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Cerrito » Debate Abierto
Fecha: 23/01/2026 13:30
Leido 5 veces Un análisis del Mg. Cr. Álvaro Gabás advierte sobre un proceso de desindustrialización estructural que afecta principalmente a las PyMEs. Pese a ciertos indicadores macroeconómicos favorables, el cierre de más de 21.000 empresas y la caída en sectores clave como el textil y la construcción marcan un escenario crítico para el empleo formal. El desempeño macroeconómico del gobierno de Javier Milei entre 2023 y 2025, caracterizado por el superávit fiscal y el crecimiento del PBI, ha coexistido con un acelerado proceso de destrucción del tejido productivo nacional. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en este período se registró la pérdida de 21.046 empleadores y más de 270.000 puestos de trabajo registrados. Este fenómeno no se considera un efecto colateral transitorio, sino la consecuencia de una política económica que prescinde de instrumentos de desarrollo productivo. El impacto devastador en las PyMEs El ajuste productivo se concentró casi exclusivamente en el núcleo de las pequeñas y medianas empresas. De acuerdo a las fuentes, el 99,63% de las bajas de empleadores correspondió a firmas de hasta 500 trabajadores, mientras que las grandes empresas solo representaron el 0,37% de los cierres. Esta situación fue impulsada por una combinación de factores: apertura comercial indiscriminada, apreciación cambiaria, altas tasas de interés y el retiro del Estado como coordinador del desarrollo. Sectores en rojo: textil, construcción y metalurgia El informe detalla la situación crítica de rubros específicos: Sector Textil: Desaparecieron 523 empresas y se perdieron 17.658 empleos registrados (una contracción del 15% del sector), afectados por el desplome del consumo y la duplicación de importaciones de prendas. Construcción: El parate de la obra pública provocó una caída del 8,3% en la cantidad de empleadores y una pérdida de puestos que, según el IERIC, ascendería a 120.000 empleos si se consideran los subcontratados. Metalurgia: La actividad cayó un 4,6% interanual a octubre de 2025, con un 83,3% de las empresas anticipando que mantendrán o reducirán su personal. Un crecimiento sin desarrollo Las conclusiones del análisis advierten que la recuperación actual es frágil y excluyente, ya que se sustenta en variables financieras pero debilita la capacidad exportadora y el conocimiento acumulado del capital humano. La ausencia de políticas sectoriales incentiva la reprimarización de la economía, corriendo el riesgo de consolidar un crecimiento estadístico sin desarrollo, con una estructura productiva más dependiente del exterior y menor capacidad de generar empleo sostenible en el largo plazo. (Fuente: Cedma)
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