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» La Nacion
Fecha: 23/01/2026 18:20
Plazas, parques y bosques urbanos: La hoja de ruta ambiental desde los vecinos porteños para mitigar las olas de calor Un conjunto de quince iniciativas para crear nuevas plazas, parques y bosques urbanos fue presentado por grupos vecinales y colectivos socioambientales ante la Legislatura porteña con el objetivo de reconvertir terrenos hoy ociosos, ferroviarios o subutilizados en espacios verdes públicos en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de proyectos de distinta escala que van desde microreservas urbanas hasta grandes parques ferroviarios y que comparten un mismo diagnóstico: la ciudad enfrenta un déficit estructural de espacios verdes, profundizado por la densificación, la impermeabilización del suelo y el impacto creciente del cambio climático. Las propuestas, articuladas desde barrios tan diversos como Palermo, Villa Urquiza, Almagro, Colegiales, San Telmo, Liniers y San Nicolás, proponen integrar estos futuros espacios a una red de infraestructura verde de escala metropolitana, capaz de aportar sombra, biodiversidad, regulación térmica, absorción de agua de lluvia y espacios de encuentro comunitario en una ciudad cada vez más expuesta a olas de calor extremas. La batería de propuestas fue ingresada en la Legislatura en los últimos dos años y plantea al espacio verde como una herramienta ambiental estratégica. Algunas ya están en una instancia de debate en las comisiones y otras fueron abordadas desde el Poder Ejecutivo y se encuentran en distintas etapas de progreso. Las organizaciones sostienen que el aumento de temperaturas, la intensificación de las lluvias y la pérdida de arbolado urbano exigen una redefinición de las prioridades de la planificación urbana. Si bien los registros oficiales contabilizan más de 2100 hectáreas de áreas verdes en la ciudad, en ese cómputo se incluyen superficies que no cumplen funciones de preservación ambiental como canteros, macetas, separadores viales o plazoletas con mayoría de superficie de cemento. Recomendación internacional La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre 9 y 15 metros cuadrados de espacio verde por habitante, con proximidad al hogar. En varios de los barrios incluidos en estas iniciativas, la relación está muy por debajo de esos valores, lo que convierte cada nuevo sitio con superficie absorbente en una pieza clave de la infraestructura urbana. Uno de los proyectos de mayor escala se localiza en Palermo, sobre un playón ferroviario de unas seis hectáreas ubicado en el trazado del arroyo Maldonado, entre Juan B. Justo y Godoy Cruz. Organizaciones barriales proponen allí la creación de un bosque urbano, con plantación de especies nativas, continuidad de suelo absorbente y senderos de bajo impacto. Alejandro Lacreu, uno de los promotores del Parque del Maldonado, explicó que el predio se encuentra en el medio de una cadena de espacios verdes que conecta el biocorredor de la Costanera con Agronomía y Chacarita. Desde esa perspectiva, buscan restituir conectividad ecológica y permitir el paso de aves y fauna urbana hoy interrumpido por la trama edificada. Pensamos el parque como un refugio climático frente a las olas de calor que ya son parte de las islas térmicas en las que se está transformando Buenos Aires, señala Lacreu. El diagnóstico es compartido por vecinos de Villa Crespo y Chacarita, barrios con escasez de espacios verdes de cercanía para una población estimada en más de 60.000 personas. El proyecto incorpora además una dimensión socioambiental y cultural: propone actividades comunitarias, la recuperación de la memoria del arroyo Maldonado y la recreación de un hilo de agua superficial, una acequia de entre 150 y 200 metros de largo y 50 centímetros de ancho que simule el curso de un pequeño arroyo, alimentado con agua de napas. En Villa Santa Rita, la inauguración de la primera plaza del barrio en abril de 2025 abrió un proceso de revalorización ambiental que ahora busca ampliarse. Vecinos proponen transformar tres lotes baldíos de la zona en nuevos espacios verdes. Desde el colectivo barrial recordaron que Villa Santa Rita fue durante décadas el único barrio porteño sin plazas públicas, una carencia que impactó directamente en la calidad de vida. La densidad