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» La Nacion
Fecha: 22/01/2026 20:47
Del fin de semana de oro en Mar del Plata al cartel del prohibido pasar: un viaje al derrumbe del fútbol MAR DEL PLATA.- La gorra amerita, la remera fastidia entre tanto calor y el vendedor de agua factura, a 4000 pesos por botellita. Cantan los hinchas de Aldosivi entre tantas banderas; los equipos salen a la cancha y todo se tiñe de verde y amarillo, a pura bengala. Silbato, rueda la pelota y a los cinco segundos está en la tribuna por un despeje de defensor visitante. ¡¡¡Burro, burro!!, se escucha repetido. Unos minutos después. el primer amonestado del torneo es Mariano Soso, entrenador de Defensa y Justicia. Volvió el fútbol grande en Argentina. Pone primera justo en vísperas del fin de semana de oro, como aquí se reconoce a este anteúltimo de enero acostumbrado a marcar pico de presencia de turistas y también de grandes espectáculos para la temporada y que, durante décadas, se solía coronar con un superclásico que cerraba lo mejor de las competencias del tradicional y ya desaparecido fútbol de verano. Emociona este pelotazo sin otro destino mejor que el lateral a los 5 segundos de juego. Es el arranque perfecto para este torneo, un jueves 22 de enero a las 17 hs con Aldosivi - Defensa y Justicia. pic.twitter.com/WKeyinw8dk Panqui (@panquimolina) January 22, 2026 Esos Boca-Ríver se jugaron hasta 2018 y según el resultado dejaba huellas para el resto del año. Que se jugaban siempre en sábado, a cuatro tribunas colmadas con más de 35.000 espectadores, por entonces todavía de ambas parcialidades. Y de noche, lujo de otros tiempos para este Estadio Mundialista, que desde mediados de 2021 tiene su platea cubierta inhabilitada por riesgo de caída de piezas, se usa solo de día porque el sistema de iluminación ya no acompaña las más altas exigencias para la televisación y con un estado del campo de juego que aun deja muchísimo que desear, como se vio sobre el cierre de las competencias del último año y mereció quejas de jugadores y entrenadores. Los tiempos cambian, el fútbol también. El fin de semana de oro del verano marplatense se abre camino esta vez desde el mismo Estadio José María Minella que a mitad del año pasado y con todas sus carencias vio arrancar el último Clausura. La historia se repite en este arranque del Torneo Apertura pero con un cambio que no se ve pero sí es trascendental: desde hace casi dos meses el estadio está concesionado. Ahora en manos privadas, vuelve a ser el elegido para abrir la competencia de la Liga Profesional con la localía de un Aldosivi que hace dos meses y sobre ese mismo césped castigado vivió con agonía, en la fecha final y hasta los últimos minutos, el riesgo del descenso. A mediados del año pasado fue ante Central Córdoba. Esta vez enciende los motores de la Liga Profesional frente a un Defensa y Justicia prometedor con las llegadas de Rubén Botta y Ever Banega, que arrancó en banco de suplentes. Poco juego y sin goles Con más de 30 grados y justo a media tarde, cuando se da el pico de gente que se reparte en las playas desde Camet hasta Chapadmalal, se puso en marcha esta primera fecha y también el primer cruce interzonal de una competencia que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) volvió a plantear con dos zonas de 15 equipos cada uno. El equipo de Guillermo Farré es un sinfín de caras nuevas. Vio partir nada menos que 19 integrantes del plantel 2025 y recibió otros 16 que se sumaron a los 13 que sobrevivieron de aquella nueva gesta de permanecer en Primera División. En las tribunas el color de una hinchada que apoya, acompaña y también hace de las suyas: sus peleas internas estuvieron el año pasado a la orden del día y costaron duras sanciones al club. El primer partido del campeonato es chato, pobre. Parece pesar la temperatura y obliga a una pausa para refrescar a los jugadores. Defensa y Justicia tuvo una situación muy clara bajo el arco que Juan Miritello no llegó a conectar. Para Aldosivi la más clara fue casi gol en contra. El arquero Fiermarín logró resolver lo que era un papelón. El juego escasea y el tiempo parece que no avanza. No se puede medir con el tablero electrónico: está fuera de funcionamiento y desarmado su reloj. Poco variará en el segundo tiempo. Un 0 a 0 ejemplar. Los hinchas aplauden a sus jugadores, que renovaron crédito con la permanencia en primera. Hay menos de un cuarto de estadio completo. Son unos 8.000, ruidosos y coloridos, en especial desde la tribuna y con La Pesada, su grupo fuerte que alienta y cada tanto genera algún dolor de cabeza por algún exceso. En otro escenario más a medida de la institución incidirían más sobre cualquier rival. Este Aldosivi de buenas relaciones con la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y que sueña con su estadio propio, proyectado pero todavía sin autorización en el predio lindero a Punta Mogotes donde tiene su campo de entrenamiento y centro de formación de juveniles, se acaba de cruzar con otro de los contratiempos de ser local en el Mundialista: ahora está en manos privadas y a partir de hoy lo tiene que alquilar. Son cinco millones de pesos por gastos operativos que debe pagar a Minella Stadium S.A, la empresa que lo administrará por 30 años. Por contrato se comprometió a recuperar este escenario y por ahora se desentiende de una ordenanza municipal que garantizaba a los equipos marplatenses el uso sin costo de este y otros escenarios deportivos de la comuna. ¡¡ASÍ SE JUEGA EN EL FÚTBOL ARGENTINO!! Damián Fernández sufrió un durísimo golpe ante Aldosivi y tuvo que retirarse del campo de juego en AMBULANCIA. Para tranquilidad del público, se levantó por sus propios medios luego del golpe. pic.twitter.com/kJi13vEnnO SportsCenter (@SC_ESPN) January 22, 2026 Este estadio es, en las actuales condiciones, también toda una experiencia para la prensa, en particular la gráfica. Los palcos con pupitres para periodistas están clausurados, junto con la tribuna techada a la que ya despojaron de butacas en su bandeja más alta y donde sólo pueden trabajar los equipos que relatan por radio y televisión. Diarios y medios digitales, con ticket en mano, a la platea descubierta. Hay que cruzar la popular y avanzar entre controles policiales que impiden que una persona ingrese con la tapa de la botella de gaseosa o agua pero hay paso libre, sin problemas, con algo más contundente como una notebook. Se toma nota y se escribe al rayo del sol, flanqueado por hinchas locales. Sin Internet, artesanal como en los viejos tiempos. Habrá que cruzar al otro lado, al subsuelo de la techada, para la conferencia de prensa posterior y el Wifi. Ahí sí con credencial en mano. El combo es, de punta a punta, toda una experiencia.
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