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Concepcion del Uruguay » Miercoles Digital
Fecha: 23/01/2026 15:24
La reciente aprobación del Reglamento de Generación Distribuida Comunitaria en la Provincia de Buenos Aires marca un hito en la transición energética local, permitiendo a usuarios, pymes, consorcios y cooperativas asociarse para producir electricidad a partir de fuentes renovables, destinarla al autoconsumo y vender excedentes a la red eléctrica. Esta medida, formalizada a través de la Resolución N.º 17/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, resuelve una brecha regulatoria que hasta ahora limitaba iniciativas colectivas, dejando fuera a entidades como cooperativas que buscaban compartir infraestructura y costos. Con un enfoque en proyectos de mediana escala superiores a 10 kW, el esquema incluye incentivos fiscales, compensación de excedentes en facturas y reglas claras para distribuidores provinciales y municipales, abriendo la puerta a un modelo más inclusivo y sostenible. Este avance no surge de la nada: las cooperativas de servicios públicos en la Provincia de Buenos Aires han mostrado un interés sostenido en la generación distribuida comunitaria, inspiradas en el liderazgo de sus pares cordobesas. En Córdoba, el modelo ha prosperado muchísimo, con parques solares comunitarios gestionados por cooperativas, como el de General Roca con 684 paneles fotovoltaicos y 380 kWp de potencia, que abastece a unos 200 hogares mediante un innovador sistema de tokenización para compensar consumos virtuales. Otros ejemplos incluyen el parque de Morteros, el más grande impulsado por una cooperativa en el país con 594 paneles; el de Porteña bajo el servicio Coop Solar, abierto a la comunidad; y el de Las Varas, con 360 paneles que generan 220 kW para potencialmente 140 hogares. También hay experiencias en el norte y el oeste provincial. Con estas iniciativas, más los parques solares privados no cooperativos, Córdoba consolida su posición con el 33% de la potencia instalada en generación distribuida a nivel nacional, superando los 30 MW y más de 1.341 usuarios-generadores, promoviendo un enfoque inclusivo que integra hogares, empresas y cooperativas. En Buenos Aires, las cooperativas han seguido este camino con iniciativas pioneras. Ya en 2019, cuatro entidades bonaerenses entre ellas las de Pigüé, Tornquist, Saavedra y Coronel Suárez avanzaban en el acondicionamiento de predios para administrar parques solares, demostrando un compromiso temprano con la energía renovable. Más recientemente, en el marco de la Federación de Cooperativas de Electricidad y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires (Fedecoba), se han discutido redes de generación para impulsar la transición energética, sorteando desafíos económicos y regulatorios. Un caso emblemático es la Cooperativa Eléctrica de Castelli (CUECCA), que instaló un aerogenerador capaz de cubrir hasta el 20% de la demanda local y aspira a expandirse hacia un parque eólico completo, destacando el rol pionero de estas entidades en la provincia desde los años 90. Con la nueva reglamentación, estas cooperativas bonaerenses están posicionadas para escalar proyectos similares a los cordobeses, articulando con programas como el Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida (PROINGED) y superando barreras previas, como la eliminación de fondos nacionales como el FODIS. Este marco no solo fomenta la soberanía energética y reduce emisiones, sino que democratiza el acceso a renovables en comunidades rurales y urbanas, alineándose con una tendencia nacional donde provincias como Buenos Aires ya cuentan con 757 usuariosgeneradores y 15 MW instalados en generación distribuida. El futuro apunta a una matriz más limpia y participativa, donde las cooperativas juegan un rol central en la replicación de éxitos como los de Córdoba. Esta nota es posible gracias al aporte de nuestros lectores |
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