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» TN
Fecha: 22/01/2026 21:54
Leo tiene 41 años y sale todos los días a las calles de Belgrano, San Fernando y Morón para ganarse la vida. Lo hace en silla de ruedas y trabajando como repartidor de delivery, en una rutina marcada por el esfuerzo, la constancia y el deseo de salir adelante pese a las dificultades. Estoy haciendo seis u ocho horas. No soy ejemplo de nada, estoy en silla de ruedas, trabajo lo mismo que alguien que lo hace caminando; el esfuerzo es el mismo, dice Leo en diálogo con Telenoche. Leé también: Video: un delincuente le robó el celular a una jubilada, al huir se le rompió la bicicleta y lo detuvieron Su objetivo es claro: demostrar que las personas con discapacidad también pueden trabajar y sostenerse por sus propios medios. Los límites se los pone uno mismo hasta donde quiere llegar, expresó. Sin embargo, cada jornada empieza con un obstáculo. Cuando prende la aplicación para salir a repartir, se encuentra con una barrera que lo excluye. Solo aparece auto o bicicleta para trabajar. No contemplan que alguien reparta en silla de ruedas, explicó. A pesar de eso, se las ingenia para sumar pedidos y horas de trabajo. La elección de cada envío no es azarosa. Es un trabajo que me lo tomo tranquilo. Si me sale $1500 y tengo que hacer tres kilómetros, por ahí no lo tomo y prefiero otro que deje un poco más de plata, detalló sobre cómo mide el esfuerzo físico que implica cada recorrido. Leo reconoce que el delivery es una ayuda, pero no alcanza. Necesito un trabajo para mejorar mi calidad de vida y darle lo mejor a mi hijo. Tengo una pensión y los pedidos me ayudan, pero no llego a fin de mes, lamentó. Su historia está atravesada por la superación desde la infancia. Tuve meningitis de chico. Pero la vida no me detuvo. Tengo que seguir adelante, tengo por quién, sostuvo. Lejos del enojo, destaca lo que aprendió en el camino: La discapacidad me dio un montón y yo estoy agradecido de la vida, pese a esta situación. A las dificultades laborales se suman las del espacio público. Las rampas para personas con discapacidad son escasas o están mal hechas: Uno se la tiene que ingeniar. Vas a mitad de cuadra y buscás una rampa de estacionamiento. Leé también: Increíble hallazgo en Miramar: encontraron un fósil de un elefante prehistórico de más de 100 mil años Aun así, Leo no baja los brazos. Sale todos los días, enfrenta los obstáculos y repite una frase que lo define: La vida sigue.
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