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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 23/01/2026 09:48
Edgardo López Osuna Hace unos días escuche a un conocido periodista de Capital contar a su público que lo invitaron a disertar en París, y que, al salir en la autopista Ricchieri, camino a Ezeiza, se topó con un corte de la ruta por una protesta de los Taxis contra los Uber. Pudo evitar el corte y volar, pero el llegar a destino, entre el aeropuerto Charles de Gaulle y el centro de París, se encontró con otro corte de ruta de los Uber en protesta contra los Taxis Autónomos. El mundo cambia a una nueva era económica en forma vertiginosa, en 2025 vi una fábrica en Osaka, Japón, donde fabrican automóviles sin intervención humana. Solo unos pocos operarios supervisando el funcionamiento. Estos emprendimientos producen más, mejores y a mejor precio los automóviles. A la Argentina le toca ese cambio de era, pero partiendo de más atrás, no solo en la economía, sino en la concepción ideológica de la misma. Por tomar un ejemplo (podría hacerlo con otros) veo noticias donde con preocupación titulan que cerró una fábrica textil en tal lado, despidieron a tanta gente, cerraron otra en aquella ciudad con X cantidad de familias que se quedan sin sustento. Ni por peyorativo, ni por inhumano, ni por inconsciente lo que pienso es que estos cierres son naturales si lo vemos en el contexto de hacia dónde va el mundo. También en 2025 fui a Seúl, donde vi una fábrica de remeras que despacha la friolera de 1.000.000 de las mismas por día, y sin trabajo humano. Estos solo trabajan en el sector diseño, todo lo demás esta automatizado. ¿Nosotros aún tenemos la visión de abrir fábricas textiles con cientos de máquinas de coser y operarios sentados allí 8 horas por día? ¿Tenemos la visión de 1945 en el año 2026? ¿Reclaman que sigan operando, fabricando lo que el mundo hace mucho mejor y más económico? La única posibilidad que veo de vivir en un país así, es que nos cerremos al mundo, con las consecuencias que todos conocemos, de atraso, pobreza, marginalidad, etc. Antes de terminar la idea, aclaro que ni en Japón ni en Corea hay problemas de desocupación laboral. Al contrario, los niveles son bajísimos. Con el cambio tecnológico naturalmente se crean nuevas demandas, aparecen nuevas ofertas, sobre todo, ligadas al sector servicios, que es lo que genera mano de obra, en el mundo altamente tecnificado de hoy. El trabajo independiente y autónomo es el que más crece en el planeta. El cierre de fábricas como lo veo yo, no es una mala noticia si lo miramos como lo hace todo el mundo moderno, es una readecuación de la economía. Para que hoy tengan automatizadas las fábricas textiles en el Sudeste Asiático, hubo millones de personas que tuvieron que dejar de trabajar de textiles y dedicarse a otra cosa, así sucedió en la gran mayoría de las actividades económicas con resultados óptimos. Podemos a simple vista ser lideren mundiales en el sector agropecuario, en el energético, en minerales y en turismo, y creo que es allí donde debemos apuntar Aquí ya dejaron de existir los quioscos de revistas, los diarios impresos, el lechero, el verdulero a domicilio, los video clubes, el teléfono fijo, los tenedores de libros, los escribas, los lancheros, el lustrabotas en la plaza y miles de actividades que las fue borrando el progreso. Bueno, creo que se acelera ese cambio y que, gracias a Dios, la Argentina se está subiendo a él. (*) Edgardo López Osuna es un empresario Pyme.
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