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» Clarin
Fecha: 23/01/2026 16:57
La campaña Démosle pelota al autismo, impulsada por la Asociación Argentina de Tenis (AAT) en 2025 continuará este año, según anunció recientemente en su página oficial. En un ecosistema deportivo donde muchas acciones solidarias suelen agotarse en el impacto inicial, la AAT eligió otro camino: sostener y ampliar una iniciativa que parte de una idea simple y poderosa. El concepto es concreto: reutilizar pelotas de tenis en desuso para colocarlas en las patas de mesas y sillas de escuelas públicas. El objetivo es reducir el ruido ambiente, uno de los principales factores de sobrecarga sensorial para chicos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras condiciones del neurodesarrollo. Menos ruido implica más concentración, menos ansiedad y un entorno educativo más amigable. Para este 2026, personajes del mundo del espectáculo y del deporte dijeron presente en un video institucional que invita a participar de la iniciativa. Ricardo Darín, Andy Kusnetzoff, Luis Novaresio, Morena Beltrán, Federico Coria y Delfina Pignatello; entre otros; invitaron a entregar aquellas pelotas de tenis que ya no se usan, para que vuelvan al juego dentro del aula. Además, el respaldo dado este año por Gabriela Sabatini, referente indiscutida del tenis argentino, viene -con su participación- a potenciar el mensaje de concientización. Los puntos de recolección de todo el país se actualizan en el sitio de Fundación INECO (https://www.fundacionineco.org/), donde también es posible solicitar ser punto de recolección (para clubes, instituciones, organizaciones y espacios que quieran sumarse). En este 2026, la campaña se fortaleció con varios hitos: Presencia en competencias internacionales disputadas en el país, como el AAT Challenger TCA y el AAT W50 Buenos Aires. Ampliación de puntos de recolección en todo el país, con apoyo logístico de la AAT. La incorporación de Gabriela Sabatini, una figura transversal al deporte argentino, cuyo respaldo potencia el alcance simbólico y mediático de la iniciativa. Alianzas con clubes e instituciones, como River Plate, que sumó sus instalaciones como punto de recolección. Autismo, adolescencia y deporte: por qué el tenis importa El Trastorno del Espectro Autista no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo caracterizada por una organización cerebral atípica. Se manifiesta principalmente en dos dimensiones: dificultades persistentes en la comunicación e interacción social, patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. En la adolescencia tardía, alrededor de los 16 o 17 años, el desafío se intensifica. El cerebro atraviesa una etapa crítica de maduración especialmente de la corteza prefrontal mientras aumentan las demandas sociales, la presión por la autonomía y la exposición al estrés. En ese contexto, el deporte deja de ser accesorio. La evidencia científica es clara: la actividad física regular actúa como una intervención terapéutica de base neurobiológica. Mejora la integración sensorial, regula el afecto y fortalece las funciones ejecutivas (memoria de trabajo, control inhibitorio, flexibilidad cognitiva). El tenis, en particular, aparece como un deporte modelo para personas neurodivergentes. Así lo explica la doctora Rujuta Wilson, neuróloga pediátrica en UCLA y ex tenista: Su estructura, la previsibilidad de sus reglas y la exigencia de reciprocidad física lo convierten en una intervención ideal para adolescentes que necesitan entornos seguros pero desafiantes. A diferencia de deportes caóticos o de contacto permanente, el tenis combina ritmo, pausa, repetición y desafío, favoreciendo la concentración, la toma de decisiones y la autorregulación emocional. El deporte en general y el tenis en particular, permiten: mejorar la hidratación y la nutrición, aumentar las habilidades de procesamiento auditivo y visual, mejorar las habilidades de resolución de problemas, aumentar la concentración y el poder cerebral, aumentar las habilidades lingüísticas y sociales, desarrollar la disciplina y reducir el estrés. Bautista Tadini: una historia personal que explica el todo La vida de Bautista Tadini es una historia de superación; de barajar y dar de nuevo. Diagnosticado con TEA a los dos años, encontró en el tenis una vía de socialización