómetros; la travesía ParanáDiamante, de más de 64 kilómetros; el cruce del lago Nahuel Huapi, que realizó en tres oportunidades sobre una distancia de 7,5 kilómetros; y el trayecto RamalloSan Pedro, de aproximadamente 60 kilómetros. A nivel internacional, Cosso nadó el Estrecho de Gibraltar, donde unió España y Marruecos a lo largo de 20 kilómetros, además de completar las travesías Viña del MarValparaíso, en Chile, y el cruce del lago Titicaca entre la Isla del Sol y la Isla de la Luna, en Bolivia, ambas de 7,5 kilómetros, entre otras pruebas.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por