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» Clarin
Fecha: 23/01/2026 06:27
Demasiada presión, como la canción de Los Fabulosos Cadillacs. Eso es lo que sintió Adrián Rocky Balboa durante el 2025 en Racing y por eso dijo basta. Lo habló puertas para adentro y lo hizo público en un medio de Uruguay. "Fútbol argentino ya no más", lanzó Rocky sin ruborizarse. Lo escucharon el entrenador Gustavo Costas y el presidente Diego Milito. Y decidieron dejarlo ir, más allá de la inversión cercana a los 2 millones de dólares que hicieron por él en enero del año pasado. Entonces, el atacante charrúa de 32 años, de no mediar inconvenientes de último momento, seguirá su carrera en Nizhniy Novgorod de Rusia, que pagará un millón de euros por el goleador. A Balboa lo agotó el 2025 y sus largos años en Argentina. También, conviene señalarlo, su carrera ha sido errante: jugó en 15 equipos y paseó su fútbol por Uruguay, Chile, Colombia, Perú, Grecia y España; solo en Defensor Sporting de Montevideo pasó la barrera de los 50 partidos. En el país defendió las camisetas de Sarmiento, Patronato, Belgrano, Unión y Racing. Pero Balboa en ningún lugar sintió tanta presión como en Argentina, por eso tomó la determinación de marcharse pese a los dos años de contrato que aún le quedaban en la Academia. "El fútbol argentino es el más difícil por un tema de mentalidad de los jugadores. Todos los días tenés que estar al máximo compitiendo con tus compañeros, perdés un partido y la semana es horrible, tanto en los equipos grandes como en los chicos. Otra cosa: irte al descenso en Argentina es lo peor que hay. En otros lugares, como en Brasil, te vas y decís el año que viene subimos y no pasa nada", explicó Balboa el mes pasado en El Espectador Deportes. Siguió Rocky con su sincericidio: "No sé si me quiero ir de Racing, pero sí del fútbol argentino. Me han llamado varios equipos de allá y a todos les digo no. El día que me vaya de Racing no quiero más fútbol argentino. Es estresante. Tenés que estar siempre al 200 por ciento. También hay mucho poder político, muchos intereses de todos lados". Y cerró, lapidario: "Disfruto poco el fútbol profesional; sí amo jugar fútbol 8 con mis amigos. Ojalá que a mí hijo no le guste la pelota. El fútbol profesional es complicado: los jugadores terminan todos locos. Cuando termine mi carrera no quiero saber más nada con el fútbol. Tal vez pueda trabajar de intermediario. Pero no más de eso". Todas esas crudas palabras de Balboa iban a tener repercusión en Racing, claro. La sensación que tuvieron desde el cuerpo técnico que encabeza Costas fue que Rocky no estaría al 100 por ciento para encarar un año nuevo con renovados objetivos. Por eso se mostraron abiertos a una negociación, muy a pesar de que el entrenador insistió muchísimo para que firme en la Academia. En caso de cerrarse su traspaso a Rusia, se irá con 7 goles en 40 partidos. "Restan detalles, pero el pase se va a hacer", aseguraron desde el conjunto de Avellaneda. Rápido de reflejos y concientes de la situación de Balboa, los dirigentes académicos se movieron y están próximos a cerrar el préstamo de Damián Pizarro, atacante chileno de 20 años que pertenece a Udinese de Italia. El potente delantero (187 centímetros) fue comprado por el club italiano en 7 millones de dólares tras su ciclo en Colo-Colo, donde festejó 12 goles en 58 partidos. Pero no se afianzó en el elenco de Údine (3 juegos) ni tampoco en Le Havre de Francia (2 encuentros), club al que fue cedido el ultimo semestre del año pasado. Por eso buscará relanzar su carrera con el regreso a uno de los grandes de Sudamérica. Newsletter Clarín
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