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  • Donald Trump y Adolf Hitler, obsesionados con el Nobel: Mikel Herrán recuerda el día que nominaron al nazi al Nobel de la Paz

    Parana » Lasexta

    Fecha: 22/01/2026 21:07

    Donald Trump no es el primer mandatario obsesionado con el Premio Nobel. Así lo cuenta Mikel Herrán en su sección 'Está todo inventado', donde cuenta cómo el mismísimo Adolf Hitler también quiso el Nobel de la Paz. En 1935, los el comité noruego del Nobel decidió premiar a Carl von Ossietzky, un pacifista alemán que llevaba años denunciando el rearme de Alemania y a los nazis. Ossietzky, de hecho, recibió el premio en un campo de concentración, donde le habían metido los nazis en cuanto llegaron al poder. Hitler le obligó a renunciar al premio, pero él se negó, provocando el enfado del dictador, que prohibió que cualquier alemán aceptase un Nobel. En 1939, el diputado sueco Erik Brandt decidió 'nominar' al Nobel de la Paz a Adolf Hitler. Lo hizo como una crítica a los Nobel de la Paz y como una sátira, asegurando que el Mein Kampf era literatura pacifista "a la altura de la Biblia". Ese mismo año estalla la Segunda Guerra Mundial y Hitler invade Dinamarca. Allí había dos medallas del Nobel de Física que habían ganado dos alemanes, Max von Laue y James Franck, este último judío. Ante el ascenso nazi, ambos físicos habían dejado las medallas a cargo del físico danés Niels Bohr para que él se las guardase. Esto, señala Mikel, "contaba como traición técnicamente, porque habían sacado oro del país". Los nazis se hicieron con Dinamarca en muy pocas horas y Niels Bohr tuvo que buscar cómo esconder las medallas Cuando los nazis aparecieron en su laboratorio buscándolas, no las encontraron porque, afortunadamente, las había conseguido ocultar a plena vista: las disolvió en ácido. Al terminar la guerra, Bohr las precipitó y de este modo volvieron a conseguir el oro. "Igual podemos disolver Groenlandia", comenta Wyoming en el vídeo sobre estas líneas. En 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, el escritor noruego Knut Hamsun, que había ganado el Nobel de Literatura 23 años antes, decidió enviarle la medalla a Goebbels. Hamsun era un gran admirador de Hitler y decidió donarle el Nobel. El premio fue una audiencia con el Führer, pero después de que el escritor le pidiera que liberase a los presos noruegos sin cargos, la cosa acabó como el rosario de la aurora. Más allá de Hitler, la polémica con el Premio Nobel de la Paz siempre ha existido. Mikel señala que se lo dieron a Roosevelt mientras amenazaba a países de Latinoamérica, a Woodrow Wilson a pesar de promover leyes de segregación racial en el sur de Estados Unidos o a Henry Kissinger por terminar con la guerra en Vietnam. Todo ello pese a que el conflicto seguía y Kissinger estaba acusado de crímenes de guerra, además de haber organizado unos cuantos golpes de Estado por toda Latinoamérica. Fue controvertido hasta el de la Madre Teresa de Calcuta, ya que "además de defender a curas acusados de pederastia", apunta el historiador, también " creía que los enfermos tenían que sufrir y negaba cuidados paliativos", mientras ella iba a los mejores hospitales cuando enfermaba.

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