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  • Cuatro desmayos, 20 horas de hospital y misterio en la Copa Africana: ¿Senegal sufrió su propio bidón de Branco en la final con Marruecos?

    » Clarin

    Fecha: 23/01/2026 06:57

    Carlos Bilardo predijo por TV hace 25 años que el futuro del fútbol estaba en Marruecos, aunque según sus dichos en realidad ya lo había advertido cuando visitó ese país a mediados de los setenta, un cuarto de siglo antes. Lo que no dijo el sabio doctor esa noche en el programa de Nico Repetto y ante la mirada variopinta y curiosa de Sebastián Estavenez, Domingo Cavallo y Gustavo Garzón, entre otros, fue que la reciente Copa Africana de Naciones lo iba a "homenajear" con una situación muy controvertida que difícilmente llegue a comprobarse. Tres jugadores de Senegal tuvieron que quedar afuera de la final ese mismo día por lo que se supone fue un cuadro de intoxicación, y uno de ellos, que iba a ser titular, se desmayó camino al estadio y terminó hospitalizado durante 20 horas, tal como se reveló este jueves. El futbolero lo entiende: ¿cómo se le llamará al bidón de Branco en tierra marroquí? Vale refrescar la anécdota porque ya pasaron ocho mundiales y el público se renueva. En los octavos de final de Italia 90, Argentina le ganó de milagro a Brasil por 1-0 con pase icónico de Diego y gol orgásmico de Caniggia pero en el país vecino quedó la sospecha (o la acusación) de que algunos jugadores (entre ellos el mediocampista Branco) jugaron mareados tras tomar agua con sedantes de las botellitas que ofrecían los argentinos. Un mito jamás confirmado por el técnico campeón en 1986 pero que fue alimentado con picardía desde nuestras latitudes por Maradona y compañía. El vale todo como causa nacional. En Marruecos, donde desde hace 15 años invierten y trabajan en tener una selección de elite, y van camino a lograrlo (ya fueron cuartos en Qatar 2022, estableciendo un récord para el continente), también demostraron que lo que pasa fuera de la cancha importa, aunque esta vez apelaron a conductas que se visibilizaron y obligan a un replanteo. La más evidente fue la pelea por las toallas molestando a los arqueros de Nigeria y Senegal, tanto en la semifinal como en la final, con alcanzapelotas lanzados tipo pirañas para robárselas y los suplentes metidos en la insólita disputa. Otra batalla en suelo marroquí fue la mediática, con periodistas de varios países exagerando su nacionalismo y enfrentados durante las conferencias de prensa; a su vez que fogoneando fake news luego desmentidas que durante días aseguraban que había muerto una persona en los incidentes entre los senegaleses y la seguridad de Rabat. Ahora, la supuesta intoxicación de los jugadores de Senegal es un capítulo más en esta Copa Africana que pasará a la historia por la cantidad de particularidades que ofreció a lo largo de estas semanas inolvidables. Un episodio que generó dudas en los instantes previos del partido y que recién este jueves empezó a tener más detalles, cuando uno de los implicados, Krépin Diatta, decidió hablar y contar lo que le tocó sufrir. El lateral del Mónaco, que venía siendo una fija en el 11 del equipo que lidera su capitán, Sadio Mané, se empezó a sentir mal por la mañana pero su estado empeoró camino al estadio, en el autobús que los transportaba. Luego, la situación se tornó dramática y tuvo que ser trasladado a un hospital, donde pasó 20 horas tratando de recuperarse. Algo parecido les tocó afrontar a otros dos jugadores. Ousseynou Niang se desplomó durante el precalemtamiento previo: hay un video en que se observa cómo cae al césped abatido, los médicos corren y sus compañeros lo asisten rodeándolo para salir de la cancha. Aseguran que tuvo que ir en silla de ruedas hasta el vestuario. Un rato después, en el entretiempo, Pape Mata Sarr sintió algo parecido y quedó fuera del encuentro. De ellos, la baja más significativa fue la de Diatta: su lugar en el lateral derecho terminó siendo ocupado por Antoine Mendy. En ese sector atacaba Brahim Díaz, el goleador del torneo, que falló el penal sobre la hora. En medio de los festejos, todos se acordaron de Diatta, el cuadro más preocupante. No sabemos qué le pasó, reconoció en medio de esa noche llena de drama Pape Gueye, autor del 1-0 en el alargue. Desconocemos su enfermedad, dijo al día siguiente Sébastien Pocognoli, su entrenador en el Mónaco francés, todavía preocupado y sin información clara. Ismail Jakobs, otro compañero en la selección, fue más allá: Pasaron muchas cosas antes del partido, ya van a salir a la luz..., comentó generando todavía más intriga. Senegal fue campeón y un par de días después la figura de Diatta reapareció en el micro que transportaba al equipo por las calles de Dakar, su ciudad de nacimiento. Allí se lo ve detrás de Mané, algo apagado y serio, sentado en el fondo transporte, como si todavía sintiera las secuelas de lo que le había tocado atravesar en el último día de la Copa Africana, donde venía siendo figura. Este jueves, Diatta por fin habló. El joven de 26 años por el que el Mónaco le pagó casi 20 millones de dólares al Brujas en 2021, pudo poner en palabras lo que le pasó aunque todavía no conoce el origen de su problema. "La mañana del partido no me encontraba muy bien, pero me dije que era normal, que se me pasaría", reveló para el medio senegalés L'Observateur. Y amplió: "El problema empezó de verdad cuando salíamos para el estadio. Tenía dolor en todas partes, en la cabeza, en muchos lados. Fue muy extraño". A pesar de que quería jugar la final como sea, Krépin terminó yendo directo al hospital. "No vi prácticamente nada de la final, salvo algunos vídeos cortos, en particular el gol de Pape Gueye y el penal fallado (por Brahim Díaz)", confesó ahora. Krépin Diatta « J'ai fait 4 malaises successifs le jour de la finale » ~è~ (@LayeSeckSeckFCB) January 21, 2026 pic.twitter.com/WmzHCKDVIu Me hicieron varias pruebas pero no encontraron nada, lamentó luego Diatta, que pasó en total 20 horas en el hospital. Según sus palabras, todavía conmovido, le contabilizaron un total de cuatro desmayos. ¿Se sabrá alguna vez el trasfondo de esta historia? Parece complicado. Ya pasaron más de 35 años de Italia 90 y el bueno de Branco todavía sigue reclamando justicia. Sobre la firma Mirá también Mirá también Mirá también Mirá también Newsletter Clarín

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