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Gualeguaychu » Reporte2820
Fecha: 24/01/2026 02:21
COLUMNA DE OPINIÓN Ocultismo ambiental El silencio de los funcionarios de la Secretaría de Ambiente provincial, de la Subsecretaría de Ambiente municipal, las autoridades de la CODEGU, los que administran la planta de tratamientos de efluentes líquidos del PIG, con respecto al correcto o no funcionamiento de la planta de tratamientos de efluentes industriales del PIG, sin duda, demuestra que no nos quieren informar. Si todo está bien y no debemos preocuparnos ¿Por qué callan?, o lo que es peor no tienen nada para informar, ergo la planta sigue sin funcionar, pero, nos deben la información de lo que viene sucediendo desde febrero de 2025, al día que todo se normalizó si así sucedió, o hasta el día que se normalice, que sucede o sucedió durante ese tiempo, qué productos químicos y otros derivaron sin tratamiento alguno a nuestro río Gualeguaychú. ¿A hoy la planta sigue sin funcionar, funciona deficientemente, o funciona correctamente?, nada nos explican al respecto. El último refugio, que tenemos en defensa de nuestros derechos como ciudadanos que vivimos en una República, es, sin duda, recurrir a los jueces y fiscales para que pongan las cosas en su lugar y, así, está sucediendo. La planta no funciona correctamente -reitero-, por lo que se sabe, desde febrero de 2025 que, motivo la apertura de un expediente penal por parte de la Fiscalía Federal de Gualeguaychú, luego la denuncia del Foro Ambiental que, tomando la misma presente, sólo, por decisión propia, denuncia penal por la posible comisión del delito de contaminación en julio del 2025. El Juzgado Federal de Gualeguaychú y la Fiscalía Federal, no se hicieron los distraídos, como sí lo hicieron nuestras autoridades políticas, dos allanamientos e innumerables medidas de prueba, ordenadas por el Juzgado Federal, lo corroboran. Los responsables son muchos: las empresas del PIG; CODEGU; la comisión de industriales que administran la planta de efluentes del PIG; funcionarios políticos desde el gobernador Rogelio Frigerio, no porque se me ocurra, sino que lo determina el Acuerdo de Anchorena, firmado por Argentina y Uruguay, en 2012; hasta la Subsecretaria de Ambiente de Gualeguaychú que, es la que tiene el poder de policía de control de la misma. Esto es demostrativo de cuando todo se hizo público salieron presurosos a aplicar una multa, y antes que hicieron, si es su responsabilidad el control del funcionamiento de la mentada planta, o no controlaron, o si lo hicieron, no les importo que estuviera sucediendo lo que ahora sabemos. Tal es así, demostrativo de que son responsables todos los nombrados supra que, el 26 de noviembre de 2025, hicieron una convocatoria en la sede de la CODEGU, (con excepción del Gobernador), a los primeros damnificados de lo que ocurre con la planta de efluentes líquidos del PIG: los vecinos del Barrio Don Pedro, representantes industriales, la Subsecretaria de Ambiente municipal y, el asesor legal de la secretaría de Ambiente provincial, Osvaldo Fernández. Al terminar se informó a la prensa, sin ponerse colorado, que como era un expediente abierto no podía dar información. A esto digo falsea la verdad, cometiendo el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público porque las acciones administrativas son Públicas, el Secreto de sumario lo determina un Juez, no un funcionario político de tercer orden. Ese ocultismo en manos de nuestras autoridades responsables, sin duda, llevan al desconocimiento de la población de lo que sucede con la planta de efluentes líquidos del PIG y, si lo que vuelcan al río Gualeguaychú es contaminante o no. Ocultan información sensible y, si la ocultan nada bueno, debe ser lo que no quieren informar, sino que problema hay en decirlo. Lo incomprensible (o sí) es que las autoridades responsables no nos brindan ninguna información al respecto o, sin eufemismos, digo nos ocultan información. Temerario accionar de nuestras autoridades, el agua que consumimos a diario, hoy, sin duda, no sabemos en qué condiciones está, de este tema ni una palabra, eso genera incertidumbre y un posible daño a nuestra salud. Hay análisis realizados que no fueron comunicados debidamente a la sociedad, ese ocultismo, reitero, es Inconstitucional, vivimos en una república, las decisiones, las acciones, de los funcionarios son públicas, rotundamente digo, en este tema no es así. Podemos estar tranquilos al bañarnos en nuestro río, se sabe, que uno al sumergirse en el mismo puede tomar agua, entra en nuestros oídos, moja nuestra piel, consumimos lo que se pesca del mismo, el consumir el agua que sale de nuestras canillas, ¿es seguro?, con el silencio de nuestras autoridades que tenemos desde (mínimo) febrero de 2025 me lleva a la duda.
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