cuando el fútbol no terminó de encajar. La raqueta, el frontón y luego la competencia le dieron un marco, una rutina y un espacio de pertenencia. El 11 de mayo de 2025, se consagró campeón del Abierto Regional Sub 16 en San Juan. Al día siguiente, el ACV paralizó la mitad izquierda de su cuerpo. Estaba en su casa, sentado en un sillón mirando televisión y su cuerpo dijo basta. Su padre Sergio- había salido a comprar comida. Cuando llegó, encontró a su esposa Valentina, desesperada, junto a Bautista desmayado y tirado en el piso. Llamaron al 911 y rápidamente fue llevado al hospital Rawson. Internación, estudios, incertidumbre. La rehabilitación fue física, pero sobre todo emocional. Hubo ansiedad, llanto. El colegio quedó en pausa; la vida, también. El flaco desgarbado, de 1.90 mts de estatura y jugador del Club Banco Hispano de San Juan, fue a buscar la red, y dio el smash más potente que pudo. Fue a buscar el partido; y lo esta ganando. El punto de inflexión llegó, paradójicamente, de la mano del tenis. Primero volver al club sin raqueta. Después, empuñarla otra vez. Entrenar con chicos más pequeños para recuperar confianza. Reírse. Frustrarse. Persistir. Seis meses después, Bautista volvió a competir en un Regional en Mendoza. No ganó, pero volvió. Y eso, para él y su entorno, fue el verdadero triunfo. El apoyo trascendió lo familiar; y es que Francisco Cerúndolo le envió un mensaje de aliento, un gesto pequeño en apariencia, pero enorme en impacto emocional. Bautista construye su futuro a base de sueños: volver a jugar, ser como Novak Djokovic y correr en el cemento del Australian Open. La historia de Jenson Brooksby El circuito profesional de tenis cuenta con un antecedente de un tenista diagnosticado con autismo que llegó a la elite del deporte. El estadounidense Jenson Brooksby(26), ex número 33 del ranking ATP, hizo público en el año 2024- su diagnóstico de autismo y explicó cómo procesa de manera más intensa el ruido y el entorno competitivo. Lejos de esconderlo, lo convirtió en parte de su identidad deportiva, transformándose en referente para jóvenes que enfrentan desafíos similares. "Es hora de que comparta algo que he mantenido en silencio durante toda mi vida. Me diagnosticaron el extremo severo del espectro cuando era muy pequeño. No hablaba hasta los cuatro años. Me tomó 40 horas a la semana de terapia ABA intensiva" confesó el tenista norteamericano en sus redes sociales. Otros deportes en Argentina que se sumaron a la iniciativa Este cambio cultural no solo ocurrió en el tenis. En la Argentina, en el año 2025; y en el marco de la semana azul, otras instituciones deportivas comenzaron a avanzar en la misma dirección: La AFA y la Tarjeta Azul: la Liga Profesional de Fútbol implementó la tarjeta azul de Concientización sobre el Autismo durante la fecha 12 del Torneo Apertura como una acción simbólica para promover la inclusión, el diálogo y la empatía a través del fútbol. Independiente y su Palco Sensorial: Rodrigo Rey salió a la cancha, el 29 de marzo del 2025, junto a su hijo Beni padece autismo- en el partido frente a Godoy Cruz; en la oportunidad se inauguró un palco sensorial, adaptado especialmente para que sirva de refugio para chicos con autismo y puedan ver los partidos sin sufrir Tursimo carretera: El Turismo Carretera presentó en el autódromo de Buenos Aires el primer palco sensorial móvil del mundo, un espacio diseñado para personas con autismo y otras neurodivergencias que ofreció un entorno seguro, confortable y adaptable para disfrutar de la experiencia automovilística. La relevancia de estas historias no se mide en trofeos. Se mide en procesos, en continuidad institucional, en la capacidad de convertir un recurso deportivo en una mejora concreta para la vida cotidiana. El tenis argentino, con la campaña Démosle pelota al autismo y con historias como la de Bautista Tadini, empieza a construir un relato distinto: uno donde competir no es lo único que importa. En un calendario saturado de resultados, rankings y polémicas, estas iniciativas recuerdan algo esencial: el deporte también puede ser un lugar donde quedarse cuando todo lo demás se detiene. El tenis entendió a entender que su impacto real no siempre se mide en puntos, sino en personas. Mirá también Newsletter Clarín
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