poblacional supera los 15.400 habitantes por kilómetro cuadrado, en un territorio de apenas 2,3 kilómetros cuadrados. Una plaza, incluso pequeña, mejora la ventilación, baja la temperatura y genera contacto cotidiano con la naturaleza, señalaron. Parque Ferroviario Urquiza En Villa Urquiza, el foco está puesto en el polígono delimitado por Triunvirato, Bucarelli, Roosevelt y las vías del Mitre, una superficie degradada. La propuesta vecinal busca crear el Parque Ferroviario Urquiza, con predominio de arbolado, suelo permeable y uso público. En los últimos meses, el gobierno de la ciudad convocó a vecinos para acordar un diseño del futuro espacio y otorgó una partida en el presupuesto estimada en $1400 millones. Mónica Dittmar, del colectivo Urquiza+Verde, advirtió que el Código Urbanístico permitió en los últimos años un fuerte proceso de densificación: Se construyen torres donde había casas bajas, se extraen árboles y hoy transitar por Triunvirato o Roosevelt es una odisea. Hay contaminación, inseguridad y una clara isla de calor. El proyecto, presentado en la Legislatura, plantea conservar el arbolado existente, recuperar viviendas ferroviarias con valor patrimonial y garantizar la accesibilidad peatonal. Pedimos más verde y menos cemento para mejorar la calidad de vida, resumió Dittmar. En el microcentro porteño, en el límite entre San Nicolás y Retiro, organizaciones en defensa del patrimonio histórico impulsaron la creación de una plaza en el predio ubicado al lado del convento y monasterio Santa Catalina de Siena, un complejo arquitectónico que data de 1745. La propuesta busca sumar un pulmón verde en una de las zonas con menor proporción de espacios abiertos de la ciudad. Sin embargo, ese espacio -donde funcionó por décadas un estacionamiento- fue adquirido por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para levantar allí un templo de 38 metros de altura en un emprendimiento que incluye un polígono menor de superficie abierta al público. Sin embargo, la obra está detenida por orden judicial. Desde la Asociación Basta de Demoler remarcaron que este es el predio no construido más extenso del microcentro y permitiría incrementar suelo absorbente y arbolado. El proyecto descarta expresamente el modelo de plaza seca y promueve árboles de gran porte para mitigar el calor en una zona de altísima densidad laboral y turística. En Almagro, varias iniciativas convergen en un mismo diagnóstico: la Comuna 5 tiene 0,2 metro cuadrado de espacio verde por habitante. Entre las iniciativas figura la plaza en homenaje a Tita Merello en Corrientes y Gallo. Así como nuevos espacios verdes en Palestina y Rocamora y microreservas urbanas en Salguero al 400 y en Acuña de Figueroa 981. Los impulsores señalaron que no hay plazas en un radio de más de 15 cuadras, incluso en zonas con varias escuelas. Un padre tiene que tomar un colectivo para llevar a su hijo de dos años a una plaza. No se respeta el derecho del niño a jugar en un ambiente sano, advirtieron. Para los vecinos de Colegiales, en tanto, avanza la concreción de la Plaza Biró en terrenos que fueron playa ferroviaria. Gustavo Beade, referente vecinal, recordó que el espacio fue asfaltado y usado para ferias, pero que desde 2023 los vecinos retomaron la idea de un espacio verde real. Colegiales tiene apenas 0,7 metro cuadrado de verde por habitante. Ante el déficit descomunal de espacios verdes, cada centímetro cuenta, aseguró. La plaza llevaría el nombre de Ladislao José Biró, inventor de la birome, un elemento que revolucionó mundialmente la escritura, y vecino histórico del barrio. En Caballito, organizaciones impulsan la reconversión del playón ferroviario del Sarmiento en un parque público con arbolado frondoso y continuidad ecológica. En San Telmo, el proyecto de la Plaza Pedro Benoit busca expropiar y unificar predios baldíos en el Casco Histórico para crear un espacio verde participativo. En Liniers, vecinos solicitan la creación de una plaza en Barragán 287, lindera a la Autopista 25 de Mayo. Sería un espacio de integración social, mejora ambiental y seguridad para el barrio, señaló María Florencia Noval, una de las impulsoras. Y en Balvanera progresa el debate por el diseño de una plaza en un terreno ubicado en Ayacucho y Perón.
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